En Películas

La saga The Fashionistas de John Stagliano ha sido uno de los acontecimientos del porno mundial. En ella, su director, acompañado por el simpar Rocco, se dedica a explorar la frontera entre el dolor, la sumisión, el placer y sexo de una manera poco vista en el porno. Y sin escatimar esfuerzos. Por aquí delante de su cámara han pasado algunos de los actores más importantes del XXX mundial, arropados por una producción y un acabado sobresaliente y una fascinante manera de introducir ciertos tintes SM en el sexo. La trilogía tocó a su final recientemente con Fashionistas Fasado: Berlín, sencillamente, el porno más esperado de los últimos años.
En la peli, Rocco interpreta a Antonio, un diseñador de moda que viaja a Berlín buscando inspiración para su próxima colección. Allí se encuentra con Melissa Lauren, una periodista que le introduce en el mundillo del sexo underground berlinés, y asiste a un desfila de moda inspirada por el sado maso que llama su atención. Ojalá la pasarela cibeles tuviera modelitos de esos.

Melissa se lleva a Rocco a la casa de Safado, Nacho Vidal, el rey del sexo en internet. Allí tienen una escena sexual de alto voltaje donde Nacho pretende llevar a sus límites a la francesa enemiga de nuestra Rebecca a base debofetadas, pinzas en los pezones, brutales felaciones… Nacho le mete caña de la buena y Melissa quiere más, a pesar de que Rocco intenta hacer que se apiade de ella. Nada: Melissa va a probarse a si misma que es capaz de más. Mientras, Rocco y Katsumi lo graban todo para la web de Safao

Tras esto, Melissa se dedica a explorarle los bajos a Annette Schwartz, pero es en la siguiente escena donde la rubia alemana da todo lo que tiene. Atraída por Rocco, le seduce y se lo lleva a un exclusivo club donde prácticamente le violan entre 3 chicas: le abofetean, le escupen y casi le ahogan a base de ponerle el culo en la cara. Luego, como no, cambiarán las tornas y Rocco las pondrá en su sitio, sodomizándolas por turnos. En esta ocasión es la genial Katsumi la que se encarga de grabarlo todo. Esta escena, amigos, es extensa e intensa, y se me antoja un clásico modeno. Inolvidable, de verdad.

Mientras Rocco busca desesperado a Melissa, de la cual se ha quedado prendado, Katsumi, se dedica a hacer de las suyas en un nuevo club. En un sótano, la oriental explora con una amiga sus nuevos fetiches pincitas, cera caliente...Se ha quedado prendado de ella y en su caminar acaba en un nuevo club de sexo. a de ella. Escaleras, arriba en el club, tras un desfile de modelitos más raros que un perro verde, tiene lugar una gran orgía. Entre toda la gente que participa y los modelitos que se gastan algunas (con cacharros succionadores de tetas en la ropa y cosas así), es una experiencia insólita y memorable.

Los siguientes minutos tienen como protagonistas a una especie de monjas de latex. ¿Son tres chicas? ¡No! Una de las “religiosas” resulta tener más rabo que Santanás: es Nacho, y olvida su castidad para cepillarse a Melissa y Katsumi, entrando luego más chicas en juego en otro choque de titanes de alto voltaje. Brilla aquí el trabajo de fotografía y los planos tan turbadores, transgresores y bellos, a su manera, que es capaz de crear Stangliano.

En la última escena vuelven las monjas, que ciegan a Nacho y Rocco con sus culos y mientras estos no pueden ver, se dedican a poner enemas (de leche, claro), a una de las cuatro chicas. Tras esto, montan un divertido concurso: ¿cual de los culos soltará el chorro de leche? Rocco acierta el precio justo, y aunque le cae el chorro en toda jeta, al menos se folla a Melissa y Katsumi en otra escena absolutamenet memorable. Hay que decir que durante el resto del metraje Katsumi se mantiene algo alejada de la acción sexual, lo cual aumenta nuestras ganas de verla, por fin, follando.

Y sí, Belladonna aparece al final, y folla con Rocco rápidamente cerrando un círculo de la mitología interna de la trilogía de The Fashionistas, ya que en la primera película, los dos protagonizaban un polvo memorable.
Hay que decir que el cuarterto principal, que lleva el peso de la película, está absolutamente genial: Nacho es peligroso e intenso, Rocco está desconcertado pero luego folla como el que más, Melissa se deja hacer y está a la altura del calibre sexual de sus compañeros y Katsumi se muestra enigmática y seductora hasta su escena final. Si a esto le añadimos increíbles interpretaciones por parte de Annette Schwartz y la aparición final de nuestra genial Belladonna, estamos ante uno de los mejores repartos de los últimos años.

A todo esto hay que que añadir el excelente trabajo de Stagliano y su pasión por explorar diferentes pasiones y fetiches. La historia es algo parca pero interesante y encaja dentro de las cuerdas que sus responsables desean tocar, amplificando su interés. La escena del desfile de modas o de la orgía multitudinaria es original y extraña, y aunque no sea ideal para darle al manubrio sí que son necesarias más escenas de este tipo, con escenas ciertamente turbadores. Y como hemos dicho hay cantidad de escenas, momentos y planos para el recuerdo. Una auténtica maravilla que no os podéis perder. Así de claro.




Por cierto, ¿qué os parece el vestuario fetichista que lucen nuestras divas en este film? A mí me encanta… estoy por hacer un post solo con la galería de modelitos que llevan.
En Escenas
Cuando comencé el blog tenía intención de repasar no ya largometrajes, sino, sencillamente, escenas de estas que se recuerdan durante mucho tiempo. Por otro lado, la categoría de las escenas también nos será útil a la hora de examinar contenidos webs, así que vamos a ir estrenando la categoría. Y para ello, nada mejor que una de las escenas más memorables de la ya de por sí imprescindible carrera de Rocco Siffredi: el mítico CHAMPAGNE DE ROCCO.

Dicha escena está incluída en la película Nunca digas no a Rocco, uno de los títulos clave del porno de los 90, donde Siffredi dio rienda suelta a su particular estilo, descarnado, excesivo y protagonizado por chicas que el descubría y que prácticamente solo trabajaban para él. Todos sabéis de quién hablo: Kelly Stafford, Sandy… pero antes que ellas llegó Letizia Bisset, aka Shalimar. Sí, Letizia, con Z, como nuestra futura reina.
La escena en cuestión comienza en una sesión de fotos, donde se encuentran Letizia, Monique Covett y dos negracos listos para actuar, aparte de Rocco, que supervisa la acción. Cabe destacar la chaqueta azul con gigantescas hombreras que lleva el semental italiano, y eso que ya estábamos en los 90. Tras un calentamiento previo, cuelgan a Letizia bocabajo de un arnés, donde a Rocco se le ocurre la genial idea de introducir una botella de champán, bien agitado, por su coño. ¡Que descacharrantes ideas tiene nuestro pícaro amigo!

Pues dicho y echo, Rocco agita la botella y la introduce en Letizia, que, asustada, trata de incorporarse, aún colgada del arnés. Como ha sido bien meneada, el espumoso líquido sale a horcajadas de la botella y del chocho de la chica, en un espectacular bautizo alcohólico-genital, o, más evidentemente, de copioso simil de eyaculación. Tras verter todo el líquido, Rocco decide intentar beber del resto del champagne que ha quedado en la vagina de Letizia, lográndolo a medias. ¡Huuuuuuy! El resto de la escena tampoco tiene desperdicio, con las chicas chupando a los negros, que no llegan a empalmarse del todo… pero tranquilos que para eso está Rocco, que herramienta en ristre, se trajina a las dos chavales, metiéndoles buena caña y rellenando todos sus agujeros. Sin embargo, es la parte de la botella la que se quedará fija en nuestra retina 4ever & ever. Siffredi intentó repetir el asunto, por ejemplo, con Belladonna, pero nunca le quedó una escena tan redonda como esta.

Letizia fue la primera de las chicas Rocco, con todo lo que ello conlleva: protagonizó varios títulos con el italiano donde follaban como salvajes, era sometida a mini-bukkakes al aire libre y, finalmente, se retiró del negocio sin hacer mucho ruido. No era una superbelleza, pero su arrojo sexual la convirtieron en una actriz más recordada que las muñequitas estándar que poblaban la Vivid por la época. Por cierto, si os ha sobrado alguna botella de champagne tras los recientes festejos, ya sabéis. Todo sea por darle algún uso, no vamos a tirarlas ¿verdad?
En Mundo Porno, Noticias
Kelly estaba como una puta cabra, y por eso las películas donde salió eran inolvidables. Ya lo comentaba Rocco y Nacho en un estupendo artículo de esta misma web que podéis leer aquí. La chica hizo acto de aparición a principios de la presente década en diferentes escenas para productores europeas. Pero fue bajo la tutela de Rocco cuando esta chica dio rienda suelta a su manera de entender la cosa esta del folleteo. Durante el acto, nuestra amiga agredía a sus compañeros, les mordía, insultaba o, directamente, se partía el culo delante de su partneaire. Hay que verla en acción para comprender la dimensión del personaje. Como una cabra.

Kelly se retiró en 2003 con un número bastante bajo de cintas en su haber, pero habiendo dejado su huella en la historia del porno. Pero por lo visto un par de sus películas quedaron registradas aunque jamás fueron editadas. Ahora Evil Angel ha decidido darles salida. Ignoro porque han esperado tanto. Quizá, conscientes del tirón del personaje, prefiririeron guardarlas en el archivo para darles salida poco a poco y dosificar y estirar la presencia de Kelly durante más tiempo. Ni idea.
La primera, editada a principios de este año es Kelly’s lost movie. Una película 100% Kelly, donde destaca un polvo múltiple en un establo donde la chica se descojona ante el pequeño pene que tiene uno de los participantes en la orgía. También hay que destacar la presencia de Angel Dark.
La segunda, y para mí mucho más recomendable, es Furious Fuckers Final Race. Si os gustan las motos, aquí tenéis bastante metraje de saltos y carreritas. Si os gusta el sexo bruto, también os gustará. Puede que Kelly salga menos, pero el global de la película es muy superior. Si en el Final Fight eran tres los guerreros que daban hostias, en esta Final Race son tres amazonas las que protagonizan la escena más memorable: una mamada triple entre Kelly, su compatriota Poppy Morgan y la también zumbada Annette Schwartz a un gañán que no lo va a olvidar en su vida. Saltan chispas. También lo hacen en el polvo de esta última con un afortunado señor negro, al margen de varias escenas muy afortunadas, la última de ellas con la rotunda Gianna Michaels y todo. He de decir que la factura de esta película y la presencia de chicas como la propia Annette me hacen pensar que este título ha sido rodado recientemente.Ahora solo queda que las editen aquí como Dios manda y todos contentos. Y ya puestos a pedir, que Kelly estrene títulos con cierta regularidad. Tendríamos que abrir una Petición online para reunir firmas a favor del regreso permanente de Kelly. El porno actual la necesita.