EL ARTE DE LA AUTODESTRUCCIÓN: “LA ORINA Y EL RELÁMPAGO”

Categoría: General| Lunes, 23 de Junio de 2008

Nota: al final del texto podéis ver la peli…pinchando el link.

Deambulo por las Ramblas de barcelona, pensativo y meditabundo.
¿Os habéis visto abocados alguna vez a pasear sin rumbo, con mucho sueño y resaca, bajo el feroz sol del verano? Curiosa sensación.
Observo a una señora que tiende ropa en un balcón. Se le ven las bragas. Afino mi vista: algo de oscuro vello púbico asoma por sus ingles…
Esto me alegra por unos instantes pero pronto vuelvo a estar de mal humor.
Anoche tres gorilas me echaron de una discoteca y de paso rompieron mi móvil arrojándolo contra el suelo. Sólo por tocar el culete a una gogó…insistentemente.
Al intentar defenderme se me salió el hombro (luxación recidivante, suele pasarme) y eso dolió mucho más que las hostias. Ahora noto el brazo izquierdo como si fuese de goma…mal encajado. Como si no perteneciese a mi cuerpo. Tengo un ojo a la virulé y esta resaca traicionera y rebelde que no se va ni con gelocatil ni con ibuprofeno (llevo dos de cada uno).
Siento agudos calambres en mi estómago.

MI ESTÓMAGO: -Ramiro, por favor, estamos en ayunas, deja de obligarme a digerir pastillas.
YO: -Calla quejica…y deja de usar el chantaje de los calambres que no te servirá de nada….ahora lo esencial es eliminar este dolor de cabeza.
MI CABEZA:-Gracias Ramiro, en media horita tómate otro ibuprofeno…si no es mucho pedir.

Ahora me da por pensar en dinero. Todo mi capital a día de hoy, 41 euros y calderilla. Recuerdo que hace tan sólo unos meses dejaba en los clubs propinas de 50 euros a los camareros. Ni siquiera a ellos les hacía gracia. Me miraban con cara de asco. ¿Se puede ser más estúpido? ¿Cuándo aprenderás Ramirín…?
Lo que me sobra es tiempo. Si realmente el tiempo fuera oro, yo sería multimillonario. Me veo como un magnate…del tiempo.
Aquí, en las famosas Ramblas, todos deambulamos. Se puede ir hacia arriba o hacia abajo, eso sí. Poco importa. Deambulan moros, turistas, vagabundos, africanos, borrachos, carteristas, viejas locas que hablan solas, obesos mórbidos, batusis, esquimales…señoras de abultados coños peludos que tienden ropa, y mimos estáticos que se derriten al sol…que es lo peor.
Bien, me siento en una de las terrazas creadas exclusivamente para estafar a los turistas. Los precios son abusivos pero da igual. Ramiro Lapiedra: un señorito…con 41 euros.

_¡Camarero! Una cerveza fría.
_¿En jarra grande o pequeña?
_Grande, por supuesto.

Me fijo en el desfile de tetas y culos de las guiris mientras espero mi cerveza. ¡Qué desperdicio! Sus maridos o novietes no saben follarlas…como dios manda. La insatisfacción sexual se refleja en sus rostros de arenques ahumados y tristes con crema de protección 40. Sus blanquísimas tetas y culos…sus rojos chochos, parecen pedir a gritos un buen polvo…y los lelos de sus novios dale que te pego con las camaras de fotos. Debería sacarme la polla y golpear con fuerza la mesa. Se apartarían horrorizadas…pero seguro que no perderían de vista mi rabo. Estoy pensando seriamente si hacerlo o no, cuando llega mi jarra de cerveza y pone fin a esta reflexión.

Bueno, empieza a atardecer y ya llevo tres jarras…grandes. Veo a un buen amigo mío. Un árabe loco que conocí cuando llegué a Barcelona y pasé varios meses viviendo en un hostal del barrio chino con una niña de 16 años adicta a la coca y esquizofrénica…de la que yo estaba locamente enamorado.

_¿Qué pasa Moja?
_¡Ey!…Ramiro…

Nos abrazamos. Se sienta y nos reímos un rato recordando viejos tiempos.

MOJA:_¿Te acuerdas cuando esnifastéis caballo pensando que era coca? jajajajajaja Os tuve que llevar a urgencias a la niña y a ti…jajajajaja
YO:_¿Te acuerdas cómo robabas a los guiris haciendo como que jugabas al futbol y regateabas con ellos…y te quedabas con su cartera…? jajajajajaja
MOJA:_Sí…
YO:_Sí…sí…

Me invita a unas cervezas. Probablemente haya conseguido una carterita llena.
Le encuentro bastante deteriorado. Seguro que a él le pasa lo mismo conmigo. Dos almas solitarias y deterioradas bebiendo cerveza en un atardecer cualquiera en las Ramblas de Barcelona.
Podría ser peor.

Me dirijo después, ya algo piripi, a un locutorio. Marco el número de mi novia, una modelo de 21 añitos guapísima. Hace unos días que no la veo.

YO:_Cielo, te echo de menos. ¿Quedamos?
ELLA:_te dejo, Ramiro.
YO:_¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
ELLA:_Porque eres un puto loco.
YO:_Dijiste que era un loco divertido…¿Te acuerdas?
ELLA:_Eres un gilipollas.
YO:_…
ELLA:_Uno de los porteros del Catwalk es muy amigo mío…vas tocando el culo a las gogós…colocadísimo y borracho…
YO:_Te explicaré…amor mío…me echaron algo en la bebida…estoy seguro…
ELLA_¡¡Que te jodan!!
Y cuelga.

Esto sí que duele. Lo único positivo de esta etapa en Barcelona era su gruesa raja rosada…Bueno, intentaré recuperarla… Otro día.
Con mi último euro me desplazo em metro hasta Hospitalet de Llobregat, a ver si sableo algo a mi hermano o al menos les saco una cena gratis. Cuando llego, en seguida noto que están de muy mal rollo. Ángela y Pablo han debido de tener una pelea de las gordas. Me largo de allí con una mala excusa…que tampoco nadie me ha pedido.
Ya bien entrada la noche, me encuentro en Hospitalet, territorio comanche…sin un euro. ¡A deambular se ha dicho! Se me cruza un famélico perro callejero y por unos instantes nuestras miradas se clavan la una en la otra…parece mucho más ubicado y feliz que yo.
Me siento en un banco. Es un parque típico del extrarradio de Barna. Algunos grupitos de Latin Kings o Ñetas o lo que sea me miran con desconfianza. Saco mi minicuadernito del bolsillo con su miniboli. Antes de escribir nada, PIENSO:

¿Qué sucedería si alguien osara realizar una película de la misma forma en que se vomita? Algo que expulsase de sí mismo…COMPULSIVAMENTE.
Algo que le resultase imposible mantener dentro ni un instante más.
¿Y si alguién NECESITARA REALMENTE EXPRESAR ALGO?
EXPRESARSE, sin más. Sin pensar en productores, distribuidores, público, familia, amigos, novia…EN NADIE.
Una película dirigida a base de rabia, desdén, odio…hacia TODO. Construída plano a plano con el lenguaje de la DESESPERACIÓN. Creada a base de fluidos…que se expresarían solos…sin actores recitando textos obsoletos como autómatas podridos. Sin guiones. Sin mapas para orientarse. Sin planes de producción. NI DIBUJITOS…sobre todo sin dibujitos. Esa ridículas viñetas que encierran el alma de cada plano en una jaula sucia y estúpida.
“Ramiro…¿Nunca has pensado en trabajar con story board?…DEBERÍAS…”
“Ramiro, tengo TODA mi película YA acabada en mi cabeza ANTES de empezar a rodar.”
¡Moriros, hijos de puta!
¡No tenéis ni pajolera idea de lo que significa la palabra Arte! Ni puta idea, os digo.
Sois unos mediocres que salís en tropel de las escuelas de cine babeando como subnormales…para destrozar el séptimo arte…con vuestras temblorosas y sudadas manos repletas de story boards y papeles y papeles y papeles…¡Más papeles…. O LA MÁQUINA SE DETENDRÁ!…¡MÁS PAPELES!

El Arte es sangre, vómito, mierda, pis, saliva, flujo y semen…si no, no es Arte.
El Arte es el grito estridente y desgarrado de una puta borracha y enferma perdida en una lejana autopista al amanecer. Ese grito ha de ESTREMECERNOS…si no, no es Arte.
IDIOTAS…Vuestras películas me repugnan. Vuestras vidas me repugnan.

Entonces, como si estuviese poseído, escribo lo que sigue en mi libretita:

“Dos bellísimas y jovenes prostitutas, lesbianas, bulímicas y adictas a la cocaína, descienden en un viaje sin retorno a los abismos de la autodestrucción. Nota: Música de Vivaldi y de Camarón.
METACINE 1: LA ORINA Y EL RELÁMPAGO (pincha para ver la película)

¿se me ha entendido?

METACINE O MUERTE

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HERMOSO MAL

Categoría: General| Martes, 17 de Junio de 2008

Afueras de Madrid. Macrodiscoteca. He venido con unos amigos veinteañeros. La gran pregunta es: ¿Qué hago yo aquí?
Demasiado tarde para plantearse nada. Ya estamos dentro. Hemos caído en una trampa en la que miles de personas se meten cada fin de semana voluntariamente. Y pagando.
La música, atronadora, lo envuelve todo…Imposible comunicarse.

Necesito beber. Debo llegar a la barra. Ánimo Ramiro, que no te entre el pánico.
El grupito de jóvenes risueños que me acompañan se sitúa en una barra atestada de otros seres similares a ellos. Todos bien apretujados. Ellos: 20 añitos. Yo: 36 años. Apurando, esta situación podría verse así: un padre enrollado saliendo de fiesta con su hijo y los amiguetes de éste. El papá es un borracho. Hace tiempo, el papá, dirigió cine porno. ¿Sí? Sí. Menudo pieza. Mírale ahora, parece hecho un verdadero lío. Déjale…es un viejo. Vamos a bailar y a comernos pastillitas de colores.

Pido un ron con red bull. Me lo bebo de un trago. Pido otro. Igual. El malestar vital sigue ahí.
-Rami, no bebas tan rápido.
-o.k -Hasta mis hijos me dan consejos, pienso.
Pido otra copa. bebo la mitad. Todo empieza a tener algo más de sentido.
-¿Tenéis farlopa?
-No. Eso ya no se lleva Rami.
-¿Y qué se lleva entonces?
-Cristal…o keta.
-Ah…paso.
Me viene entonces a la memoria una drag queen que conocí hace ya muchos años y con la que entablé una bonita amistad durante el rodaje de “Aberración”. Una noche, se sacó de su zapato de tacón una bolsita y esnifó con su larga uña rojísima un polvito blanco.
-¿Coca? Le pregunté-
-Nooo. Keta.
-¿Keta?
-sí…Ketamina, no paaasa nada.
No sé muy bien porqué pero esa frase “SÍ, KETAMINA, NO PAAASA NADA.” quedó grabada a fuego en mi cabeza. Quizás fuese la expresión de su rostro que pareció sacada de una de las primeras pelis de un Fassbinder desquiciado y colocadísimo…no sé. Más tarde, al final del rodaje de “aberración”, le di un papelito donde le hice repetir exactamente la misma situación…y la misma frase. Creo que es una de las secuencias más genuinas que jamás he grabado.

Bueno, el grupito de chiquillos se dispersa. Me quedo solo. Mi tercer cubata se acabó. Apuro los hielos…todavía tienen ron. No me conviene pedir más copas. Sobre todo por la pasta.
Empiezo a deambular por la macropista. Los juegos de luces estroboscópicas unidos al volumen demencial de la música y al ron, crean en mí la siguiente sensación: siento como si la muerte se me acercara sigilosamente: puedo “respirarla”. En mi cabeza aturdida se repite una frase, “la muerte te acecha en cada esquina”…”la muerte te acecha en cada esquina”…Piensa en otra cosa, por dios, me digo. De repente, me pongo a pensar en ella. Hace meses que no la veo…¿qué estará haciendo ahora? Qué mal lo hemos hecho todo…Se apodera de mí la punzante nostalgia. Una gigantesca y sucia vagina, la Melancolía, me absorbe como un pez abisal hambriento…y allí, dentro de sus entrañas vivas, observo aterrado las inmensas planicies del Hastío, del Tedio. Querido Baudelaire, yo sé bien qué es LA DESTRUCCIÓN. Te lo aseguro.

Me encuentro absorto en estos pensamientos cuando algo llama poderosamente mi atención. Se trata de un grupito de crías de unos 18 años…calculo. Su indumentaria no podría ser, de ninguna de las maneras, más provocativa y sexual. Destacan del resto de jóvenes que bailan a su alrededor. BRILLAN. Son cinco ninfas; cinco bellezas absolutas. Y cuando digo belleza absoluta…es BELLEZA ABSOLUTA. Me quedo petrificado. No puede ser. Una, dos…vale. ¡Pero cinco tías perfectas juntas!
Sus aterciopeladas melenas ondean al ritmo frenético de los movimientos de sus cabezas. Todas ellas poseen unos ojos enormes, de diferentes colores y matices. Con larguísimas pestañas de muñeca. Se miran las unas a las otras. Parecen ser conscientes de algo…que los demás ignoramos. Se tocan. Se besan. No puede ser. Cuatro de ellas lucen pechines altivos de colegiala. Una, sin embargo, ha desarrollado unas enormes tetas…que se adivinan turgentes bajo la minúscula camiseta. Los cinco culos son cinco maravillas, sin paliativos. Para qué engañarnos, a estas alturas mi polla parece un martillo pilón. Intento disimular poniendo mi camiseta por encima. Tengo una tremenda erección…de las que duelen.

Se van con un chaval de su edad, repleto de tatujes. Desaparecen en los servicios. Pasados unos 20 ó 30 minutos y una copa más, me decido y voy. Joder Rami, eres director de cine porno…no puedes ser tan tímido, me arengo a mí mismo. Entro en los servicios. Están vacíos, cosa rarísima. Sólo las 5 hermosas amigas. Me miran con desconfianza.
-¿quién eres?
-soy…ramiro Lapiedra…director de…cine porno…porno light, claro. Tipo playboy. Os interesaría participar en…
-Hola ramiro. No. No nos interesa en absoluto.
-…Pero…
-Somos Bacantes. Discípulas del dios Dioniso. Comemos la carne y bebemos la sangre de las víctimas que ofrecemos en sacrificio a nuestro dios…pero primero las vaciamos de esperma…follándolas hasta el delirio. ¿Te gustaría follarnos a las cinco, Ramiro?
-Venga va…Mi propuesta es muy seria…Podríais ganar mucho dinero…
-¡No nos interesan tus putas películas! ¿Quieres follar con las cinco…y luego morir?
-¿qué coño os habéis metido? Ya…cristal…ghb…qué juventud…
-Mira… -Y una de ellas abre de una patada la puerta de uno de los cagaderos.

…Lo que aparece ante mis ojos…El Horror…el Horror: el joven que les acompañó está sentado en el water completamente desnudo. A sus pies un gran charco de sangre. Trozos de su carne han sido arrancados…a mordiscos. Las cuencas de sus ojos están vacías. En un rincón del water, tirados entre mierda seca y papel higiénico veo sus gruesos cojones y su polla en estado de erección adornados con visceras y sangre coagulada…todavía hay esperma en el capullo. Vomito todo el ron con red bull sobre el inmundo cadáver.
Me recompongo como puedo, el instinto de supervivencia dirige cada uno de mis movimientos, la adrenalina se dispara cuando ves cercano el peligro. Avanzo hacia la salida sin mirar atrás. Una de ellas me detiene poniéndose frente a mí.
-Mira. -Y acaricia sus tiernos pezones rosados con un ojo humano…coloreándolos del intenso color rojo de la sangre fresca…
La aparto de un empujón y salgo de allí casi corriendo. Atrás escucho a las bellas desquiciadas asesinas riendo a carcajadas.
Mareadísimo, busco a mis amigos por la macropista. Finalmente doy con uno de ellos.
-Rami, tronco, has vuelto a beber demasiado.
-No, no es eso…bueno, sí…pero…
-Joder tío, venga vámonos.
- Sí, eso…vamonos de aquí YA.

Salgo fuera. Me apoyo en un coche del parking.

Sobre mi cabeza la oscura e infinita cúpula del firmamento aparece moteada por miles de estrellas…
Me trae a la memoria cuando nos llevaron en el cole de excursión al planetario. Envalentonado por la intimidad que creaba la sala sin luz y aquella cantidad de planetas, estrellas, constelaciones etc le propuse a una amiguita que me enseñase “lo suyo” y yo le enseñaría “lo mío”. Fuimos clandestinamente al baño. Una vez dentro mi compañera de clase, decididamente y sin titubeos, levantó su falda y bajó sus braguitas.

Me quedé observando fijamente su divina hendidura.
Su pequeña pero abultada ranura de carne y aquel olor a pipí que lo impregnó todo… produjeron en mi organismo más calor que si se hubiera tratado de la bola ardiente del mismísimo sol.
Sentí una súbita y brutal fiebre que se apoderaba de mí…
Me desmayé.

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EL ACRÓBATA

Categoría: General| Miércoles, 11 de Junio de 2008

Voy con mi amigo del alma. Afuera el portero nos hace un signo con la mano para que pasemos…una cola tremenda se agolpa en la puerta. Entramos en la discoteca.

Dentro la gente baila al ritmo de la música. Está claro, ¿qué iban a hacer si no? Nos llevan hasta un reservado.. Pedimos una botella de ron del bueno y refrescos. Bebemos. El objetivo, en mi caso, es conseguir estar borracho…cuanto antes. Sin más. Los caretos de la peña en la discoteca serían inaguantables de no ir muy bebido. Todos ponen cara de “estoy pasándomelo en grande. Esto SÍ que es fiesta. soy realmente malo…EL PEOR”. Cualquiera puede salir un fin de semana y creerse Al Pacino en “El Precio del Poder”. Un chaval de veintitantos que estudia y trabaja por las tardes en el Corte Inglés o en una tienda de fotocopias , el sábado se transforma por completo…se disfraza y sale dispuesto a demostrarnos todo lo que vale. “No te pases, conozco a los Miami” Ah…perdona chaval…lo que pasa es que tu cara me suena de la fotocopiadora de la esquina.

Mi amigo es una verdadera celebrity. Sale todos los días en la tele. Lleva pasta (mucha) y lleva coca (mucha). Yo no llevo ni dinero ni droga…pero la gente me mima…joder, soy Ramiro Lapiedra.

-¿Quieres una raya?.

Me dice.

-Claro, nos estamos empezando a aburrir, brother. ¿Vamos al baño?

-¿¡Qué dices!? YO puedo hacer lo que quiera. deberían pagarme por estar aquí. Hagamos colombianas.

Entonces vierte el querido polvo blanco en el dorso de su mano…y esnifa. Una vez. Dos. Tres veces. ¿Me tocará alguna vez? sé paciente Ramirín, me digo a mí mismo…no agobies a la peña.

-Toma.

Al fin, vierte una generosa cantidad de buena coca en mi mano. Esnifo. Genial. Ya está. La primera de la noche. Esto mejora. A ver qué pasa.

-Venga tío a ver si follamos. Me dice.

-Eso. A ver si follamos. Le digo.

Chocamos las manos estilo jugadores de basket NBA varias veces, dándonos ánimos. Ahí nos tenéis. Dos auténticos gilipollas.

-¿Cuánto llevamos sin follar? Pregunta.

-Cabrón, follaste ayer en el chill out.

-Es verdad, ni me acordaba.

-Eso sí…era un callete.

-No veas cómo gemía al chuparla, Rami.

-¿Al chuparla?

-Sí…GEMÍA.

-¿Me pasas el teléfono?

-Toma. Y me da su movil.

-Gracias, brother de mi corazón.

De repente, aparece un amiguete de mi amiguete.

.Mira, Ramiro Lapiedra…Agustín, el acróbata.

-Encantado.

-Encantado.

-¿Bebes? Le pregunto. El tipo es alto, muy delgado y con nariz aguileña.

-Bueno…me pondré un ron con red bull.

Aparto un poco a mi amigo.

-¿Acróbata?

-sí.

-Explícate.

-Hace acrobacias en el circo. Circos buenos. Fashions…y también es…eso que te doblas…no me sale la palabra

-¿ que te doblas?

-Oye -le dice mi amigo a voz en grito. -¿qué es eso que haces también de doblarte?

-Soy acróbata y contorsionista.

-Joder, tu curro es fascinante. Le digo

-Sí…y tú…el porno…también…

Balbucea el saltimbanqui.

- Sí pero acróbata mola más.

Nos quedamos los tres callados un rato. El acróbata resulta ser un tímido de los cojones. Observamos a la turba enloquecida desde el vip. Algunos chochos valen realmente la pena. Pero hablar con ellos supone un esfuerzo sobrehumano sin más alcohol y coca. Me sirvo otra copa decididamente. Insto al acróbata para que llene la suya.

-Oye ¿quieres un tiro?

Le dice mi colega

ACRÓBATA: ¿coca?

CELEBRITY: Claro.

ACRÓBATA: No suelo…

CELEBRITY:Venga no seas maricona.

ACRÓBATA: Vale.

CELEBRITY: Toma

ACRÓBATA: ¿Aquí?…¿Delante de todo el mundo?

CELEBRITY: Sí, pon la mano…así…Ahora pega tu nariz y esnifa…No soples.

ACRÓBATA: Nos verá…la seguridad del local…

CELEBRITY: ¡Joder! Parece mentira. ¿Sabes quien soy yo? ¡Deberían pagarme por estar aquí!

-Es cierto. Digo yo, colocando mi mano…

El acróbata esnifa del tirón la gran cantidad de coca casi pura vertida en el dorso de su mano. Le salen lagrimones de los ojos.

-Voy a mear, chicos. Y me voy a mear.

Cuando vuelvo mi amigo celebity ha desaparecido. sólo queda un acróbata tímido y mareado en el vip.

-Se fue con una tía buenísima. Dijo que ahora venía.

-Ya.

Adiós a la farla. Pienso. Y me bebo un buen trago de ron..

-Pues sí…habrá que intentar follar… Digo.

-…claro.

La cosa empieza a decaer.

de repente aparecen en la discoteca unos moros a los que debo pasta desde hace ya algún tiempo. Demasiado tiempo. Mierda. Joder.

-Oye, acróbata, ¿ves a esos?

-Me llamo Agustín…

-Vale. ¿Ves a ese grupo de macarras árabes?

-¿Esos? Sí. Menudas pintas…

-Pues les debo algo de dinero.

-No.

-Sí

-…

-Si se lía me ayudarás ¿no? ¿Sabes dar hostias?

-No.

-Pero joder…hacer acrobacias y repartir hostias y patadas debe ser parecidísimo…

-Que va…

-¡Joder!

Sólo ante el peligro. Venga, otro cubata bien cargadito me dará valor. Me sirvo una copa hasta arriba de ron con un poco de cola light, y me lo bebo de un trago. Me entran arcadas.

-¿Estás bien? Me pregunta el acróbata con cara de preocupación.

- Sí, no te preocupes.

mis “acreedores” me han visto.Yujuuu..Pongo cara de “no os habia visto tíos…voy para allá a daros un abrazo”. Y me levanto. La figura del circo me sigue. Allá él. son tres. Cada uno por separado me daría una buena paliza. Son tipos realmente duros. Imaginaros los tres juntos.

Me abrazan muy amigablemente los tres. Muac, muac. Dos besitos a cada uno. Para mi sorpresa no dicen nada de la deuda.. Ni la nombran.

-Vente al otro vip, hermano. Me dice uno de ellos.

-Sí, voy.

-¿Tu amigo?

-…Sí…viene conmigo. Es…bueno, déjalo. Vamos al vip.

Nos dirigimos hacia allí abriéndonos paso entre la turbamulta danzante, el otro reservado está en la otra punta de la discoteca. La gente se aparta al paso de mis tres amigos malotes. así da gusto.

En su mesa vip nos unimos a un selecto grupo de moros malos. Si se tratase de una comparsa se llamarían “los moros asesinos”, sin duda.

Me presentan. Un buen abrazo y dos besos a cada uno…

-¡Es el mejor director de cine porno del mundo!
Dice uno de mis tres amigos-acreedores con verdadera ilusión.
-No, no….de Europa. Digo yo.
-serviros lo que queráis tú y…
-Agustín… se aventura a decir el malabarista.
Sirvo dos ginebras cargadísimas con algo de limón.
-¿Ginebra? ¿mezclamos…?
-Sí cojones…¿¡Que más da Agustín!? no pediré otra botella para ti y para mi.
-¿Queréis un tiro? Dice un árabe con cara de muy mala persona.
-¡Claro! Digo yo.
Se repite el mismo ritual aunque esta vez esnifamos con una llave. Los malotes y las celebritys no van al baño a esnifar, por lo visto. Les debe poner que la gente se percate de la movida. Bueno, me la suda. Mi imagen pública no podría empeorar aunque agarrara ahora a una camarera de los pelos, le obligara a ponerse de rodillas y le diera diez pollazos en la cara.
Esnifo dos veces de la llave…bien. Ya empiezo a encontrarme a gusto. El acróbata parece que también. Sus pupilas se dilatan como las de una gata pariendo. Se mueve de un lado a otro nervioso, hablando con todo el mundo….
Pasadas tres o cuatro copas más y tres o cuatro llaves más…entablo conversación con una chica. Sus tetas parecen descomunales.
-¿Sabes quién soy yo?
-No.
-Ramiro Lapiedra.
-¿Quién?
- Joder…¡Ramiro Lapiedra!
De repente, observo que Agustín se ha despojado de toda su ropa salvo de unos diminutos slips y se ha subido encima de un sofá. Se está contorsionando hasta reducirse a UN CUADRADO DE CARNE…¡Dios! ¡Es increible!
Los moros y la gente en general observan PERPLEJOS.
Y…el cuadrado de carne desnuda da un tropiezo y cae al suelo estrepitosamente…volviendo a adquirir rápidamente las dimensiones de un ser humano normal. Entonces, a cuatro patas, comienza a vomitar en todos los sofás del vip…como un grifo…la gente se aparta horrorizada. ¿Qué coño habrá cenado? me pregunto. Y me largo cagando hostias de allí.
En la calle paro al primer taxi que veo en verde.

En el taxi mi cabeza empieza a divagar

Dios…¿qué ocurre Señor? Nos pasamos la vida sin saber qué coño hacer…y cuando llega la muerte, pedimos temblorosos “un poquito más de tiempo”…”Necesito un poco más de tiempo, por favor…de verdad…todavía NO ME ACLARO BIEN”.
Tengo 36 años y no entiendo NADA. NADA.
Mi vida es una sucesión de encuentros enloquecidos con acróbatas borrachos.
Quizás algún día le vea sentido a todo esto. No creo.

El taxi recorre ahora el Paseo del Prado. De noche es precioso. De una belleza sin parangón.

Abro la ventana y dejo que el aire helado de la noche azote mi rostro.

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RÍOS DE MIERDA

Categoría: General| Jueves, 5 de Junio de 2008

La noche había sido larga.. Y etílica.

Ya era por la tarde. Teníamos resaca. Estábamos tumbados en la cama dormitando.

Me entró hambre.De repente parecía como si no hubiese comido en una semana; mi estómago comenzó a rugir.

Me levanté. Abrí la nevera: vacía. Abrí el armario de la comida: sólo quedaba un tarro de alubias en conserva de esos de cristal. “Bueno, algo es algo”. Me dije.

Mi estómago chillaba de alegría y segregaba flujos ante el simple hecho de abrir el tarro de alubias,como un perro de Paulov cualquiera.

Vertí el contenido en un plato. Le eché sal y especias. Me lo comí frío. Buenísimo. sí..

Volví a la cama.

-¿Qué has hecho?. Dijo María refunfuñando.

-Comer.

-¿Qué?

-Alubias.

-¿Las has lavado?

-¿Qué?
-Si las has escurrido. Si las has lavado con agua antes de comértelas…
-No.
-Podrías morirte. ¿Lo sabes?
-No. ¿Por comerme un tarro de alubias?
-Sí. Da cáncer. Te reventará el estómago.
-No jodas.
-Sí. Llevan un antioxidante que es veneno. YA TE LO DIJE UNA VEZ. ¿No te acuerdas?
-Me suena. Pero no me lo creí.
-¿NO ME CREES?
-No puede ser que si no lavas y escurres las alubias te dé cáncer o te mueras. Estarían prohibidas. Además, en el tarro no pone nada de lavar.
-Sí lo pone..
-No.
-TRÁELO.
-Lo tiré a la basura.
-Pues lo coges. TRÁELO.
-Paso. Lo miré bien. No ponía nada de lavar antes de ingerir el producto.
-¿Qué te apuestas?
.Lo que quieras. Déjame dormir.
-No. ¿QUÉ TE APUESTAS?
-Lo que quieras cariño.
-Si pone que hay que lavarlo antes de comer…CAGARÉ Y TE COMERÁS MI MIERDA…ya que es menos perjucicial para tu salud que las alubias que te acabas de comer.
-¿Cagarás?
-Sí. Tengo ganas.
-¿Dónde?
-En un plato.
-Y me lo tendré que comer….
-Sí.
-Vale.
-¿LO JURAS?
-…
-¡¡¿Lo juras!!?
-Sí. Déjame dormir porfa…
-¡No! Ve a por el tarro y tráelo.
-…
-¡VE!
Me levanté. Hurgué en la basura y saqué el tarro. Miré. No ponía nada.

-¡Tráelo!. Escuché desde la cocina.
Fui a la habitación. Se lo dí. Me tumbé. Lo observó atentamente durante largos minutos. Estaba a punto de dormirme, cuando…
-¡MIRA! ¡aquí lo pone! ¡MIRA!
-Déjame dormir.
¡No! Mira….Tenía yo razón…como siempre.
-A ver.
Efectivamente en letra muy muy pequeña ponía: “Escurrir en agua antes de consumir”.
-Vale. Tenías razón. No volveré a consumir alubias blancas sin lavarlas bien. Voy a echar una cabezadita.
-¡ni de coña! TIENES QUE COMERTE MI MIERDA.
-¿qué?
-Recuerda tu promesa…¿Lo harás?
-Era broma. Era una manera de hablar, joder.
-¡No! QUIERO QUE TE LA COMAS…DE VERDAD.
-Ni de coña…Déjame dormir, en serio.
-O TE LA COMES O TE LARGAS DE CASA.
-Primero duermo un poco…
-¡Ahora!
-Vale. Ve a cagar y yo duermo un ratito.
-No te duermas. No tardo nada.
Se levantó. Me sumí en un profundo sueño. Soñé que diluviaba. Ríos de barro y mierda inundaban toda la ciudad. A su paso lo arrastraban todo, furiosos y bravos.
Yo avanzaba como podía con los pantalones bien arremangados. Me acompañaba un enano disfrazado de payaso.. La bola roja que adornaba su nariz era desproporcionada a todas luces.
-Al final nos ahogaremos. Dijo el enano. Llevaba un chaleco fantasía con enormes botones de colorines.
.¡súbete a mi espalda! ¡A CABALLITO! Le grité. Lo hizo.
El viento arreciaba y arrastraba consigo microscópicas partículas de excrementos que se nos metían por todos los poros de la piel y casi no nos permitían ni respirar…la mierda me llegaba a las rodillas.
-No lo conseguiremos…No lo conseguiremos…
Me susurraba el pequeño payaso .
Me despertó un grito al oído:
-¡Despierta Ramiro! ¡Borracho de los cojones!
-¿Qué pasa…?
Me encontraba completamente desubicado y eso que mi cabezadita había durado escasos diez minutos.
-Mira.
Me enseñó orgullosa un plato con una cagada recién hecha.
-¡Dios! ¡Quita eso de mi vista!
-DIJISTE QUE TE LO COMERÍAS.
Me levanté. Me vestí.
-Me largo María.
-¡Nunca cumples tus promesas!
Comenzó a lloriquear. Lloraba DE VERDAD. El llanto iba in crescendo. Le molestaba terriblemente que no cumpliera mis promesas, cosa que reconozco sucedía a menudo.
-Tú no estás bien cariño.
-¡BUA, BUA!
-Deberías ir al sicólogo…o vamos a una terapia de pareja o algo.
-¡BUA, BUA!
Me fui. Deambulé por Madrid largas horas. Con resaca. Me tumbé en un banco del Retiro.. Me quedé frito.
Volví a soñar con mi payaso enano a la espalda y los ríos de mierda por mis rodillas. Cuando desperté, el enano había comenzado a mordisquearme la nuca con unos pequeños dientes afiladísimos…
Ya por la noche volví a casa. María estaba como si nada hubiese ocurrido.Radiante. Totalmente desnuda comía chucherías a manos llenas mientras veía “Sexo en Nueva York” en el dvd. Me pidió insistentemente que le hiciese unas fotos de su culete en pompa. Lo hice.
Aquí están.
Que las disfrutéis.

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ESTEROIDES Y PUTAS

Categoría: General| Martes, 3 de Junio de 2008

En uno de los clubs de carretera en los que trabajé en Murcia, al ser bastante grande y tener fama de bullanguero, éramos tres porteros:

Tóstem, un negro de más de dos metros de altura, vestía siempre con trajes caros y casi nunca hablaba. Prefería expresarse con los codos y las rodillas.

“Sicarioloco”, un gigantesco culturista al que todos llamaban así por llevar esas palabras tatuadas en su antebrazo derecho.

Y yo, que estaba chalado por aquel entonces y pesaba cien kilitos. (ver mi corto “Mi carne mi sangre”, que pongo al final: esta anécdota es de aquellos días y soy el prota, con el pelo desteñido y rapado.)

“Sicarioloco” tuvo la feliz ocurrencia un día de esconder armas por los lugares más recónditos e inesperados del club. Aquí un cuchillo jamonero, allá un puño americano, más allá una recortada. Acabó convirtiéndose en una obsesión para él y hubo un momento en que te encontrabas armas por todas partes, hasta cagando.

Pues bien, a este antro de perdición llegó un día una chica a trabajar, no se sabe muy bien de dónde.

Se llamaba Dulce y padecía gigantismo.

Por qué el director de la sala permitió que trabajara allí escapa a mi conocimiento, pero la cosa es que cumplió enterita su plaza de un mes y…TRABAJÓ MUCHÍSIMO.

Dulce practicaba bailes de salón.

Como era de esperar se fijó en Tóstem, único ser en aquel lugar que podía medirse con ella en altura y fuerza. El africano la ignoró durante todo el mes de una manera tan tajante como cruel.

Sin embargo, yo aprovechaba cualquier ocasión para entablar conversación con ella. Le pinchaba todo lo que podía para que me hablase de su vida. Bromeaba a menudo con ella. Poco a poco me cogió confianza. Incluso algo de cariño, me atrevería a decir.

Una noche “Sicarioloco” y yo insistimos durante un buen rato hasta que Dulce, por no oírnos más, aceptó enseñarnos el coño. Se abrió de piernas y apartó unas enormes bragas color azul cielo dejando a la vista una raja de unas dimensiones desproporcionadas incluso para ella. Superó todas nuestras expectativas.

-Eres el origen de todo lo que existe, Dulce. Debemos darte las gracias por estar vivos.

Le dije, y sin duda lo pensaba.

-Qué asco. Dijo “Sicarioloco” mientras se iba.

Llegué a proponerle participar en un cortometraje que realicé con mi hermano por aquella época, a lo cual se negó en redondo “yo soy puta, no actriz” . Quiso dejar bien claro.

Ese corto en el que propuse actuar a la prostituta gigante iba a estar protagonizado por un tipo entrañable , analfabeto, de aspecto simiesco, contrahecho y medio enano amiguete mío del gimnasio: Toribio (no es coña, se llamaba así). Sus manos eran un poema: había currado toda su existencia consciente en la obra. Un día se cayó del andamio y le pusieron los tobillos de platino amén de concederle una pensión por invalidez de por vida. Era justo lo que necesitaba para mi corto: “Las muecas de lo absoluto”. (También lo pongo para que veáis a Toribio con vuestros propios ojos).

Para que no se negara a participar en el proyecto (tenía sus reticencias) invité una noche a Toribio al club.

Una vez allí, sintiéndose cohibido y confuso por la cantidad de putas que merodeaban a su alrededor y le hacían carantoñas, se puso hasta arriba de cubatas de ron.

Cuando se hubo desinhibido lo suficiente, se atrevió a adentrarse en la pista.

Entonces descubrió la presencia de Dulce, quedando inmediatamente prendado de ella.

Ante la insistencia de Toribio convencí a Dulce para que subiera con él a una de las habitaciones.

Desaparecieron entonces hasta el cierre del club.

Entre los porteros, algunos camareros y bastantes chicas organizamos aquella noche un chill out.

Toribio y Dulce se unieron a nosotros ya bien empezada la cosa.

BAILARON AGARRADOS TODO TIPO DE BAILES DE SALÓN HASTA EL AMANECER…totalmente ajenos a los demás seres vivos que participábamos en la fiesta.

Tardaré en borrar esa imagen de absoluta felicidad en los rostros de Dulce y Toribio mucho tiempo de mi memoria.

Lo que hicieron tantas horas encerrados en aquella habitación, no lo sabrá nunca nadie. Jamás. Se lo llevarán con ellos a la tumba.

La pregunta es: ¿Qué será ahora de ellos? ¿Seguirán juntos? ¿Habrán tenido descendencia? En ese caso: ¿sus vástagos serán titanes o gnomos? ¿ o una mezcla jamás vista hasta ahora de nuevo espécimen humano? Vaya usted a saber.

Desde aquí les deseo de todo corazón mucha suerte en la vida a ambos, se la merecen.

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RECUERDOS: INFANCIA, ADOLESCENCIA, FAMILIA

Categoría: General| Martes, 27 de Mayo de 2008

Doy vueltas sobre mí mismo en la cama.

Está a punto de amanecer y no he pegado ojo en toda la noche.
Tengo fiebre alta.
Moja mi piel un desagradable sudor frío pero mi cabeza arde como una olla puesta al fuego.
Me siento como un rollito de primavera en aceite hirviendo usado miles de veces antes en un restaurante chino de un barrio de periferia en una gran ciudad.
Me duele cada músculo y cada hueso de mi cuerpo como si me acabasen de dar una buena tunda.

Y me sucede entonces algo curioso:

Miles, millones de imágenes, recuerdos y pensamientos desordenados acuden a mi mente aturdiéndome como el aterrador grito coral de miríadas de gallos hambrientos y enloquecidos de cuyos picos sarnosos rebosa baba amarilla y cuyos ojos, inyectados en sangre y escarcha, se clavan con obsesión demente en el oscuro agujero del firmamento: inmenso cráneo negro moteado de espeso esperma que brilla.

Pienso en mi infancia en el Liceo Francés de Alicante.

Recuerdo que cuando te portabas bien te daban un “bon point” (punto positivo) y que si acumulabas los suficientes podías canjearlos por un libro ilustrado de cuentos en la biblioteca.

Pienso en mis compañeros, con los que crecí. Pienso en mis profesores. En Conchita, mi maestra de lengua española, que inyectó en mí el veneno del Arte y la Literatura.

En las largas esperas al atardecer en el patio del cole desierto, cuando mi padre (despistado donde los haya) se olvidaba alguna vez de recogernos a mi hermano y a mí. En la inmensa, absoluta alegría que suponía verle aparecer con su “jeep Comando Ebro” y cara de decir “lo siento chicos, me olvidé.”
En las Navidades de cuando era un crío y la mágica noche de Reyes con sus regalos (no he vuelto después a sentir la misma ilusión por nada).

Cierto autor dijo: “Nuestra infancia es nuestra patria”. Tenía toda la razón del mundo.

Pienso en la primera vez que acaricie con las yemas de mis temblorosos dedos los labios del coño de una amiguita, pensé que estaban creados de un material único, que tenían una textura diferente a todo lo que yo había conocido hasta entonces. La excesiva humedad de aquella ranura diabólica me puso los pelos de punta y cambió mi existencia para siempre: todo lo que he hecho a partir de entonces se ha basado en la búsqueda enloquecida del coño perfecto.

Pienso en mi adolescencia en el Instituto Público Miguel Hernández”, donde mi madre, aparte de darme magníficas clases de filosofía en C.O.U, era directora. Tenía una lista en su despacho con los alumnos más conflictivos y al borde de la expulsión…encabezada por mí.

Pienso en mis años de estudiante de derecho en la Universidad.
Pasaron rápidos y vacíos como relámpagos en una pasajera tormenta de verano. Sin dejar huella alguna.
En mi tozuda decisión de abandonar la carrera de Derecho para estudiar Cine.
En las interminables discusiones con todo el mundo que me intentaba convencer de lo contrario.
“Acaba primero Derecho y luego haces lo que quieras” fue la frase más repetida en aquella etapa de mi vida.
Ni caso, claro.

Pienso en aquellos años desquiciados y salvajes en que trabajé de portero en discotecas y clubs de carretera por toda la Vega Baja.
Putas, esteroides y noches demenciales que han dejado lagunas en mi memoria. “Alcohol y derrumbamiento” decía un compañero de aquella época.

En aquellos entrañables hermanos gitanos culturistas (eran doce nada menos) que trabajaban a mi lado en esas noches levantinas y que fueron cayendo en los peligros de la droga y la violencia (quedan vivos sólo cinco).
Recuerdo una vez que tuve el honor de ser invitado a la celebración de la salida de uno de ellos de prisión: la fiesta consistió en zampar gigantescos filetes de carne casi cruda y cantar desgarradamente y bailar hasta altas horas de la madrugada en familia.

Pienso sinceramente en que aquel estilo de vida estuvo a punto de acabar conmigo.
Pero aquí estoy.

Pienso también en cómo me introduje en la industria del cine para adultos. En los inicios con Celia Blanco, Ponce, Tillín… en Miriam Sanchez que, convertida en Lucía Lapiedra, me hizo pasar algunos de los peores momentos de mi vida.

En el amor absoluto que he sentido y siento hacia mi esposa María, en nuestra boda, en la desintegración de nuestra pareja, en mis metidas de pata y las suyas, en la posterior y bellísima reconciliación…que duró poco.

Pienso en porqué destruyo siempre todo lo que toco.

Y ahora, sin motivo aparente (quizá por el guión convencional sobre una vampira esquizofrénica en cuya escritura me hallo inmerso de manera obsesiva estos días) asaltan mi imaginación imágenes como cegadores flashes, como fauces de perros rabiosos que se abren para volverse a cerrar en décimas de segundo ,imágenes repletas de sangre, de terroríficos payasos de largos dientes afilados que intentan hacer reír a los niños enfermos en circos de locura y muerte, imágenes tan delirantes que me obligan a abrir los ojos.

Y pienso entonces que debemos, no sólo aceptar, sino AMAR lo que nos sucede.

Es más, debemos amarlo como si fuera a repetirse una y otra vez, millones de veces, eternamente.

Pienso que es absolutamente cierta la teoría (metafórica en mi opinión) de EL ETERNO RETORNO de Nietzsche.

Porque pretende alcanzar EL VITALISMO ABSOLUTO.
Amo lo que me pasa más que a nada en este mundo. Amo lo que ES, no lo que DEBERÍA SER.

“Lo que es, es” dijo Jodorwsky.
“Si tuvieras que definir en una sola frase el sentido de la vida, ¿qué dirías?, Alejandro.” le preguntó un trasnochado Sánchez Dragó en su programa de madrugada.
Y él respondió eso. “Lo que es, es”.

Pues eso: LO QUE ES, ES.

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Tendría unos cinco años cuando me cagué en los pantalones en el colegio.

Este acontecimiento lo llevo grabado en mi memoria EXACTAMENTE IGUAL QUE SI HUBIESE SUCEDIDO AYER. Con la misma nitidez. O mayor incluso.

Era la hora del recreo. Todos los niños jugábamos en el patio. Justo antes un compañero me había echado arena en los ojos en una pelea de críos.
Recuerdo aquel dolor como una de las sensaciones más desagradables que me ha tocado vivir jamás. Ese terrible recuerdo me ha venido después muchas veces a la cabeza: era como tener los ojos repletos de diminutos cristalitos. Los globos oculares ME ARDÍAN. Sentía dolor hasta en los nervios que unen los ojos al cerebro.

Fuí al baño a lavarme la cara.

Poco a poco el dolor fue dejando de ser tan agudo.

Sin embargo llevaba todo el día con ganas de cagar y, presa de un traicionero movimiento gastrointestinal, me lo hice encima sin tener la ocasión ni siquiera de bajarme los pantalones.

Por lo tanto ahora era YO el que se había cagado encima. YO, que tantas veces había presenciado el escarnio público al que eran sometidos los que se cagaban o meaban encima…Pero jamás piensa uno que le va a pasar a él. Es como los accidentes de tráfico o el cáncer.

Sonó entonces la campana para volver a las aulas y celebrar el reencuentro de los alumnos con la plastilina y los trabajos manuales (que yo detestaba). Pero ese día sonó para mí como el chillido de un aterrador timbre que avisara a los condenados a muerte de que ha llegado por fin su hora.

Me dirigí como un zombi con babi de colores a mi clase junto con todos los demás críos y me senté intentando disimular como podía.

Pasado un rato la maestra percibió por el olor que alguno de sus alumnos se había cagado.

SUCEDIÓ ENTONCES ALGO QUE NO OLVIDARÉ JAMÁS:

La profesora abrió un debate donde TODOS los niños podían y DEBÍAN dar su opinión…PARA DESCUBRIR AL CULPABLE.

Uno a uno fueron dando sus razonamientos o simplemente diciendo quién creían que se había cagado.

Varios fueron los que me señalaron con su dedo acusador y varias veces las que yo negué los cargos con la vehemencia que nos proporciona la deseperación.

Recuerdo con especial curiosidad cómo una compañera de clase que se llamaba Mimí (Milagros) opinó que Ramiro Lapiedra( en el LICÉO fRANCÉS se decía el apellido siempre junto al nombre) NO había sido con total seguridad. “Ramiro Lapiedra no haría algo así”, creo que dijo.
Cuánto te equivocabas Mimí pero cuánto te agradezco y te agradecí aquel día tu defensa incondicional.

Finalmente la maestra descubrió que yo era el culpable.

Tuve que ir al baño a limpiarme lo que pudiera.

Desde nuestra aula prefabricada hasta los baños TODO ESTABA DESIERTO.

No se veía ni un alma (todos estaban en las clases).

Entonces apareció ante mis ojos el colegio dede una perspectiva totalmente nueva, alucinada y demencial: era como una de esas ciudades aniquiladas tras una hecatombe postnuclear que tantas veces había visto en las pelis.

El absoluto vacío humano creó a mi alrededor un efecto escafandra. Un efecto de caracola de mar en mis oídos. No. Más bien era como si una caracola me susurrara extraños cánticos en un lenguaje incomprensible INSTALADA DENTRO DE MI CEREBRO.

Antes De llegar al baño encontré un pequeño tesoro tirado en el suelo. Lo cogí y lo guardé en mi bolsillo esbozando una ligera sonrisa.

Dentro de la peor catástrofe siempre puede darse una nota de felicidad, aunque pasajera.

Se trataba de una figura de regaliz negro en forma de osito.

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Mi madre nos leía a mi hermano Pablo y a mí CADA NOCHE antes de dormir pero ya metiditos en la cama, un cuento. Recuerdo tres modalidades claramente diferenciadas:

Unas veces se trataba de “Amadís de Gaula”, novela de caballería, otras de “pluma roja”, novela realista e histórica de indios y vaqueros, y otras de “cuchifritín” o “matonquiquí”, el primito y la primita de Celia, el personaje de Elena Fortún.

En mis sueños mezclaba yo alegremente estos personajes con mi propia persona: a veces me convertía en un caballero que luchaba contra poderosos rivales con tal de ver quién pasaba primero por un puente o para rescatar a una damisela en apuros. Otras veces me convertía en un temido jefe indio musculosísimo, bronceadísimo y pintarrajeado que arrancaba cabelleras; y en otros sueños yo era un gamberrete que gastaba todo tipo de bromas pesadas a los serios miembros de mi familia.

Mi infancia iba viento en popa hasta que en uno de aquellos sueños Amadís de Gaula bajó del caballo a la dama recién salvada y se la folló salvajemente una y otra vez. Me desperté sobresaltado y sintiendo un placer indescriptible en mi polla… Acababa de tener mi primera polución nocturna.

A partir de entonces descubrí el maravilloso mundo de las pajas. Me la meneaba frenéticamente con cualquier excusa. A todas horas.

Entraba a hurtadillas en la habitaciónd de Guillermo, mi hermano mayor, y me agenciaba “Sexus”, de Henry Miller, o “Saló o los 120 días de Sodoma”, del Marqués de Sade. Leía todo aquello ávidamente mientras me la machacaba sin piedad. También me hice adicto a los cómics que coleccionaba Guillermo, sobre todo, “El Víbora” (curiosamente veinte años más tarde pude conocer personalmente a sus creadores con motivo de la entrega de los Premios Turia en Valencia). En el “Víbora” podía deleitarme con todo tipo de historias porno; violentas, delirantes, sangrientas y sobre todo explícitas que saciaban mi curiosidad y llenaban mi mente de imágenes depravadas y obscenas.

Aunque mucha gente a quien se lo he contado no me cree, por aquella época me masturbaba una media de diez veces al día.

Una tarde empecé a sentir un dolor agudo en los huevos. Mi cuerpo ardía preocupantemente. Me metí en la cama con fiebre alta y con un dolor terrible ahí abajo. Mi madre llamó a Andreo (nuestro médico de cabecera de toda la vida) y éste me diagnosticó una orquitis “por eyacular demasiado”.

El bochorno ante mis progenitores fue total. Pero ni mi madre ni mi padre sacaron después el tema.

Procuré entonces reducir en la medida de lo posible mis delirios onanistas… sin conseguirlo.

He tenido como diez orquitis más a lo largo de mi vida.

-

Tendría yo quince años cuando daba clases de ética en el instituto. La ética era lo que solían llamar una “maría”, es decir, una asignatura que no vale para nada y que se aprueba sin ningún esfuerzo por parte del alumno. A mi clase de ética asistíamos pocos, unos doce o quince alumnos que nos solíamos sentar por la parte de atrás de la clase, en lugar de los treinta o más que asistían a una asignatura “normal”: matemáticas, historia, etc.

Yo solía sacar mi rabo a que le diera el aire en la clase de ética, es decir, sacaba la polla completamente tiesa fuera de los pantalones para meneármela mientras el pupitre hacía de parapeto y el profesor no se enteraba de nada.

Por lo general me la iba meneando muy suavemente durante toda la clase. Mis testículos, de esta forma, se iban cargando de esperma durante las largas y monótonas clasecitas de ética: solía tratarse siempre algún tema como el aborto o las drogas o lo que fuera, dividirse la pizarra en dos partes “a favor” y “en contra” y, ¡ala!, todos a opinar gilipolleces.

Antes de que tocara el timbre, acostumbraba yo a correrme en la palma de mi propia mano para luego cuando todos nos levantábamos para irnos, limpiarme en la espalda de algún compañero incauto mientras hacía como que le daba algunas palmaditas en señal de amistad.

Lo bueno viene ahora: un día me pilló in fraganti una compañera que se llamaba Antonia.

Antonia era un poco marimacho y siempre jugaba con nosotros al fútbol en los recreos, pero la verdad es que estaba bastante buena.
Me cazó como iba diciendo con la chorra en la mano completamente dura y a punto de eyacular, porque se le cayó algo al suelo y se agachó a recogerlo. Al ver semejante espectáculo su reacción fue ni más ni menos que pegar un chillido que se oyó en todo el instituto.

Os juro que jamás me he desempalmado tan rápido. Guardé mi pajarito y me hice el loco, completamente colorado. El profesor, un idiota integral, le preguntó a Antonia que qué le había pasado y durante unos segundos, que para mí se hicieron eternos, no supe si ella me delataría o no.

Pero no me delató.

Se inventó una excusa cualquiera mientras me fulminaba con la mirada.

Desde aquí hoy te doy las gracias, querida Antonia.

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Mi hermano Pablo es total:

Su imaginación es desbordante. Única.

De niño dibujaba cómics surrealistas, crueles, violentos, raros hasta decir basta.

Pero siempre geniales. Ojalá algún día sean reconocidos como se merecen.

Es un tipo honesto y con un sentido del deber brutal, difícil de encontrar en la gente (me incluyo).

Crecimos juntos. Juntos inventamos de niños todo tipo de juegos e ideamos todo tipo de gamberradas infantiles.

Juntos, ya de adolescentes, nos mezclamos a lo peorcito del parque: delincuentes, putas y macarras. Siempre fuimos respetados.

Juntos trabajamos como porteros de peligrosas discotecas y puticlubs de carretera.

Juntos entrenamos en diferentes gimnasios de Alicante, Valencia, Barcelona y Madrid.

Juntos hicimos cortometrajes delirantes. Juntos escribimos y pensamos multitud de guiones que no se han materializado después en películas.

Juntos decidimos “revolucionar” el cine para adultos: Y LO CONSEGUIMOS. Le pese a quien le pese. Juntos triunfamos. Juntos nos hundimos. Juntos ganamos premios y reconocimientos. Y volvimos a triunfar. Y volvimos a hundirnos. Y así una y otra vez.

Las novias y los amigos han ido y venido en mi vida y en la suya pero siempre hemos estado ahí para apoyarnos. Pablo me ha ayudado MUCHÍSIMO. Ojalá él piense lo mismo respecto a mí.

Ahora por circunstancias de la vida, él se encuentra a miles de quilómetros de distancia. Vive en Medellín (Colombia).

Y espero que ahí sea feliz.

Pero sé que algún día volveremos a liarla.

JUNTOS

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¿No os sucede que algunos recuerdos de vuestra infancia poseen tanta fuerza que, cuando acuden a vosotros, despiertan una nostalgia y una especie de pena tal que, de repente sentís un “dolor” en el estómago tipo “mariposas en el estómago” pero mucho más fuerte y mucho más terrible? Es una sensación además de inocencia perdida y la conciencia a la vez de que jamás la recuperaremos.

A mí me pasa.

Me ocurre sobre todo con algunos recuerdos relacionados con mis padres.

1. RECUERDO DE MI PADRE

Se trata de una imagen unida irremediablemente a la música.
Mi padre, casi todas las tardes, se apartaba del “mundanal ruido” de la casa (éramos cuatro criaturas) y se metía en una habitación algo apartada a corregir exámenes o trabajos de sus alumnos de filosofía.

Yo era muy pequeño y solía deambular aburrido de un lado a otro de la casa…
Hacía de rabiar a mi hermana Eva (una santa que ha aguantado lo indecible de sus tres hermanos); peleaba con mi hermano Guillermo (mi hermano mayor) o inventaba algún estropicio con Pablitín, fiel compañero de juegos de mi infancia.

Pero otras veces, me quedaba absorto durante largos espacios de tiempo, con esa sensación de picor placentero en la mente, observando desde el quicio de la puerta cómo mi padre corregía sus exámenes mientras escuchaba música clásica (recuerdo en concreto Vivaldi).

Siempre que escucho “Las cuatro estaciones” acude esta imagen a mi cabeza.

Y en numerosas ocasiones en que por un motivo u otro he tocado fondo o he mirado cara a cara al abismo siempre he recordado, con esa nostalgia que mordisquea el estómago como cientos de miles de pirañas hambrientas, la sensación de PAZ ABSOLUTA que me transmitía mi padre.

2. RECUERDO DE MI MADRE

Una noche fría de navidad en Alicante, toda mi familia cenaba y charlaba en el salón.

Yo tenía anginas y esa tarde había empezado a subirme la fiebre de tal manera que me había acostado sin esperar a cenar siquiera.

De pronto entró mi madre en la habitación, se sentó a mi lado en la cama y puso su mano en mi frente.

-¿Qué tal vas, Rami?

Como única respuesta cogí su mano entre las mías ( la piel de mi madre es la piel más suave que haya tocado jamás en mi vida: es impresionante).

Pasado un rato así le dije:

-Vuelve con todos, mamá.

(Habían venido mis abuelos, tíos, etc. y todos se lo pasaban bomba en el salón).

-No digas tonterías. Mi sitio ahora está aquí contigo -Me dijo convencidísima.

Poco a poco me fui quedando dormido plácidamente a su lado.

No sé qué extraños genes habré heredado para, desde mi adolescencia, haber buscado incansablemente situaciones de locura, delirio, peligro y caos…para haberme juntado siempre a delincuentes, maleantes, yonkis, putas y desquiciados. Pero estoy seguro de que unas de las pocas imágenes que aparecerán con fuerza como relámpagos o flashes ante mis ojos cuando los cierre por última vez, serán la de mi padre concentrado en sus correcciones escuchando a Vivaldi en la paz absoluta y perfecta de aquella habitación y la de mi madre sentada a mi lado en la cama aquella fría noche de invierno con su suave mano entre las mías.

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BENDITA PUTA: REGARÉ CON MI ESPERMA TU PUTREFACTA ALMA

Categoría: General| Miércoles, 21 de Mayo de 2008

Estoy en la discoteca de turno con los amiguetes de turno…una vez más.
Me siento eufórico, fuera de mí mismo, bastante borracho.
Me he pasado el día tomando cafés con hielo y escribiendo. Ya por la noche, las cervezas me han subido más rápido que de costumbre: me encontraba histérico e hipersensible por el efecto de tanta cafeína. Hoy he vivido una de mis jornadas “de inspiración”: me sentía como un grueso gato castrado a punto de estallar. Por dentro el gato está repleto de luz, a rebosar. A través de las costillas deja escapar algunos rayos de intensa luz pura que ciegan a los transeúntes al cruzarse en su camino. Todos le rehuyen y le señalan con el dedo, al pobre minino.
Bueno, ya en la discoteca, mientras acaricio su cabello de terciopelo, su preciosa y frágil nuca algo sudada de tanto bailar, le susurro frases al oído que acuden atropelladas a mi mente, inspiradas por hordas de alegres demonios parlanchines achispados por el vino del Hades.

-”Lameré tus huesos, sorberé su dulce tuétano. Te penetraré para fecundarte siete veces y engendrar una nueva estirpe de semidioses ciegos en tu vientre que lucharán por dominar el mundo. Ahora eres un gran animal marino y yo una ballena blanca macho con un pene de dos metros en erección: regaré con mi esperma tu alma, alimentándola y dándole esperanza.
El brillo de tus azules y umbríos ojos, vastos cielos rasgados que anuncian tormenta, será el reflejo del Infierno donde mi ser entero sufrirá eternamente. ayúdame a experimentar el placer absoluto. A alcanzar el éxtasis. El horror. Quiero sentir…NECESITO SENTIR. “Qué sería yo si no conociera el placer extremo, si no conociera el extremo dolor”. Castígame con el suplicio chino de los cien pedazos. Corta primero mi lengua: te seguiré susurrando palabras de amor aunque es posible que cecée un poco; extrae del rostro mis enrojecidos globos oculares exhaustos ya de ser mudos testigos de tu belleza. O mejor, empieza sesgando mi polla de un tajo certero. Está dura. Utilízala si lo deseeas como cetro de mando. Tú, Diosa entre Diosas…¡Bendita puta!

Eclipsas al astro Rey. Como él nos ofreces cada día tu luz y tu calor…pero mucho más intensos. Al hablar escupes llamaradas de fuego puro…junto a exquisitas notas musicales. Tu aliento lo deja todo carbonizado a su alrededor. Si tocas algo, lo conviertes en oro. Si miras a los ojos de alguien, quedará petrificado al instante. ¡Anda! Adelante, ¡Muéstranos de lo que eres capaz! Lo estamos esperando: Baila, bebe, ríe, grita…contorsiónate como una lombriz epileptoide en medio de la pista, rodeada de brutos, de idiotas metazoicos con largos brazos que barren el suelo, babeando hilillos de sangre y llorando lágrimas de pus al admirarte. Písanos, aplástanos a todos con tus cien tacones de hecatónquiro salvaje. Devora de un mordisco el cartílago de los camareros, porteros y relaciones públicas de la maldita discoteca…NO DEJES A NADIE CON VIDA. Tú has estado aquí…y ya nada será igual.”

Cuando callo un poco para tomar aliento, me corta.
-”Estás loco, Ramiro.·”
-”SÍ: “El EROTISMO es ser conscientes de que hacemos EL MAL.”
-”Anda pídeme una copa.”

Mientras me dirijo a la barra, me pregunto qué querrá beber. ¿Whisky, ron, ginebra, cerveza, cerveza negra, cerveza sin, zumos, no se preocupe señorita, tenemos de papaya, de mango, de chirimoya, de cereza, de fruta de la pasión, de rambután, de melón enano, de lichis…O ¿prefiere usted una copa de flujo menstrual de jovencita virgen recién bañada en leche de cabra? ¿Una copita de cerebro licuado de mandril? ¿O una copa de semen de gorila en peligro de extinción? ¿Un caldito procedente del hígado inflamado de un enfermo de cirrosis? ¿O tal vez una copa de saliva excretada por cientos de miles de millones de perros famélicos, mantenidos a pan y agua durante largas semanas? Con el fin de ofrecerle un manjar exquisito les hemos hecho pasar hambre… ¡Ordena! Pide por esa linda boquita: yo obedeceré.

Ya en la barra pido chupitos de tequila para todos. El camarero me lanza una mirada de desconfianza…Ramiro Lapiedra: el borracho; Ramiro Lapiedra: erotómano desquiciado; Ramiro Lapiedra: carne de cañón; Ramiro Lapiedra: traficante de marfil; gigoló…de octogenarias; espía soviético artista en el arte del disfraz; conspirador incansable contra la moral establecida ¡Epatter le bourgois, toujours!; Ramiro Lapiedra: perdedor empedernido..un .indeseable…un…

-”Te falta el parche en el ojo y la pata de palo, ¡pirata!”.
Me ha dicho mi gran amigo y el mejor RRPP de Madrid, Juan Navarro, al verme entrar en la disco rodeado de frescas vaginas. No. No me considero un pirata. Padezco claustrofobia y me da miedo la profundidad del océano. Además no soy hábil en el uso de la daga ni del mosquetón. Simplemente intento sobrevivir a mis deseos. soy débil. Pero lucho. Más bien soy un vietnamita corriendo enloquecido de un lado a otro de la selva mientras todo arde y se desintegra a su alrededor envuelto en napalm. De vez en cuando disparo una ráfaga al aire con mi metralleta. Por si acaso. Que sepan que voy armado. Luego me vuelvo a esconder entre la maleza y me mimetizo con las bestias oriundas, pero asomo la cabecita amarilla para observar con mis ojos rasgados y alucinados el sublime espectáculo de la jungla en llamas. Me aterroriza…pero me fascina.

Una horas más tarde, al dirigirnos al after en la furgo de Dani, todo se quema a mi alrededor…la gente chilla y huye desesperada por las calles al amanecer. Beso su cuello. Ella se deja querer. Acaricio tembloroso sus turgentes pechos sobre la suave tela de su vestidito negro. Nos envuelve el hipnótico tracatá del vehículo. Los pezones se disparan como si hubiese sonado una alarma de incendios: duros clavos de carne entre mis dedos. Coloco su mano en mi paquete para que perciba el efecto que produce el tacto de su piel en mi organismo. Al tocarme aprieta instintivamente con su frágil mano mi miembro de cachalote, tieso y a punto de explotar. Se le escapa una especie de suspiro o gemido, lo que hace que mi polla crezca todavía unos cuantos centímetros…más. Recorro con mi mano sus piernas hasta llegar a sus braguitas, su abundante vello púbico crea un bulto de espesa maleza morena, nada puede excitarme más que esto: el pelo que protege y adorna determinadas zonas de la anatomía de las hembras. Acaricio su raja por encima de la tela hasta que oso apartar un poco la braguita y las llemas de mis dedos rozan la velluda y húmeda hendidura sagrada.
Frenazo. Hemos llegado al puto afterhours. Mientras todos bajamos de la furgo olisqueo mis dedos: me pongo TAN cachondo que me mareo.

-”Daría lo que fuera por clavartela ahora mismo hasta las entrañas….”. Pienso.
En el interior del after todo se diluye como una acuarela en el horno. Los zombis bamboléan sus cuerpos sin vida a un ritmo cansino y somñoliento, casi mecánico. Beben y se drogan sin ton ni son. Huele a podredumbre aquí dentro. A pegajosa muerte. El grupo se separa.
Una transexual amiga mía insiste en invitarme a una raya de coca. En los afters la farlopa es de calidad pésima. Te rompe las mucosas nasales y suele provocarte el vómito…pero bueno.
Entramos en el diminuto baño. Apesta a mierda fresca. Recién cagada. La trans pone todo su empeño en delinear un par de tiros en su cartera de piel. Entonces, empiezo a acariciar su voluminoso culo siliconado. No rechista. Llevo un terrible calentón desde la discoteca. Agarro sus tetas gigantes. YA NO HAY VUELTA ATRÁS. “Blanditas y naturales”. Pienso. “Debe haberse operado hace ya largos años”. Esnifa y deja la cartera en la taza del water. Está cachonda como una mona. Murmura algo. -”Cállate”, le digo. No hay tiempo que perder o el portero se mosqueará. Me saco el rabo tieso como un palo de golf y coloco al lascivo monstruo contra la pared. Le bajo los pantalones para poder admirar su culo de carne y goma desnudo: es perfecto. Le golpeo una y otra vez el culete con mi polla como si fuera un leñador atormentado luchando contra un árbol centenario. Ordeño sus ubres artificiales. -”Métemela, Rami.”, Dice. Ni de coña, pienso. -”Hoy no, cielo.”, le digo. Tres o cuatro martillazos más en su glorioso culo y ¡Zas! me corro como una hiena joven en época de celo. Lo curioso es que va y me suelta: -”Te has corrido…eres un guarro”. Y lo dice totalmente convencida de que soy un marrano sin escrúpulos por haber eyaculado en su trasero. No entiendo nada. Mundo rarito,sí. Realizo una ágil genuflexión y esnifo mi raya. Voilá! Gran error. Me tiemblan las rodillas. Salgo mareadísimo del baño. Todo da vueltas. La gentuza del after comienza a adquirir tintes grotescos, monstruosos, como si me hallase inmerso en una pintura negra de Goya.

Subo al trote las escaleras del antro que me separan de la luz del día. Ya en la calle vomito sintiendo el fresco rocío de la mañana en mi piel.
_”¿Ya estamos, Jamiro?” Me dice pronunciando así mi nombre uno de los porteros, un árabe gigantesco con el que he vivido algunas aventuras canallas en algunas noches sin fin.
-”Ya ves tío. Me voy a casa.”.
-”Harás bien.”
-”Hasta otra.”
-”Hasta otra.”

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METACINE X

Categoría: General| Lunes, 19 de Mayo de 2008

Los esqueletos de los cipreses desgarrando el azul del cielo al amanecer gritan:
METACINE O MUERTE

La inmensa bola de fuego del sol antes de desaparecer en el horizonte al anochecer grita: METACINE O MUERTE

Cientos de miles de negros hambrientos desde África gritan: METACINE O MUERTE
todas las putas yonkis de todos los clubs de carretera del planeta gritan: METACINE O MUERTE

03.jpg

Batraciofilia

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Celia

Angela 1

La orina y el relámpago

Destete

Carne

De cuello

La pasión

El grito

Zoofilia

Maternidad

Yonkie

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RAMIRO SE CAGA EN EL CINE X Y EN EL CINE CONVENCIONAL

Categoría: General| Viernes, 16 de Mayo de 2008

El cine porno es, por término medio, marginado, ninguneado, vilipendiado, abocado a “estrenarse” directamente en el videoclub (si llega a ser distribuido) y dentro del videoclub relegado a un cuartito oscuro y apartado en el que pocos son los valientes que osan adentrarse.

Yo soy director de cine porno.

Pero entiendo perfectamente que suceda esto. Es más, el cine x SE MERECE el fatídico lugar en el que se encuentra actualmente.

¿Por qué digo esto?

Por qué lo pienso y es ASÍ.

En general, y quiero recalcar que siempre hay excepciones (que confirman la regla) en las películas clasificadas x:

- El guión es ridículo.

- La fotografía y la dirección artística son inexistentes.

- Los actores son pésimos, limitándose casi siempre a ejercer de atletas sexuales que ponen cara de monos fingiendo sentir placer…

Pero de todo esto no tienen la culpa los actores, ni los guionistas, ni los directores… sino que es una consecuencia natural de la absoluta falta de infraestructuras dentro de este género. Simplemente no existen infraestructuras. Y no existen porque no hay dinero. Y no hay dinero porque el cine x está relegado y marginado. Y está relegado y marginado porque es muy malo.

Es decir, es la pescadilla que se muerde la cola. El clásico círculo vicioso.

¿Cuál es el principal error a subsanar dentro del cine x para que pueda cambiar un poco la cosa?

El error es, sin duda: LA OBSERVACIÓN DE UNOS ABYECTOS Y ABSURDOS CÓDIGOS DENTRO DEL GÉNERO PARA ADULTOS.

Estos códigos obligatorios, que yo también he seguido en su momento, arrastrado por el rebaño y forzado por la industria, son los siguientes:

1) Debe haber un mínimo de cinco escenas de sexo y un máximo de siete u ocho en cada película.

2) Estas escenas deben durar entre diez y quince minutos.

3) Lo que no es follada pura y dura se denomina (no sé por qué coño) “comedia” y se hace deprisa y corriendo. Incluso muchos actores se niegan a interpretar nada que no sea una mamada. La “comedia” debe durar unos cinco minutos entre polvete y polvete.

4) Las escenas de sexo deben empezar por mamada; seguir por cunnilingus (opcional); después tres o cuatro posturitas de atletismo sexual; y, por fin, corrida en la cara de la actriz de turno. Lo ideal es que ella se quede mirando un rato a cámara como una boba mongólica mientras se relame y hace pompas con el esperma.

5) En las escenas de sexo debe sonar de fondo musiquilla machacona, normalmente sacada por un garrulo cualquiera del ordenador.

¡¿Y tú qué propones listillo?! Os estaréis preguntando seguramente ahora mismo. “Sólo sabes criticar y tú has hecho lo mismo en más de cincuenta películas”. “¡Insultas a la industria que te da de comer y no aportas soluciones, cabrón!”.

Claro que aporto soluciones.

La solución la he inventado YO y se llama: METACINE X.

Pero, ¿qué es el metacine x? Os preguntaréis.

En un próximo post de mi blog lo explicaré. Con pelos y señales.

Mientras tanto, podéis ver dos ejemplos de metacine x en mis dos películas, por supuesto sin estrenar ni siquiera en videoclubs al ir totalmente contracorriente:

- La Orina y el Relámpago:

http://www.stage6.com/user/Lapiedra/video/1442315/La-orina-y-el-relampago

- Aberración:

http://www.stage6.com/user/Lapiedra/video/1442163/Aberracion

-

Hace unos días mi esposa me regaló una colección de películas de miedo de diferentes directores españoles.

Me interesa mucho el género de terror. Pienso que es un territorio en el que queda mucho por explorar.

Ya por la noche pusimos una de las pelis en nuestra pantalla de cine en casa con la intención de pasar un buen rato, pero…

ASISTIMOS ENTONCES A UN “ESPECTÁCULO” BOCHORNOSO. MALO HASTA LA VERGÜENZA AJENA. CUTRE HASTA EL DELIRIO.

Intentaré explicar porqué opino esto de “REGRESO A MOIRA” de Mateo Gil (extensible al 90% del cine español actual):

Los abundantes tiempos muertos se hacían INSOPORTABLES. No creáis que eran buscados o pretendidamente artísticos (no se trata de Tarkovski o Sokurov) muy al contrario se trataba de PURA FALTA DE RITMO CINEMATOGRÁFICO.

La dirección de actores provocaba arcadas, ganas irrefrenables de apagar la tele, de huir gritando ¡basta!. He visto actores mucho mejor dirigidos en cortometrajes de primero de escuela de cine. Y con muchísima más gracia y salero.

Tanto Juan José Ballesta como el actor que interpreta su personaje adulto DABAN GRIMA. Todos parecen cansados, dormidos, hipnotizados y obligados a crear malestar y hastío en el espectador.

El montaje estaba plagado de errores, algunos de ellos surrealistas. En general era torpe y reiterativo.

No entraré a valorar la historia puesto que soy de la opinión de que cualquier guión, cualquier historia puede convertirse en una gran película, incluso en una obra maestra… SI SE DIRIGE CON PULSO, CON GANAS, CON ENERGÍA, JODER, CON ARTE.

Terrible es, asimismo, el “guiño” para cinéfilos donde aparece Alejandro Amenábar en un cameo. No por nada, sino porqué es un cameo TAN SOSO COMO EL RESTO DE LA PELÍCULA.

¿Nos dedicamos a jugar a los cameítos o pretendemos ser serios, hacer cine, arte… o como mínimo entretener?

La excusa del cine porno (ver mi post ME CAGO EN EL PORNO) para ser tan terriblemente malo es que se graba en 3 ó 4 días por una pandilla de ineptos y los “intérpretes” son cuatro putas y sus cuatro chulos que se repiten en todas las películas HASTA LA ABOMINACIÓN.

PERO…

¿Cuál es tu excusa Mateo? ¿Cuál es la excusa de la (inexistente, aburrida, triste, miserable) industria del cine convencional español??

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EN EL AFTER

Categoría: General| Miércoles, 14 de Mayo de 2008

Estoy completamente borracho al amanecer a punto de meterme en una pelea en un after de mala muerte. Ni siquiera es un after. Es un bar cutre y maloliente que abre a estas horas para dar cobijo a vampiros degenerados y borrachos desesperados…Y ahí me tenéis. Cómo no.

“Ramiro Lapiedra, genio y figura hasta la sepultura” me ha dicho un conocido algunas horas antes. Qué razón tenía.

Ramiro Lapiedra siempre con su cerveza en la mano. Siempre rodeado de los más “chungos” o de aquellos que se quedan hasta el día siguiente a la espera de no se sabe qué. Da igual.

Yo mismo empiezo a estar muy harto de Ramiro Lapiedra.

Ramiro Lapiedra y el puto Metacine.

Ramiro Lapiedra peckimpah ,cassavetes y pasolini juntos de la mano.

Ramiro Lapiedra el gran mánager al que luego todas sus creaciones ponen a parir. Los monstruos devorando al doctor frankenstein sin ninguna piedad en los platós ardiendo en llamas mientras los espectadores se rascan la piel repleta de bichos , garrapatas y piojos hasta desgarrarse la piel…

Ramirín , Ramirín…

Hace unas horas, en la fiesta club canalla en cool, tres chavales me han pedido que me hiciera una foto con ellos. “¡¡¡¡¡Ramiro Lapiedra, el puto amo, joder!!!!!”. “¿El puto amo de qué? ” me han dado ganas de responder. Me he hecho la foto de turno intentando poner cara de malote y después me he ido a la barra a por otra cerveza…

Ahora empiezan las hostias en el bareto-after. Me encuentro en medio de un fregao de grandes proporciones sin saber muy bien por qué. Hay peruanos, rumanos y algún español. Veo una botella volando por los aires. Noto sangre en un brazo. Lanzo mi codo a la cara de un tipo grandote. Noto que le hace daño

Después mis supuestos colegas de esa noche me separan y comienza el típico rollo de discutir, empujarse, discutir y discutir…Si llevara una pistola encima la sacaría y me liaría a tiros con total seguridad. No por nada. No odio a estos desgraciados ni mucho menos, no. Me considero su hermano de fatigas.
ODIO A LA HUMANIDAD EN GENERAL.
Las pequeñas miserias cotidianas y deseos bochornosos de hombres y mujeres. De niños y niñas. De ancianos y ancianas…
La gente se repite hasta la saciedad y me aburre terriblemente.

Después de la pelea y posteriores explicaciones vomitivas vuelvo a la barra con algún amiguete ocasional. Bebemos unos chupitos.

Me viene ahora a la memoria en la barra del after, curiosamente, la voz desagradable y chillona del moro de la jaula vecina a la mía en los calabozos de Leganitos hace un par de semanas, que no dejaba de repetir una y otra vez durante horas:

- ¡¡Agente, quiero pis!!
- ¡¡Agente, quiero pis!!
- ¡¡Agente, quiero pis!!

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ALFONSO MARTOS, YO, MI ÁNGEL DE LA GUARDA QUE ME TIENE FRITO Y MI QUERIDO KRISTIAN GOMEZ

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