RECUERDOS: INFANCIA, ADOLESCENCIA, FAMILIA
Categoría: General| Martes, 27 de Mayo de 2008Doy vueltas sobre mí mismo en la cama.
Está a punto de amanecer y no he pegado ojo en toda la noche.
Tengo fiebre alta.
Moja mi piel un desagradable sudor frío pero mi cabeza arde como una olla puesta al fuego.
Me siento como un rollito de primavera en aceite hirviendo usado miles de veces antes en un restaurante chino de un barrio de periferia en una gran ciudad.
Me duele cada músculo y cada hueso de mi cuerpo como si me acabasen de dar una buena tunda.
Y me sucede entonces algo curioso:
Miles, millones de imágenes, recuerdos y pensamientos desordenados acuden a mi mente aturdiéndome como el aterrador grito coral de miríadas de gallos hambrientos y enloquecidos de cuyos picos sarnosos rebosa baba amarilla y cuyos ojos, inyectados en sangre y escarcha, se clavan con obsesión demente en el oscuro agujero del firmamento: inmenso cráneo negro moteado de espeso esperma que brilla.
Pienso en mi infancia en el Liceo Francés de Alicante.
Recuerdo que cuando te portabas bien te daban un “bon point” (punto positivo) y que si acumulabas los suficientes podías canjearlos por un libro ilustrado de cuentos en la biblioteca.
Pienso en mis compañeros, con los que crecí. Pienso en mis profesores. En Conchita, mi maestra de lengua española, que inyectó en mí el veneno del Arte y la Literatura.
En las largas esperas al atardecer en el patio del cole desierto, cuando mi padre (despistado donde los haya) se olvidaba alguna vez de recogernos a mi hermano y a mí. En la inmensa, absoluta alegría que suponía verle aparecer con su “jeep Comando Ebro” y cara de decir “lo siento chicos, me olvidé.”
En las Navidades de cuando era un crío y la mágica noche de Reyes con sus regalos (no he vuelto después a sentir la misma ilusión por nada).
Cierto autor dijo: “Nuestra infancia es nuestra patria”. Tenía toda la razón del mundo.
Pienso en la primera vez que acaricie con las yemas de mis temblorosos dedos los labios del coño de una amiguita, pensé que estaban creados de un material único, que tenían una textura diferente a todo lo que yo había conocido hasta entonces. La excesiva humedad de aquella ranura diabólica me puso los pelos de punta y cambió mi existencia para siempre: todo lo que he hecho a partir de entonces se ha basado en la búsqueda enloquecida del coño perfecto.
Pienso en mi adolescencia en el Instituto Público Miguel Hernández”, donde mi madre, aparte de darme magníficas clases de filosofía en C.O.U, era directora. Tenía una lista en su despacho con los alumnos más conflictivos y al borde de la expulsión…encabezada por mí.
Pienso en mis años de estudiante de derecho en la Universidad.
Pasaron rápidos y vacíos como relámpagos en una pasajera tormenta de verano. Sin dejar huella alguna.
En mi tozuda decisión de abandonar la carrera de Derecho para estudiar Cine.
En las interminables discusiones con todo el mundo que me intentaba convencer de lo contrario.
“Acaba primero Derecho y luego haces lo que quieras” fue la frase más repetida en aquella etapa de mi vida.
Ni caso, claro.
Pienso en aquellos años desquiciados y salvajes en que trabajé de portero en discotecas y clubs de carretera por toda la Vega Baja.
Putas, esteroides y noches demenciales que han dejado lagunas en mi memoria. “Alcohol y derrumbamiento” decía un compañero de aquella época.
En aquellos entrañables hermanos gitanos culturistas (eran doce nada menos) que trabajaban a mi lado en esas noches levantinas y que fueron cayendo en los peligros de la droga y la violencia (quedan vivos sólo cinco).
Recuerdo una vez que tuve el honor de ser invitado a la celebración de la salida de uno de ellos de prisión: la fiesta consistió en zampar gigantescos filetes de carne casi cruda y cantar desgarradamente y bailar hasta altas horas de la madrugada en familia.
Pienso sinceramente en que aquel estilo de vida estuvo a punto de acabar conmigo.
Pero aquí estoy.
Pienso también en cómo me introduje en la industria del cine para adultos. En los inicios con Celia Blanco, Ponce, Tillín… en Miriam Sanchez que, convertida en Lucía Lapiedra, me hizo pasar algunos de los peores momentos de mi vida.
En el amor absoluto que he sentido y siento hacia mi esposa María, en nuestra boda, en la desintegración de nuestra pareja, en mis metidas de pata y las suyas, en la posterior y bellísima reconciliación…que duró poco.
Pienso en porqué destruyo siempre todo lo que toco.
Y ahora, sin motivo aparente (quizá por el guión convencional sobre una vampira esquizofrénica en cuya escritura me hallo inmerso de manera obsesiva estos días) asaltan mi imaginación imágenes como cegadores flashes, como fauces de perros rabiosos que se abren para volverse a cerrar en décimas de segundo ,imágenes repletas de sangre, de terroríficos payasos de largos dientes afilados que intentan hacer reír a los niños enfermos en circos de locura y muerte, imágenes tan delirantes que me obligan a abrir los ojos.
Y pienso entonces que debemos, no sólo aceptar, sino AMAR lo que nos sucede.
Es más, debemos amarlo como si fuera a repetirse una y otra vez, millones de veces, eternamente.
Pienso que es absolutamente cierta la teoría (metafórica en mi opinión) de EL ETERNO RETORNO de Nietzsche.
Porque pretende alcanzar EL VITALISMO ABSOLUTO.
Amo lo que me pasa más que a nada en este mundo. Amo lo que ES, no lo que DEBERÍA SER.
“Lo que es, es” dijo Jodorwsky.
“Si tuvieras que definir en una sola frase el sentido de la vida, ¿qué dirías?, Alejandro.” le preguntó un trasnochado Sánchez Dragó en su programa de madrugada.
Y él respondió eso. “Lo que es, es”.
Pues eso: LO QUE ES, ES.

Tendría unos cinco años cuando me cagué en los pantalones en el colegio.
Este acontecimiento lo llevo grabado en mi memoria EXACTAMENTE IGUAL QUE SI HUBIESE SUCEDIDO AYER. Con la misma nitidez. O mayor incluso.
Era la hora del recreo. Todos los niños jugábamos en el patio. Justo antes un compañero me había echado arena en los ojos en una pelea de críos.
Recuerdo aquel dolor como una de las sensaciones más desagradables que me ha tocado vivir jamás. Ese terrible recuerdo me ha venido después muchas veces a la cabeza: era como tener los ojos repletos de diminutos cristalitos. Los globos oculares ME ARDÍAN. Sentía dolor hasta en los nervios que unen los ojos al cerebro.
Fuí al baño a lavarme la cara.
Poco a poco el dolor fue dejando de ser tan agudo.
Sin embargo llevaba todo el día con ganas de cagar y, presa de un traicionero movimiento gastrointestinal, me lo hice encima sin tener la ocasión ni siquiera de bajarme los pantalones.
Por lo tanto ahora era YO el que se había cagado encima. YO, que tantas veces había presenciado el escarnio público al que eran sometidos los que se cagaban o meaban encima…Pero jamás piensa uno que le va a pasar a él. Es como los accidentes de tráfico o el cáncer.
Sonó entonces la campana para volver a las aulas y celebrar el reencuentro de los alumnos con la plastilina y los trabajos manuales (que yo detestaba). Pero ese día sonó para mí como el chillido de un aterrador timbre que avisara a los condenados a muerte de que ha llegado por fin su hora.
Me dirigí como un zombi con babi de colores a mi clase junto con todos los demás críos y me senté intentando disimular como podía.
Pasado un rato la maestra percibió por el olor que alguno de sus alumnos se había cagado.
SUCEDIÓ ENTONCES ALGO QUE NO OLVIDARÉ JAMÁS:
La profesora abrió un debate donde TODOS los niños podían y DEBÍAN dar su opinión…PARA DESCUBRIR AL CULPABLE.
Uno a uno fueron dando sus razonamientos o simplemente diciendo quién creían que se había cagado.
Varios fueron los que me señalaron con su dedo acusador y varias veces las que yo negué los cargos con la vehemencia que nos proporciona la deseperación.
Recuerdo con especial curiosidad cómo una compañera de clase que se llamaba Mimí (Milagros) opinó que Ramiro Lapiedra( en el LICÉO fRANCÉS se decía el apellido siempre junto al nombre) NO había sido con total seguridad. “Ramiro Lapiedra no haría algo así”, creo que dijo.
Cuánto te equivocabas Mimí pero cuánto te agradezco y te agradecí aquel día tu defensa incondicional.
Finalmente la maestra descubrió que yo era el culpable.
Tuve que ir al baño a limpiarme lo que pudiera.
Desde nuestra aula prefabricada hasta los baños TODO ESTABA DESIERTO.
No se veía ni un alma (todos estaban en las clases).
Entonces apareció ante mis ojos el colegio dede una perspectiva totalmente nueva, alucinada y demencial: era como una de esas ciudades aniquiladas tras una hecatombe postnuclear que tantas veces había visto en las pelis.
El absoluto vacío humano creó a mi alrededor un efecto escafandra. Un efecto de caracola de mar en mis oídos. No. Más bien era como si una caracola me susurrara extraños cánticos en un lenguaje incomprensible INSTALADA DENTRO DE MI CEREBRO.
Antes De llegar al baño encontré un pequeño tesoro tirado en el suelo. Lo cogí y lo guardé en mi bolsillo esbozando una ligera sonrisa.
Dentro de la peor catástrofe siempre puede darse una nota de felicidad, aunque pasajera.
Se trataba de una figura de regaliz negro en forma de osito.
Mi madre nos leía a mi hermano Pablo y a mí CADA NOCHE antes de dormir pero ya metiditos en la cama, un cuento. Recuerdo tres modalidades claramente diferenciadas:
Unas veces se trataba de “Amadís de Gaula”, novela de caballería, otras de “pluma roja”, novela realista e histórica de indios y vaqueros, y otras de “cuchifritín” o “matonquiquí”, el primito y la primita de Celia, el personaje de Elena Fortún.
En mis sueños mezclaba yo alegremente estos personajes con mi propia persona: a veces me convertía en un caballero que luchaba contra poderosos rivales con tal de ver quién pasaba primero por un puente o para rescatar a una damisela en apuros. Otras veces me convertía en un temido jefe indio musculosísimo, bronceadísimo y pintarrajeado que arrancaba cabelleras; y en otros sueños yo era un gamberrete que gastaba todo tipo de bromas pesadas a los serios miembros de mi familia.
Mi infancia iba viento en popa hasta que en uno de aquellos sueños Amadís de Gaula bajó del caballo a la dama recién salvada y se la folló salvajemente una y otra vez. Me desperté sobresaltado y sintiendo un placer indescriptible en mi polla… Acababa de tener mi primera polución nocturna.
A partir de entonces descubrí el maravilloso mundo de las pajas. Me la meneaba frenéticamente con cualquier excusa. A todas horas.
Entraba a hurtadillas en la habitaciónd de Guillermo, mi hermano mayor, y me agenciaba “Sexus”, de Henry Miller, o “Saló o los 120 días de Sodoma”, del Marqués de Sade. Leía todo aquello ávidamente mientras me la machacaba sin piedad. También me hice adicto a los cómics que coleccionaba Guillermo, sobre todo, “El Víbora” (curiosamente veinte años más tarde pude conocer personalmente a sus creadores con motivo de la entrega de los Premios Turia en Valencia). En el “Víbora” podía deleitarme con todo tipo de historias porno; violentas, delirantes, sangrientas y sobre todo explícitas que saciaban mi curiosidad y llenaban mi mente de imágenes depravadas y obscenas.
Aunque mucha gente a quien se lo he contado no me cree, por aquella época me masturbaba una media de diez veces al día.
Una tarde empecé a sentir un dolor agudo en los huevos. Mi cuerpo ardía preocupantemente. Me metí en la cama con fiebre alta y con un dolor terrible ahí abajo. Mi madre llamó a Andreo (nuestro médico de cabecera de toda la vida) y éste me diagnosticó una orquitis “por eyacular demasiado”.
El bochorno ante mis progenitores fue total. Pero ni mi madre ni mi padre sacaron después el tema.
Procuré entonces reducir en la medida de lo posible mis delirios onanistas… sin conseguirlo.
He tenido como diez orquitis más a lo largo de mi vida.
Tendría yo quince años cuando daba clases de ética en el instituto. La ética era lo que solían llamar una “maría”, es decir, una asignatura que no vale para nada y que se aprueba sin ningún esfuerzo por parte del alumno. A mi clase de ética asistíamos pocos, unos doce o quince alumnos que nos solíamos sentar por la parte de atrás de la clase, en lugar de los treinta o más que asistían a una asignatura “normal”: matemáticas, historia, etc.
Yo solía sacar mi rabo a que le diera el aire en la clase de ética, es decir, sacaba la polla completamente tiesa fuera de los pantalones para meneármela mientras el pupitre hacía de parapeto y el profesor no se enteraba de nada.
Por lo general me la iba meneando muy suavemente durante toda la clase. Mis testículos, de esta forma, se iban cargando de esperma durante las largas y monótonas clasecitas de ética: solía tratarse siempre algún tema como el aborto o las drogas o lo que fuera, dividirse la pizarra en dos partes “a favor” y “en contra” y, ¡ala!, todos a opinar gilipolleces.
Antes de que tocara el timbre, acostumbraba yo a correrme en la palma de mi propia mano para luego cuando todos nos levantábamos para irnos, limpiarme en la espalda de algún compañero incauto mientras hacía como que le daba algunas palmaditas en señal de amistad.
Lo bueno viene ahora: un día me pilló in fraganti una compañera que se llamaba Antonia.
Antonia era un poco marimacho y siempre jugaba con nosotros al fútbol en los recreos, pero la verdad es que estaba bastante buena.
Me cazó como iba diciendo con la chorra en la mano completamente dura y a punto de eyacular, porque se le cayó algo al suelo y se agachó a recogerlo. Al ver semejante espectáculo su reacción fue ni más ni menos que pegar un chillido que se oyó en todo el instituto.
Os juro que jamás me he desempalmado tan rápido. Guardé mi pajarito y me hice el loco, completamente colorado. El profesor, un idiota integral, le preguntó a Antonia que qué le había pasado y durante unos segundos, que para mí se hicieron eternos, no supe si ella me delataría o no.
Pero no me delató.
Se inventó una excusa cualquiera mientras me fulminaba con la mirada.
Desde aquí hoy te doy las gracias, querida Antonia.

Mi hermano Pablo es total:
Su imaginación es desbordante. Única.
De niño dibujaba cómics surrealistas, crueles, violentos, raros hasta decir basta.
Pero siempre geniales. Ojalá algún día sean reconocidos como se merecen.
Es un tipo honesto y con un sentido del deber brutal, difícil de encontrar en la gente (me incluyo).
Crecimos juntos. Juntos inventamos de niños todo tipo de juegos e ideamos todo tipo de gamberradas infantiles.
Juntos, ya de adolescentes, nos mezclamos a lo peorcito del parque: delincuentes, putas y macarras. Siempre fuimos respetados.
Juntos trabajamos como porteros de peligrosas discotecas y puticlubs de carretera.
Juntos entrenamos en diferentes gimnasios de Alicante, Valencia, Barcelona y Madrid.
Juntos hicimos cortometrajes delirantes. Juntos escribimos y pensamos multitud de guiones que no se han materializado después en películas.
Juntos decidimos “revolucionar” el cine para adultos: Y LO CONSEGUIMOS. Le pese a quien le pese. Juntos triunfamos. Juntos nos hundimos. Juntos ganamos premios y reconocimientos. Y volvimos a triunfar. Y volvimos a hundirnos. Y así una y otra vez.
Las novias y los amigos han ido y venido en mi vida y en la suya pero siempre hemos estado ahí para apoyarnos. Pablo me ha ayudado MUCHÍSIMO. Ojalá él piense lo mismo respecto a mí.
Ahora por circunstancias de la vida, él se encuentra a miles de quilómetros de distancia. Vive en Medellín (Colombia).
Y espero que ahí sea feliz.
Pero sé que algún día volveremos a liarla.
JUNTOS
¿No os sucede que algunos recuerdos de vuestra infancia poseen tanta fuerza que, cuando acuden a vosotros, despiertan una nostalgia y una especie de pena tal que, de repente sentís un “dolor” en el estómago tipo “mariposas en el estómago” pero mucho más fuerte y mucho más terrible? Es una sensación además de inocencia perdida y la conciencia a la vez de que jamás la recuperaremos.
A mí me pasa.
Me ocurre sobre todo con algunos recuerdos relacionados con mis padres.
1. RECUERDO DE MI PADRE
Se trata de una imagen unida irremediablemente a la música.
Mi padre, casi todas las tardes, se apartaba del “mundanal ruido” de la casa (éramos cuatro criaturas) y se metía en una habitación algo apartada a corregir exámenes o trabajos de sus alumnos de filosofía.
Yo era muy pequeño y solía deambular aburrido de un lado a otro de la casa…
Hacía de rabiar a mi hermana Eva (una santa que ha aguantado lo indecible de sus tres hermanos); peleaba con mi hermano Guillermo (mi hermano mayor) o inventaba algún estropicio con Pablitín, fiel compañero de juegos de mi infancia.
Pero otras veces, me quedaba absorto durante largos espacios de tiempo, con esa sensación de picor placentero en la mente, observando desde el quicio de la puerta cómo mi padre corregía sus exámenes mientras escuchaba música clásica (recuerdo en concreto Vivaldi).
Siempre que escucho “Las cuatro estaciones” acude esta imagen a mi cabeza.
Y en numerosas ocasiones en que por un motivo u otro he tocado fondo o he mirado cara a cara al abismo siempre he recordado, con esa nostalgia que mordisquea el estómago como cientos de miles de pirañas hambrientas, la sensación de PAZ ABSOLUTA que me transmitía mi padre.
2. RECUERDO DE MI MADRE
Una noche fría de navidad en Alicante, toda mi familia cenaba y charlaba en el salón.
Yo tenía anginas y esa tarde había empezado a subirme la fiebre de tal manera que me había acostado sin esperar a cenar siquiera.
De pronto entró mi madre en la habitación, se sentó a mi lado en la cama y puso su mano en mi frente.
-¿Qué tal vas, Rami?
Como única respuesta cogí su mano entre las mías ( la piel de mi madre es la piel más suave que haya tocado jamás en mi vida: es impresionante).
Pasado un rato así le dije:
-Vuelve con todos, mamá.
(Habían venido mis abuelos, tíos, etc. y todos se lo pasaban bomba en el salón).
-No digas tonterías. Mi sitio ahora está aquí contigo -Me dijo convencidísima.
Poco a poco me fui quedando dormido plácidamente a su lado.
No sé qué extraños genes habré heredado para, desde mi adolescencia, haber buscado incansablemente situaciones de locura, delirio, peligro y caos…para haberme juntado siempre a delincuentes, maleantes, yonkis, putas y desquiciados. Pero estoy seguro de que unas de las pocas imágenes que aparecerán con fuerza como relámpagos o flashes ante mis ojos cuando los cierre por última vez, serán la de mi padre concentrado en sus correcciones escuchando a Vivaldi en la paz absoluta y perfecta de aquella habitación y la de mi madre sentada a mi lado en la cama aquella fría noche de invierno con su suave mano entre las mías.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 8:36
un 10 como siempre este blog.
PD: yo tambien me la he pelado como un mono en la clase en el colegio, eso si, yo le enseñaba la polla y me veian como me la machaba mis compañeras xD
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 8:40
hola!!
xD muchas veces cuando veo cosas asi de hermanos que se quieren me gustaria tener un hermano..
pienso que escribes muy bien,deberias escribir un libro,
es muy bonito ver como hablas de tu hermano se nota que os quereis,yo soy hija unica
besos y sigue haciendo este blog que esta muy bien!
(k)
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 8:46
…
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 9:07
Enhorabuena Ramiro por tener el valor de destriparte en público. De vez en cuando hay que hacerlo para comenzar de nuevo.Me temo que llegarás a viejo.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 9:33
Como en el 90 de los casos muy bueno, que diferencia de leerte a ti a leer a la guarruza y pestilente bianca.
Es muy interesante lo que escribes ramiro, dan ganas de seguir leyendo.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 9:34
Todos tenemos una infancia, y es mas o menos parecida.
Me interesan mas tus andanza canallescas, son mas divertidas.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 10:07
pobre ramiro , el niño mimado de papa ke iva a un colegio el cual balia el mes 1 sueldo de un obrero y no ha currado duro en su miserable vida se keja de todo, tenias q haber tenido una infancia en un barrio humilde como vallecas y tener q buscar en la basura los juguetes y de adulto currar en una obra cojiendo escombro con una pala , ahi ivas tu a quejarte de tu infancia jodido enfermo mental LOL ! .
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 10:55
Buenas Ramiro. No suelo escribir en blogs ni foros ni pollas, no considero ninguno merecedor de mi tiempo, pero, desde hace un tiempo ya mi rutina mañanera consiste en escudriñar las tres o cuatro páginas de rigor buscando sobre todo estar actualizado sobre los movimientos de la industria cinematográfica y también, porqué no, echarme unas mofas. Pues bien, yo conocía tu figura pública y sinceramente pensaba que eras un insufrible e iletrado macarra hipervitaminado. Hasta que te leí. No voy a decir que ahora te considere la panacea, pero creo que tras esa apariencia hay cierta sensibilidad, y me ha sorprendido cómo utilizas habilidosamente los recursos literarios en tus escritos, aunque seas bastante redundante en la utilización de algunos de ellos y todo parece que lo anegas con un húmedo manto sexual (a mi también me gusta el sexo tío, pero…) Bueno, sin enrollarme más, quiero hablarte sobre la devaluación del término artista en la actualidad. Sin ofender, tanto tú como otros utilizáis la palabra alegremente sin pensar en las consecuencias. Yo soy guionista y, por ahora, no permito que la gente se refiera a mi como artista porque no quiero contribuir a la devaluación del término, menos una folclórica, un pseudo-cantante o un trabajador del porno. Yo he trabajado en una película porno y más que artística me resultó una experiencia indigna, repugnante y para nada enriquecedora, sumando esto al hecho de que los actores eran una panda de subnormales, empezando por Jorge Fernández y acabando en Lesly Kiss. Tanto tiempo relacionándote con la escoria ha hecho que absorbas su mierda como una esponja, vale, pero no tildes de artistas a toda esa fauna, artistas eran Ford, Hawks, Leone… incluso en el cine actual al que tanto pareces despreciar; Aronosfki, Paul Thomas Anderson… ellos son artistas, ¿somos nosotros dignos de ponernos a su nivel? Por cierto; el metacine es básicamente cine que explora su propia naturaleza, cine sobre cine por llamarlo de una forma simple; de esa forma a su vez la propia película la reflexionar sobre sí misma adquiere una dimensión más tangible; puede escaparse de la pantalla para invadir nuestra realidad física. No creo que tu propuesta tenga que ver con ésto, si es así no lo dejaste claro. Resumiendo, porqué sigues asociando tu imagen a este mundo? Me alegra que estés escribiendo un guión convencional y a la vez me asusta, ya que, una de las razones para escribirte es para preguntar, si no es indiscrección algún detalle sobre el susodicho guión; la vampira es realmente esquizofrénica? Ya que yo tengo un proyecto escrito que no tiene porque parecerse en absoluto, sólo quiero corroborar que son diferentes (si resulta ser la misma idea está claro que tú la sacarás primero adelante por tus contactos etc… no es que me importe realmente, es más que nada curiosidad) es más, me voy a arriesgar y comentaré aquí en público que mi idea más que un vampiro esquizofrénico es un vampiro real al que convencen de que es un enfermo mental, de que no necesita sangre y le atiborran de psicofármacos etc… hasta convertir al señor de la noche, la representación poderosa del sexo liberado sin reprimir, el gran seductor, en una sombra de su antiguo ser; incluso tiene que pagar por sexo, siendo incapaz de conseguir una erección para más inri. El rollo es explorar cómo la sociedad siempre está intentando fagocitar al diferente y convertirlo en lo que ésta considera como normal, absorberlo. Bueno, espero que esto no haya sido demasiada chapa, y espero no ser idiota al revelar esta trama (que dicho sea de paso no es que me falten ideas, una que me roben… aunque no me haría gracia) y fiarme de ti, sobre todo espero que, aunque yo aún no he demostrado ser digno de que nadie escuche mis consejos, crezcas dentro del cine convencional, el arte de verdad (cuando la peli es buena, claro, cosa que pasa muy de vez en cuando en el cine español). Suerte.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 11:02
grandisimo ramiro ajajajajaj kuando ablas de movidas k te an pasao en tu vida esk meparto la polla .k kojones tienes k tener pa pelartetela en clase macho un abrazo
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 11:58
CAGAD SOBRE MI CARNE, MEAD SOBRE MI SANGRE…este eslogan es mas adecuado flipao de la vida…
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 12:02
Infame, alguna vez podias dedicarle un buen articulo al otro cabeza hueca de tu familia, al pablito
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 13:37
me ha gustado tu relato del pajeo, todo niño pajero sabe realmente lo que es quererse a uno mismo…y tener los huevos llenos de amor para repartir
Por cierto tengo un hermano y una relacion parecida a la que describes con el tuyo.
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 15:00
Nene,
no se porque mierdas he acabado leyendo esto… pero escribes de lujo… nunca lo habria dicho!
Te lo digo en serio, trasmite realidad, ansia de serenidad, angustia, nostalgia, muchas sensaciones… Has conseguido hacer que el pesimismo y que el negativismo SEA ENTRETENIDO!!! me gusta, FELICIDADES
No se si todo esto que escribes es real, imagino que no, jajaja pero desde luego estoy de acuerdo con erika, deberias dedicarte a escribir…
UN SALUDO CHULOPUTAS!
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 15:12
Coño!!!, el Miguel Hernandez de Alicante, allí me pase cuatro años de mi vida (1984-87), joer igual hasta nos tomamos alguna litrona juntos en los recreos…..
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 20:22
repito, qué coño hacen los editores que no llegan aun acuerdo con ramiro lapiedra…esperan a que le de una sobredosis de coca? nO SE DAN CUENTA QUE ES UN ESCRITOR UNICO Y VISIONARIO…aunk como persona deje mucho que desear
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 22:05
sigue asi infraser..
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 23:34
Dejame que te felicite en primer lugar por este nuevo articulo.
Lo primero que debo destacar es que dices:”Juntos escribimos y pensamos multitud de guiones que no se han materializado después en películas.” No será por que no tienes talento por que he leido frases como esta :”terroríficos payasos de largos dientes afilados que intentan hacer reír a los niños enfermos en circos de locura y muerte” que me ha provocado un escalofrío…tu vida en sí es una película.
Es la paradoja de la vida tu madre directora, tu padre profesor y tu:(”Tenía una lista en su despacho con los alumnos más conflictivos y al borde de la expulsión…encabezada por mí.”) en fin…
Un saludo Ramiro.
Pd:Te contradices al decir que detestabas los trabajos manuales… xD
Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 23:37
Muy bueno, parece mentira que un ladrillo así se pase tan rápido y te quedes con ganas de más. Felicidades y no dejes de escribir. Un saludo
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 1:22
Me ha encantado felicidades.
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 6:56
Ramiro ¿qué andas leyendo por estos momentos?… supongo que te gusta el buen bukowski.. Saludos
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 6:58
ayy q lindo,,, escribes bien.. escribe una novela como la de ezcritor… mindy.coop@hotmail.com
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 13:27
¡PESADO! ¡NO ERES BUKOWSKI!
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 20:44
e encontrado muchos sentimientos en comun contigo , eres una pedazo de persona , no sabia que escribias tan bien
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 21:58
Menudo ladrillo, tronco. Aquí lo que buscamos es ver fotos de su señora enseñando el turrón.
P.D: La señora de su hermano también mola.
P.D2: Ponga de una vez en su blog, las fotos secretas de su ex Lucia.
Miércoles, 28 de Mayo de 2008 a las 23:31
Zuleidy es una cacho de guarra gitana. Para mi de las tias mas feas.
Maria y Lucia las mejores, queremos mas fotos de ellas
Jueves, 29 de Mayo de 2008 a las 10:03
mimi murio como jamuti y tantos otros…
Viernes, 30 de Mayo de 2008 a las 20:08
ramiro y maría tendrían q volver a estar juntos.
hacían tan buena pareja…
Sábado, 31 de Mayo de 2008 a las 20:57
Buen texto Ramiro ;-), y sí, Zuleidy ciertamente es un bomboncito
Un saludo.
Domingo, 1 de Junio de 2008 a las 19:35
como siempre, sobresaliente ramiro. tienes que seguir ahblando del concepto metacine x que quedo un poco en el aire…
Domingo, 1 de Junio de 2008 a las 21:35
como SIEMPRE…ALTA LITERATURA. Gracias Ramiro
Domingo, 1 de Junio de 2008 a las 21:44
Urko, estoy de acuerdo contigo en casi todo lo que dices. respecto al guión, tendríamos que hablarlo en persona…está claro que el verdadero arte está en el cine convencional; ojalá consiga que mi peli salga como yo pretendo, es complicado pero bueno, se intentará.
A todos los que os gusta lo que escribo, muchas gracias!!!
Domingo, 1 de Junio de 2008 a las 21:49
Meji, espero que me expliques tu comentario sarcástico. Mi blog es una mezcla de vivencias y literatura. Nadie debe sentirse aludido ni ofendido. Jamás pongo apellidos y procuro que lo que cuento no haga daño a nadie. A mí, además creo que tú mismo, me contaron eso. si me engañaron con un tema tan serio, creo que la culpa no es mía. Estoy en Alicante, déjame aquí tu mail y me pongo en contacto. Un abrazo.
Lunes, 2 de Junio de 2008 a las 11:27
Tito!no sabia como ponerme en contacto contigo.alicantemeji@live.com.
Memolaungüebotublog.
Lunes, 2 de Junio de 2008 a las 18:40
Querido Meji, vuelvo a Alicante con el fin de difundir mi Evangelio…podrá usted echarme una mano????
Te mando mi nuevo móvil a tu correo inmediatamente.
yujuuuuuuuuuuu
Martes, 3 de Junio de 2008 a las 15:43
Disfruto mucho leyendo tu blog Ramiro, la verdad tienes mucho talento.
Miércoles, 25 de Junio de 2008 a las 19:32
este relato parece mas autentico
pablo se fue a medellin?
no sera por una chica?