El cine porno es, por término medio, marginado, ninguneado, vilipendiado, abocado a “estrenarse” directamente en el videoclub (si llega a ser distribuido) y dentro del videoclub relegado a un cuartito oscuro y apartado en el que pocos son los valientes que osan adentrarse.

Yo soy director de cine porno.

Pero entiendo perfectamente que suceda esto. Es más, el cine x SE MERECE el fatídico lugar en el que se encuentra actualmente.

¿Por qué digo esto?

Por qué lo pienso y es ASÍ.

En general, y quiero recalcar que siempre hay excepciones (que confirman la regla) en las películas clasificadas x:

- El guión es ridículo.

- La fotografía y la dirección artística son inexistentes.

- Los actores son pésimos, limitándose casi siempre a ejercer de atletas sexuales que ponen cara de monos fingiendo sentir placer…

Pero de todo esto no tienen la culpa los actores, ni los guionistas, ni los directores… sino que es una consecuencia natural de la absoluta falta de infraestructuras dentro de este género. Simplemente no existen infraestructuras. Y no existen porque no hay dinero. Y no hay dinero porque el cine x está relegado y marginado. Y está relegado y marginado porque es muy malo.

Es decir, es la pescadilla que se muerde la cola. El clásico círculo vicioso.

¿Cuál es el principal error a subsanar dentro del cine x para que pueda cambiar un poco la cosa?

El error es, sin duda: LA OBSERVACIÓN DE UNOS ABYECTOS Y ABSURDOS CÓDIGOS DENTRO DEL GÉNERO PARA ADULTOS.

Estos códigos obligatorios, que yo también he seguido en su momento, arrastrado por el rebaño y forzado por la industria, son los siguientes:

1) Debe haber un mínimo de cinco escenas de sexo y un máximo de siete u ocho en cada película.

2) Estas escenas deben durar entre diez y quince minutos.

3) Lo que no es follada pura y dura se denomina (no sé por qué coño) “comedia” y se hace deprisa y corriendo. Incluso muchos actores se niegan a interpretar nada que no sea una mamada. La “comedia” debe durar unos cinco minutos entre polvete y polvete.

4) Las escenas de sexo deben empezar por mamada; seguir por cunnilingus (opcional); después tres o cuatro posturitas de atletismo sexual; y, por fin, corrida en la cara de la actriz de turno. Lo ideal es que ella se quede mirando un rato a cámara como una boba mongólica mientras se relame y hace pompas con el esperma.

5) En las escenas de sexo debe sonar de fondo musiquilla machacona, normalmente sacada por un garrulo cualquiera del ordenador.

¡¿Y tú qué propones listillo?! Os estaréis preguntando seguramente ahora mismo. “Sólo sabes criticar y tú has hecho lo mismo en más de cincuenta películas”. “¡Insultas a la industria que te da de comer y no aportas soluciones, cabrón!”.

Claro que aporto soluciones.

La solución la he inventado YO y se llama: METACINE X.

Pero, ¿qué es el metacine x? Os preguntaréis.

En un próximo post de mi blog lo explicaré. Con pelos y señales.

Mientras tanto, podéis ver dos ejemplos de metacine x en mis dos películas, por supuesto sin estrenar ni siquiera en videoclubs al ir totalmente contracorriente:

- La Orina y el Relámpago:

http://www.stage6.com/user/Lapiedra/video/1442315/La-orina-y-el-relampago

- Aberración:

http://www.stage6.com/user/Lapiedra/video/1442163/Aberracion

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Hace unos días mi esposa me regaló una colección de películas de miedo de diferentes directores españoles.

Me interesa mucho el género de terror. Pienso que es un territorio en el que queda mucho por explorar.

Ya por la noche pusimos una de las pelis en nuestra pantalla de cine en casa con la intención de pasar un buen rato, pero…

ASISTIMOS ENTONCES A UN “ESPECTÁCULO” BOCHORNOSO. MALO HASTA LA VERGÜENZA AJENA. CUTRE HASTA EL DELIRIO.

Intentaré explicar porqué opino esto de “REGRESO A MOIRA” de Mateo Gil (extensible al 90% del cine español actual):

Los abundantes tiempos muertos se hacían INSOPORTABLES. No creáis que eran buscados o pretendidamente artísticos (no se trata de Tarkovski o Sokurov) muy al contrario se trataba de PURA FALTA DE RITMO CINEMATOGRÁFICO.

La dirección de actores provocaba arcadas, ganas irrefrenables de apagar la tele, de huir gritando ¡basta!. He visto actores mucho mejor dirigidos en cortometrajes de primero de escuela de cine. Y con muchísima más gracia y salero.

Tanto Juan José Ballesta como el actor que interpreta su personaje adulto DABAN GRIMA. Todos parecen cansados, dormidos, hipnotizados y obligados a crear malestar y hastío en el espectador.

El montaje estaba plagado de errores, algunos de ellos surrealistas. En general era torpe y reiterativo.

No entraré a valorar la historia puesto que soy de la opinión de que cualquier guión, cualquier historia puede convertirse en una gran película, incluso en una obra maestra… SI SE DIRIGE CON PULSO, CON GANAS, CON ENERGÍA, JODER, CON ARTE.

Terrible es, asimismo, el “guiño” para cinéfilos donde aparece Alejandro Amenábar en un cameo. No por nada, sino porqué es un cameo TAN SOSO COMO EL RESTO DE LA PELÍCULA.

¿Nos dedicamos a jugar a los cameítos o pretendemos ser serios, hacer cine, arte… o como mínimo entretener?

La excusa del cine porno (ver mi post ME CAGO EN EL PORNO) para ser tan terriblemente malo es que se graba en 3 ó 4 días por una pandilla de ineptos y los “intérpretes” son cuatro putas y sus cuatro chulos que se repiten en todas las películas HASTA LA ABOMINACIÓN.

PERO…

¿Cuál es tu excusa Mateo? ¿Cuál es la excusa de la (inexistente, aburrida, triste, miserable) industria del cine convencional español??