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Psicología sexista.
Revisando el material del pasado curso como buena alumna repelentemente empollona que soy, me encuentro señalizado con asteriscos de colores, exclamaciones fosforitas y monigotes flipados (tal y como acostumbro cuando encuentro alguna barbaridad de esas que me entumecen el coño, algo demasiado habitual en la bonita ciencia de la psicología) la siguiente afirmación:
“Las mujeres sienten más celos ante las infidelidades emocionales (deseos no llevados a cabo) y los hombres, por contra, se muestran más celosos ante las infidelidades sexuales cometidas”.
Como digo, no es la primera vez que doy con este tipo de rotundas conclusiones en diferentes asignaturas como pueden ser Psicología Social o Psicologia de la Personalidad. Lo cierto es que si bien algunas características nos diferencian por géneros (empezando por una parejita de cromosomas, y siguiendo por unas adorables gónadas) creo que es muy atrevido hacer según qué aseveraciones. Y ya se sabe que la ignorancia es muy atrevida. La psicología suele caer en obcecaciones como ésta, y la mayoría de las veces se apoyan en estudios extremadamente relativos (que suelen ser contradichos en pocas decenas de años, y vuelta a empezar…).
Mi profesor de Estadística empezó diciendo en primer año de carrera que las estadísticas son verdades para crédulos, pues es probable que la gente mienta y que los datos de medias o desviaciones típicas al final sean poco representativas. Y sin embargo, se nos meten mil patrañas en los libros y se nos preguntan en examen. Aprendemos como borregos, convirtiéndonos en máquinas vomitadoras de gama alta, oiga, con licenciatura y todo. Engullir y potar.
Y claro, el ingeniero trabaja con estructuras, pero los loqueros tratamos con seres humanos. Y vamos clasificando así: “uy, este sujeto muestral con polla se pone celoso si su hembra fornica, y esta otra pobre enferma de celos no soporta que su maridito proceda a la masturbación inspirado por la huella cognitiva de los labios de Angelina Jolie”.
Qué puto asco.
Yo soy MUJER (rotundamente femenina) y comprendo que la imaginación es libre (y si no lo es, reprimimos al ID lo cual es más problemático que soñar con la compañera de oficina), y me parece toda una muestra de amor que mi pareja se quede en los mundos oníricos pasando de zumbarse a otra porque le llega y sobra con mi bebécoño. Me jodería bastante más que pasase del deseo a la cópula real.
Y vosotros/as… ¿qué postura tomáis por vosotros mismos, sin formar parte de un grupo fantasmal en un libro estúpido para rebaños de neoignorantes universitarios?
31 comentariosSiguiendo la huella de la Tigresa Blanca.
Lo cierto es que las Tigresas Blancas no viven nada mal Al dedicar tanto tiempo a los estudios (cómo comer trancas a destajo) las pobrecitas no pueden trabajar, por lo que necesitan un mecenas que las entienda y subvencione. Lo que viene a ser un chuleado místico en toda regla. A cambio, él tiene derecho a tener sexo con la Tigresa, pero sólo con ella. La Tigresa, por su parte, puede seguir mamando cuanto más mejor. Además de putas, resabiadas. Estos protectores reciben el nombre de Dragón de Jade, y pueden contemplar a escondidas las mamadas que su tigresita hace, e incluso, masturbarse.
¿Algún Jade en la sala?
Tras la breve iniciación de la entrada anterior hoy profundizaremos en el terreno de la mamada espiritual dando respuesta a dos importantes preguntas. Por qué y cómo.
¿Por qué?
Porque comer pollas es el remedio definitivo para rejuvenecer hasta la inmortalidad.
Es importante que la psique vuelva a un estado originario de juventud extrema, al punto mismo del inicio de la vida. Si seguimos a mi amado Freud, genio, cocainómano y absolutamente desviado, todos pasamos por diferentes etapas del desarrollo psicosexual en los primeros años de la vida. La primera de las fases es la oral, donde el deseo de comer y el deseo sexual son la misma unidad para el bebé que se engancha con saña al pezón materno, cachondísimo. Las Tigresas Blancas vuelven a ese estado mental y por eso repiten las conductas psicosexuales propias de la originaria juventud. Lo divertido sería si en ese estado sugestivo de fase oral se le escapase un colmillito al alimento que tienen en boca…
En sentidos puramente físicos encontramos evidencias como que al mamar polla se activan muchos músculos faciales habitualmente relajados, estimulando la circulación de la cara, algo buenísimo para el cutis. Además, al tener la boca taponada por esos centímetros de deliciosa polla asfixiante usamos la llamada respiración natural, relajada desde la nariz hasta el abdomen, la misma que empleábamos cuando nos calentábamos succionando el pezoncito cochino de nuestra mamá folladora hacedora de bebés con grumo dentro. Esta respiración evita la entrada de muchas bacterias y refuerza el sistema inmunológico (es importante que el pene esté limpio, porque si nos metemos la polla de un borracho de la Old School a las cinco de la mañana en el callejón de turno, estamos retrocediendo un paso en este precioso camino de la juventud raboenboca).
Durante la mamada se liberan secreciones de incuestionable beneficio:
- La saliva: contiene proteínas, potasio, calcio, cloro y sodio, por lo que es muy buena para el cuerpo. Es importante generar mucha saliva durante el mamadón, como los bebés, que dan delicioso asco permanente con las babas y otras secreciones perpetuamente colgando. Algunos taoístas pasan largas temporadas comiendo sólo babas por un tubo, de tantos beneficios que produce.
-El líquido preseminal: prólogo con las equivalentes dosis beneficiarias de la inminente cascada de lefa.
-El semen: contiene calcio, proteínas, vitamina C, hierro y fósforo. Sobre el cutis es un gran astringente, mantiene su tersura y elimina imperfecciones. ¿De verdad creíais que Andy McDowell o Jane Fonda se conservan así gracias a L’Oréal? Que no os engañen. Son SuperStars que debajo del tocador del camerino tienen unos cuantos esclavos de pollas tiesas suministradoras de cantidades infernales de mascarilla blanca ecológica. Dicen que para hacer una gota de lefa hacen falta 49 de sangre así que perder semen es perder energía. Por eso ellas la extraen y se la aplican por todo el cuerpo. Ya decía Jesús que la sangre era la vida, y mi amado Drácula de mi más amado Bram.
¿Cómo?
El acto de una mamada de Tigresa Blanca está pensado para extraer el máximo de energía del Dragoncito escupelefa.
-De rodillas, para que el hombre tenga buena perspectiva y se ponga cachondísimo eyaculando mucha y rica lefa.
-Coge el pito y tira con suavidad hacia abajo, porque hay más afluencia de sangre y por tanto, más potencia de erección y mayor cantidad de lefilla deliciosa.
-Se usa el pelo: o enrollado en la polla, estimulando también con él, o recogido en un moño tipo agarradero para que el Dragoncito la enganche y le folle la boca.
-Se provocan atragantamientos. Se produce mucha más saliva que ayuda a refrescar la zona, y es que el exceso de calor disminuye la producción de esperma, cosa que es un atentado para cualquier adoradora de semen.
-Es habitual meter el dedo anular en el culito del Dragón para estimularle la próstata que tantos placeres trae. El orgasmo será apocalíptico y la erupción también.
-La mamada consiste en nueve respiraciones profundas, hacer girar la lengua en el sentido de las agujas del reloj alrededor del glande y sorber el liquidillo que va saliendo, todo ello con las piernas muy apretadas para tener el coño retraído y que no se escape la energía sexual (en este momento es cuando yo me corro, no sé ellas. Deberíais probar todas a estrujar el coño como cuando contenéis el pis mientras chupáis un rabo).
-Cuando el dragón va a correrse ella se aparta y vuelta a empezar hasta que se siente preparada para culminar el proceso místico. Entonces, él se corre, ella se pone la mascarilla y se va a meditar. Todos contentos.
Todo esto hay que multiplicarlo por tres en la misma sesión.
Y a mí me vuelve a faltar uno.
22 comentariosLa mamada mística.
Cleopatra se bañaba en leche de burra para mantenerse jovencita. Erzsebet lo hacía en sangre de doncella. Las mujeres de hoy en día vendemos nuestra alma a los diablos de las empresas cosméticas…
Y de entre todas las mujeres de toda época existe una congregación de ellas que tienen una visión interesante para mantenerse jóvenes e inmortales: absorber la energía del hombre. ¿Cómo?
Mamándola. Pensadlo bien; no es una idea del todo descabellada. Al hacer un mamadón histórico quedamos inmortales en la polla y deseos del hombre. Lo ideal es ir propagando mamadas a diestro y siniestro (este último es mi preferido…) para así lograr entrar en el inconsciente colectivo como Mamadora Oficial del Reino, constructo psíquico éste que se mantiene desde épocas arcaicas. La inmortalidad. Todos los humanos de ahora en adelante podrían llevar mi mamada implantada en su psique.
Sin embargo esta es mi propia pajita mental que nada tiene que ver con lo que les lleva a las Tigresas Blancas a encallecer las comisuras de sus labios de tanto comer rabo. Pertenecientes a la sociedad taoísta, su elemento más característico es una larga melena negra que jamás cortan. Esa melena tiene interesantes usos (usos para los que también es válida mi preciosa cabellera Rubia; el color negro es el propio del entorno geográfico…ni una tregua a las morenas). El resto del pelo lo llevan depilado, y especialmente el coñito, donde no hay pelo rebelde que asome. El propósito es llevar el coño como una niña de preescolar. Por aquello de ser joven eternamente. Entre eso y el biberón todo el día en la boca podrían dar el pego.
El nombre de las Tigresas Blancas procede de la creencia cultural china de que el tigre es el animal más dominante sobre la tierra, símbolo del ying, de la mujer. Yo, que soy tigre en el horóscopo chino, puedo creerme la atribución de fiereza y femineidad, pero en lo que a mujeres se refiere soy fiel a mi cocainómano favorito y me río con Freud de la dominación femenina.
Por otro lado, las tigresas de cuatro patas son unas hembritas con una particularidad: tienen que estar follando mucho porque necesitan kilogramos y kilogramos de lefilla caliente de tigre cachondo para poderse quedar preñadas. Pero claro, el macho de tigre, como el de todas las especies, con echar un polvito rápido en la naturaleza abrupta va más que contento. Dada la situación, y aquí me entenderán mis queridas lectoras, las tigresas tienen que ser ultra putonas para atraer el mayor número de veces a la polla rallada que tienen como objetivo, que las bañe de mucha leche hacedora de cachorros tigres. Así, la tigresa es por naturaleza una seductora en toda regla, una lumi radical que se exhibe delante de los machos y les da algunas lamiditas de cata de mercancía con su delicada boquita llena de colmillos asesinos.
Yo pensaba que el adjetivo blancas podría venir por las cantidades industriales de lefa del mismo tono que reciben al día, pero la explicación más fiable que corre por los pocos escritos que se conocen sobre estas mujeres propone que los tigres blancos son muy poco comunes y rechazados por el resto. No son comprendidos. Como estas mujeres de mística sexual. Como yo, la rarita de la clase. La rechazada por los pares por disfrutar ensalivando rabos adultos cuando no usaba sujetador en aquellas tetitas de pezón puntiagudo. La que sujeta susurros en la nuca cuando pasea seduciendo rabos custodiados por cojones rebosantes de mi mayor fetiche.
El título de Tigresa Blanca te lo dan al finalizar nueve años de aprendizaje. Nosotros nos pasamos esos años hincando codos para licenciarnos y doctorarnos entre mus y porro y ellas los pasan encajando rabos en la cavidad bucal. En realidad, no es tan diferente al plan de estudios que incluya asistencia obligatoria a la Erasmus Party de turno.
Se dice que durante esos años su objetivo es seducir al mayor número de hombres para chupársela. A estos objetivos se les llama Dragón Verde. El Dragón en China es el ser que domina el cielo, lo masculino, el yang. ¿Creéis que daríais el perfil? Sería estupendo que os pudierais prestar para los juegos de una Tigresa Blanca.
Un Dragón Verde tiene que ser una persona amable y madura que haga sentirse bien a la Tigresa de cualquier edad menor a 65 años (porque la lefilla ya está un poquito caducada) y limpito. En medio de tanto ambiente sexual el amor está completamente fuera de lugar. Sólo sexo. ¿Os suena bien, verdad? Odiosos seres rompecorazoncitos de delicadas lumis…
Bien, está claro que ninguno daríais el perfil. Esta web no se caracteriza porque sus usuarios seamos amables y maduros. Más bien somos una reunión de mejores y peores hijos de la gran puta con poca consideración hacia los demás y las zorras de sus madres que siempre tenemos en mente. Seguimos.
El Dragón Verde podrá estar nueve veces con la Tigresa y después pasarán sin verse seis semanas para que el proveedor energético pueda estar en plena forma de nuevo. Cosa que no es de extrañar, porque estas mujeres buscan tres lefadas por sesión.
Y hablando de tres orgasmos, hoy me falta uno. Dicho esto, voy a ponerme dildo a la obra y volveré para seguiros contando sobre las felatrices místicas en otra ocasión.
Felices mamadas de fin de semana.
26 comentariosSomos amantes porque nosotros sí nos amamos.
Cuando yo hablo de amantes no me refiero a polvos pegados en mitad de una madrugada etílica y sexualmente sofocante con otro ser en el mismo sucio estado, o a roces con una amiga entre sombra y colorete, o al resultado de una mirada desesperada a la agenda de los sucedáneos para una masturbación asistida. Todo ello queda para el olvido de la palabra polvito. Palabra escuálida y apática, saco roto de tantas sensaciones muertas y apenas vividas, nacida de la fricción más simple y menos ensalzable de dos complejos genitales y tumba de cada sensación vacua una vez aterrizadas del clímax.
Hay amantes oficiales con alianza en el anular, y hay quienes sin serlo comparten sacramento, cama, cachorros y corn flakes en el desayuno. Y uno de los casos más comunes es aquel en el que los amantes son furtivos y la pareja de comer el domingo en casa de la suegra espera en el nido conyugal (probablemente con su verdadero amor dándole calor entre las piernas).
En ese caso, que es el mío (y supongo que algunos lo compartiréis), la situación es puta. Hipócrita. Aburguesada. Social. Estúpida. Excusada en cientos de idioteces infundamentadas cuando la única realidad es que nos hemos acomodado en una convención social.
Más sencillo: no hay cojones.
Asumir la propia hipocresía es fundamental. De esta forma se hará consciente la situación y no joderemos tanto amor con historias inútiles de películas americanas para novias gordas y deprimidas. Una vez asentada la cabeza en el sitio que le corresponde (y no desplazada al siempre placentero lugar de la polla/coño) y sin perder de vista ese propio principio hipócrita, llega el momento de vivir una preciosa historia de perdición y gloria, cielo e infierno, sin caer en el envenenamiento de hipotecas, mando de la tele o ni consola ni consolo.
De acuerdo. Dime que me amas aunque tu amor no resista ni al más leve soplo de aire fuera de esta habitación de hotel donde sólo cabemos dos, sin realidades. Y ahora, gocemos de un amor carnal e imaginemos otro que es una quimera.
Yo siempre digo que el amor no existe como nos han contado en novelas y películas de pastel edulcorado. Existe en las pasiones y en las ilusiones, duren una hora o unos meses. O toda la vida. Por eso no es menos amor uno con que nos hayamos topado una noche que otro que nos lleve al altar. No es cuestión de papel o compromiso, ni entiende de esquemas temporales.
Por eso yo amo y soy amada. Tengo un amante que aparece de vez en cuando y que me regala un sueño, y en ese envenenamiento podría matar o regalarme en sacrificio. Puede que a las dos horas no, pero en ese momento he amado como no hay mayor manera.
En cuanto al sexo no hay mejor placer sexual que el que se tiene en brazos del amante. A fin de cuentas suele ser el elemento del que ha nacido la relación de contrabando. Los deseos más inconfesables cobran forma porque una vez puestos en terrenos fandangosos del mal ver social sobra cualquier recatamiento. Ya dijo Marilyn que los maridos no son nunca amantes tan maravillosos como cuando están traicionando a su mujer. La discusión sexo con amor o sexo sin amor queda zanjada con un solo paradigma: el sexo es amor y el amor es sexo. Unión indisoluble donde la frontera queda difuminada por el orgasmo continuo físico y psíquico.
La furtividad en frío es jodida, pero en caliente es bella. Lo escondido es morbo puro, tinieblas de diversión y un secreto. Como los secretos no se cuentan, la libertad es máxima para hacer y deshacer cualquier pretensión, bien o mal vista. Y lo mejor es que en un estado alterado de conciencia como es el amorsexo de amantes se tiende a transigir lo que, como Pedro, hayamos negado tres veces. “Nunca haré scat, nunca haré scat, NUNCA HARÉ SCAT”. Canta el gallo que ya escuchó Cristo y nos encontramos esperando a la entrada de un culito respetable que se viste de traje de lunes a viernes, y de cuero cuando entra en el feudo de su amante.
El problema de la infidelidad yo lo veo en la autoinfidelidad. No ser fiel a uno mismo es una tragedia vital. Un término manido por mil y una religiones como es infiel no es más que anecdótico. Sólo habla de construcciones represivas afiladas. A fin de cuentas, no consumar una infidelidad mental no es si no una gran demostración de un autocontrol para el buen ver social. No habla de amor.
De amor hablan los ojos, y la carne, los coños de gelatina brillante y las pollas duras de venas guerrilleras. De amor nos hablan las pasiones, las pulsiones de Eros y las de Thanatos, la libido y las lágrimas.
Las putas también lloran. Lloramos y amamos, como nuestros coños. A veces las lágrimas se nos deslizan por los ojos y otras nos bajan hasta el cruce de las piernas para recibir, no sin cierto dolor pero con todas las ansias, una polla que nos ama.
23 comentarios8 de agosto: Día Internacional del ORGASMO.
El orgasmo es protagonista principal de un proceso delicado y de duración variable (dependiendo de, por ejemplo, el tiempo que tarde en volver la esposa a casa). Algunos lo ven como el fin. Yo lo contemplo como el medio. Mediante él, la descarga de endorfinas directas droga los sentidos. En ese momento se es feliz. O se cree en Dios. O se es menos infeliz. O menos agnóstico. Cumbre de placer extremo, la escalada hasta su cima punzante y la bajada satisfecha por sus lomas presentan otros parajes de delicias.
La concepción del orgasmo surge a partir de la propuesta de un deseo que no pide permiso. Puede ser inconsciente, o puedo sentir el vértigo en la sangre. A partir de ahora el proceso de alumbramiento será delicado, y puede verse interrumpido por imprudencias (amordazar el deseo por exigencia de una represión), dificultades circunstanciales (raíles del metro entre las dos miradas encontradas en andenes enfrentados…el abismo que nos separa es, cuanto menos, peligroso. Y vamos en direcciones contrarias) o antojos abortivos (la reciprocidad es caprichosa).
Con el primer deseo, la primera intención. Agitación. Empiezo a seducir, como un vampiro elegante. Me dejo seducir.
Puestas las cartas sobre la mesa, empiezo a devorar como un zombie hambriento que ha perdido todo decoro. La luna se adueña de las pupilas. La piel se moja. La sangre sabe donde alojarse. Algo se endurece. Fuego. Algo se hidrata. Agua. El aire se vuelve violento en espasmos pulmonares. Grita y se siente. La tierra palpita. El mundo parece estar a favor de nuestro clímax.
Pensamiento menguado. Instinto creciente.
Voz entrecortada. Oído agudo.
Siento que sientes.
Me viola la urgencia. Sin tregua. Quiero que llegue, pero no quiero que acabe.
¿Tú que quieres? Yo quiero lo que mi cuerpo exige.
Lo noto. Las contracciones no dejan duda. La dilatación es la óptima. Voy a dar a luz.
Agárrame fuerte. Vamos a ser padres de un Dios sin cuerpo, Todopoderoso y Omnipotente. No me dejes sola en el paritorio. Suda conmigo. Siente la impaciencia.
Grito porque duele. Tu gesto acompaña mis lamentos. Un poco más…
Tensión máxima para exorcizar de mi cuerpo el hijo que me has hecho. Ya no sé si lo que se escucha es mi lamento o sus gritos de recién nacido con la nalga roja.
Llegó. Nació y murió tan seguido que nunca sabremos si alguna vez tuvo vida o fue un sueño.
Yo también a ti. Y un beso.
Me pesa tu cuerpo en el mío. Moribundo, relajado, en medio de la paz de un Nirvana terrenal.
A medida que la criatura va apagándose y se fuga su alma, mi cuerpo de madre hereje se va enfriando. Los pensamientos van volviéndose más lúcidos. La conversación renace.
Pásame un cigarro.
36 comentariosTomas falsas.
Existe un curioso proceso psicológico a través del que las personas, en muchas ocasiones, tendemos a vernos desde fuera, como si nuestra vida formase parte de una película. A mí me sucede en bastantes ocasiones, escucho las palabras como un guión y veo perfectamente encuadrado el plano y percibo la atmósfera creada por una estupenda banda sonora al más puro estilo Carpenter. En esas ocasiones siento que estoy buenísima y quisiera poder coincidir conmigo en la premier y poderme autofollar con toda la devoción enfermiza que una admiradora pone al acostarse con su ídolo. Deseo lamerme el ojete y mi frustración es supina pues, por más que quiera, no me alcanzo. Este es el menor de mis males. De hecho, tengo quien me lo lame y, de seguro, mejor de lo que yo misma lo haría.
Verse como protagonista de una película es una experiencia curiosa. Se seduce a una cámara invisible, se coquetea con la vida, y se tiene una ilusión de irrealidad que muchas veces es imprescindible para no acabar con una jeringa en la vena entre los meaos de un bar o contemplando con cara de hongo una cuchilla en la bañera. La banda sonora es importante. Desde Benny Hill a violines psicóticos.
Sea como fuere, es crucial tener en cuenta que en la puta realidad de la que tanto cuesta escaparse (cuando uno se levanta de la butaca del cine, el reproductor de música se calla o no hay más tiempo de leer) no existen las tomas falsas. Los errores son siempre visibles y pesan.
Ponte unos tacones sólo si vas a quedar esculturalmente altiva en tus andares poderosos sobre ellos, prueba a fornicar cerca de la orilla si eres campeona nacional en apnea. Y ama sabiendo que en las pelis de proyección interna los finales no siempre son felices.
Después de esto… como en las de Jackie Chan… todos nos quedamos esperando hasta que acaben los créditos.
TOMAS FALSAS: UNA PAJA MENTAL.
Dirección y guión: Rubia Underground.
País: Rubia Underground.
Año: 2008.
Género: Acción, animación, bélico, ciencia ficción, porno, fantasía, comedia, drama, erótico, infantil, thriller, terror, gore, zombie, histórico.
Interpretación: Rubia Underground (Rubia Underground).
Producción: Rubia Underground.
Música: John Carpenter.
Fotografía: Rubia Underground.
Montaje: Rubia Underground.
Dirección artística: Rubia Underground.
Vestuario: Rubia Underground.
……………………………….y todo lo demás, también.
Pon un iPhone en tu coño.
Hace no demasiados días la masa zombie se agolpaba en las puertas tras las que temblaban las víctimas de sus angustiosas ansias devoradoras. Pequeños iPhones esperaban sin remedio el ataque de los devoradores tecnológicos que querían hacerse con la innovación más cool de los últimos tiempos. Sucumbieron. Allí no quedó ni el apuntador. Sólo bastaron un puñado de mordiscos de Visa o un par de garrazos a billete limpio para acabar con las víctimas de semejante jauría enfurecida. Hambrienta. Jamás complacida.
Lo cierto es que podría haber sido peor si todas lo hubiéramos pensado mejor. Claro. Allí no había más que zombies consumistas de la tecnología más puntera para el pequeño usuario de a pie. O freaks. O idiotas con aires chulescos. O verdaderos entusiastas de Apple. O bussinessman. ¿Pero alguien vio en las largas colas a muchas zorras? Hablo de esas zorras de estiletes y braga mojada, vestido mínimo y melena al viento. O de zorras vestidas de colegiala que ese día no han pisado el colegio. O esas otras zorras con estrías abdominales de sus dos no muy lejanos partos y que se disfrazan de ama de casa comedida y decente. O esas otras furcias con tarifa. O esas otras que…
ZORRAS. Zorras como yo, zorras con clase, o zorras sin clase, zorras reconocibles o lumis de incógnito. Viciosas. Golfas que se enorgullecen de serlo y aquellas otras que esconden su naturaleza putil. Todas ellas con un denominador común: un coño zombie. Siempre hambriento bajo las bragas de algodón, las de encaje, o las no bragas de carne humana (o no) caliente y sana, rellena de sangre viva no infecta (o no). Un coñito zombie tragón de sexófaga.
Y claro, es que cuando una lee las prestaciones de un iPhone se encuentra con aquello del GPS, la música, la red, la pantalla panorámica. Todo eso. Y no se menciona nada acerca del tamaño perfecto como ya no se veía, tan perfecto como una BlackBerry pero sin molestos botones que se enganchen en las paredes vaginales. Aerodinámico y liso para grandes penetraciones en cualquier momento y lugar. ¿Entiende Steve Jobs de zorras? ¿Es una de ellas? Tal vez nunca lo sabremos, o tal vez en un descuido deje un video como el del Presi de la FIA. En cualquier caso, está claro. Necesito un iPhone.
Renovarse o morir.
Os dejo con un video en el que ella moriría. No sé si por no tener un iPhone o porque pierda por ese volcán que tiene en el culo los intestinos y parte del bazo.
El trono de una Sádica.
Una de mis prácticas BDSM preferidas es el facesitting, o el arte de la masturbación femenina usando la nariz, boca y lengua del esclavo. Además de ser una técnica masturbatoria es, sin duda, un modo de dominación erótica muy deseada. Normalmente el facesitting suele ser realizado por la Dómina hacia el esclavo. En mis experiencias de Dominatrix siempre me ha gustado introducir un momento de Trono en las sesiones. Habiendo realizado servidumbre no se me ha reclamado nunca este servicio para un Amo, pero sí he tenido oportunidad un par de veces de servir facialmente como juguete de una Misstress. En todos los casos es una práctica de excitación máxima.
No es sexo oral; va más allá. La postura más común sitúa al esclavo tumbado y a la Dómina sobre su cara, bien sea en cuclillas o atrapando esa cabeza sumisa entre los muslos. Después, todo depende de los gustos. A mí me encanta que la nariz vaya algo incrustada en el culito mientras el esclavo se esmera en comerse bien el coño. Otras veces me froto yo misma obligándole a mantener la boca cerrada sin permitirle lamerme, si veo que su deseo de hacerlo es urgente (esto se llama “por joder”) o si no se merece tal consideración. A veces permanezco estática dejándole hacer al perrito, variando sólo la presión de la asfixia, y otras cabalgo, o sutilmente o de forma más salvaje… la nariz y la barbilla guardan inhóspitos placeres. Para mí hay dos claves: sexo y dominación. Comerse un coño y ser asfixiado por un culo. Me parece toda una maravilla.
Existen mordazas con dildo, por lo que el esclavo se limita a poner su boca para que su Diosa se folle un pito de goma. Algunas también acostumbran a tapar los ojos del cachorro para que no pueda disfrutar del paisaje. Personalmente, a mí me gusta que vea y huela. Que su mente sea torturada por desear lamer algo que, de momento, se le antoja prohibido.
Otra de las maravillas de esta práctica es que aquellos seguidores de los vicios escatológicos pueden verse muy recompensados en sus deseos. No es infrecuente que la Dómina ponga fin a sus orgasmos tronistas meando en la cara o boca del sumiso. En sesiones de scat la del facesitting es una de las posturas más socorridas. Lo cierto es que en las mujeres la excitación es similar en algunos puntos a las ganitas de hacer pis y que la lluvia a muchos nos resulta extraordinariamente erótica.
La adoración por sentarse en caras ajenas viene de largo. Es bien sabido que las damas medievales a menudo contaban con un paje que les prestara servicios bajo los vestidos en ausencia de sus maridos, de forma tal que el sirviente tuviera claro que no era más que un artilugio viviente para uso y desuso sexual de su Señora. Ellas disfrutaban de su sexo y de engrandecer su posición social y técnicamente permanecían fieles pues no había ni penetración, ni gesto alguno de consideración amorosa. Las doncellas que debían guardar virginidad en pos del buen visto social también hacían acopio de lenguas esclavas, y muchos jóvenes hijos de la cocinera y el encargado de los caballos, a buen seguro prestarían sus lenguas al coño de la Señora y señoritas para después vivir sus pajillas ásperas de manos sirvientas callosas con el recuerdo de esos coños viciosos, fieles o vírgenes.
En oriente también sabían mucho de comerse coños humillantemente. En las antiguas cortes chinas existía un esclavo elegido con sumo cuidado entre aquellos con las más largas y hábiles lenguas para que las damas de la realeza y la corte lo usaran a su antojo. Así, iban al chinillo de ágil lengua a follarle toda su china cara como quien va a hacerse la manicura. En Japón, los putis tenían a japos bien puestitos para que las mujeres clientes pudieran también tener su apartado de disfute sentándose en la cara del puto. Al final el golferío estaba bien extendido, sólo que no se podía disfrutar de una buena polla folladora y buscaban alternativas bien pensadas, deliciosas y que no mancillaran el honor de una dama en toda regla. Una lengua esclava. Vejada y complaciente. Una cara sobre la que asentar toda la soberbia de una época. En Persia se idearon incluso unas sillas de tal forma que el esclavo se colocaba debajo y ponía la carita en un agujero en el centro del asiento, que se cubría con los trajes de las mujeres y de este modo podían hacer uso del juguete con más gente presente. Sobre todo, es importante mantener el decoro.
Sería estupendo que hoy día pudiéramos disponer Unas de otros, y Otros de unas de esta manera tan excitante. Follarse una cara, con todas sus protuberancias y hendiduras, sus cambios de textura (uhmmm… esa barbita olvidada), sus deliciosas sinfonías de asfixia y Cristo, ten piedad… es algo sólo al alcance de unas cuantas Diosas. En el ambiente vainilla, ajeno al BDSM, deberían ser ofrecidas y reclamadas más a menudo las caras, expresivas y placenteras, muy poco explotadas.
Y el más difícil todavía. Educar a nuestras hijas en el auto-facesitting. La satisfacción de uno mismo nunca debería contar con restricciones.
39 comentariosGora Fermín.
Otro año que acaban las mejores fiestas de Euskal Herria. Fermín, como todos los años, ha dejado Iruña manchada de caco de vaco, de la sangre tiñendo la Tortura Nacional, de kalimotxo, vómitos y semen en cualquier esquina de lo Viejo.
San Fermín es sexual porque el sexo participa de cualquier desfase que libere los aparatos represores del ser humano. Fermín comparte reinado con Baco por unos días en su tierra, Dios del vino y los placeres humanos, ríos de kalimotxo y lujuria ensuciando nuestros vestidos blancos de sangre divina, extendiendo sus perversos tactos en las calles llenas de seres con rabos y vaginas. Toqueteos al descuido, baños compartidos, euforia y vino.
Pasa de largo la noche, y amanece apretados contra las vallas de un encierro. Los penes ebrios se aprientan contra las nalgas sudadas de una velada excesiva. El sudor huele. El instinto lleva ya unas horas encendido tras el número adecuado de tragos. La decencia y el decoro se quedaron en el plástico astillado que antes fue el quinto katxi que sujetaron tus manos.
Las australianas y alguna euskaldun un poco rarita saltan sin camiseta desde la fuente. Aseguran brazos cachondos para aliviar su caída. Pechos libres y manos exaltadas.
Con la luz del mediodía regando los jardines, algunos amantes alivian sus tensiones sin acordarse de sus nombres. A un metro duerme cualquier borracho que huele a pis.
El sexo público y glorioso de una orgía universal, implícita o explícita, sin barreras morales… al menos hasta que llega algún zipaio que haya pasado una mala noche de sequía genital. Ya se sabe que la envidia es mala, y la policía más.
26 comentariosSe busca Virgen; razón aquí.
De todas las aberraciones sexuales, la más singular tal vez sea la castidad.
Remy de Gourmont
Las modas siempre siguen la ley del péndulo. Todo es un continuo revival con alguna vuelta de tuerca. El sexo también está sujeto a tendencias, mucho más sosegadas que las de las pasarelas pero que tiñen de estupidez al raciocinio colectivo y de las que sólo se libran dos especies: los libres libertinos liberados y los represores mojigatos reprimidos.
En Estados Unidos la moda de la castidad va asumiendo relevancia en las estadísticas. Lejos queda el recuerdo del amor libre y el LSD, peace and love y follando por las campiñas. No es nuevo lo de las dos vertientes de americanitos como las dos Españas. Madres escandalizadas con la pelvis de mi Elvis, heavys satanizados de la vieja escuela…
Aún así, últimamente parece ser que a través de años y años del fomento de programas Abstinence-only dirigidos a adolescentes que tienen como misión la difusión de la castidad como única manera de no pillar mierdas venéreas o un bombo, omitiendo el resto de información anticonceptiva y sexual, la juventud va considerando la virginidad como un valor en alza.
Estos programas, subvencionados por el Gobierno federal, dicen que la información animaría a los adolescentes a hacer cochinadas. Esto me encanta. De ese comentario yo me dibujo a semen en mi mente a una Señora americana con gargantilla de perlas y un dos piezas de Channel poniéndose cachonda al imaginarse un pene venoso, erecto y caliente enfundándose un condoncito fino y lubricado. Como comprenderéis, una zorra semejante no tiene precio en la cama. Si esa estampa le animaría a lanzarse al ensartamiento de una polla por su sagrado coño sin ningún miramiento ¿Qué me haría si le meto en la boca mi dedo postpaja mientras le aporreo con mis tetas sus santos pechos? Una delicia…
Después de cerrar el periódico me he encontrado algo molesta por tanta idiotez. Creo que nací siendo misántropa pero nunca deja de decepcionarme el animal humano en colmena. Cuando me enfado suelo buscar unas pilas y poner a vibrar a mi consolador de cabecera. Y entonces, en algún punto entre el clítoris y la entrada principal, me ha sobrevenido la fantasía. Esclava de mis pulsiones, me he corrido en la corrupción de una Virgen, en un desvirgamiento forzoso y sangriento, en la putrefacción de una virtud falseada y taciturna. Y me ha gustado.
Reflexionando sobre la sábana mojada y con Vicky en la boca he llegado a la conclusión de que no estaría nada mal que esa moda llegara por estas tierras. A fin de cuentas, la proliferación de puticrías de extrarradio con pose plástica y pésimo gusto estético haciéndose las furcias de programa rosa delante de un espejo con un serie N de Nokia ya es nuestro pan de cada día. Todas las semanas tenemos un par en portada de Putalocura para apañarnos la pajilla rápida de la jornada.
El morbo reside en lo menos evidente. Una Virgen. El máximo exponente del placer prohibido. Una entrada estrecha. Un surco de sangre. Un miedo. Una negación.
Una monja, sierva de Dios y su Puta Madre también Virgen, que siente curiosidad por su cuerpo y sus votos, que se pregunta y reprime. Una violación. El rechazo. El Éxtasis de Santa Teresa. Hacerla levitar. Darle Hostias Sagradas fuerte en el culo blanco y oculto. Verla llorar. Arrastrarla al Infierno.
Una lolita con falda de cuadros. Aún no menstrua y juega maliciosamente con su naturaleza nínfica volviendo loco a Humbert. Caderas estrechas, cuerpo púber, sin vello púbico. La profanación de la inocencia. El toque de gracia. El miembro adulto abriendo el paso en un terreno angosto e inexplorado. El llanto asustado y la predisposición de quien ha jugado a ser mujer. El lazo eterno de un alma ingenua. La satisfacción infinita de un coño vencido.
Una puritana. Veneno y misoginia sobre sí misma, tolerancia cero con cualquier opción lejana a la Biblia, la Iglesia, la COPE, el PP y la madre que les parió a todos (la Soberbia). La brutalidad sexual contra todo un estandarte. La mano maestra. El Árbol de la Ciencia contra cualquier fábula. Sin compasión. Sin miramiento. Inicio fuerte como en las grandes batallas. El fusilamiento del himen. La caída del honor trasnochado. La transgresión del erotismo.
Sólo me falta la víctima.
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