En General, Mundo Porno, Películas
Si en su día fuiste seguidores de las aventuras de Indiana Jones, estáis de enhorabuena. Y ya sabéis por qué, a no ser que viváis bajo una piedra, haciéndoos pajas todo el día. Más o menos como yo. En fin, que el aventurero del látigo y el sombrero a vuelto. Que mejor momento que este para investigar su legado… pornográfico. Porque sí, también hubo parodias y versiones porno de las aventuras del arqueólogo más famoso del séptimo arte.

La primera de ellas, que llegó tras el éxito del Templo maldito, es la muy recordada Indiana Joan contra los Mamoones, como se tituló aquí. Y digo recordada porque si bien en EEUU fue una producción del montón, con actores de segunda, aquí fue un exitazo descomunal, debido a la buena labor de su distribiduidora. En cualquier videoclub con una buena sección porno estaba ella, con su látigo y su sombrero, dispuesta a chupar cuantas pollas hicieran falta para lograr salvar a… ¿su madre?

Por que sí, nuestra Indiana Joan no era, ni de lejos, tan intrépida. Resulta que el barco donde viajaba naufragaba y unos caníbales mataban a su padre y secuestraban a su madre para que esta, en fin… “entretuviese” al jefe de la tribu. En su intento por salvarla, Indi tendrá varios encuentros interraciales con los nativos, aunque ella trate de resistirse al grito de “no me comáis”. Pero sí que se la comen, sí. Interpretada por Bobby Dahl y rodada, por increíble que parezca, está rodada en parajes tropicales (quizá Madagascar). Es destacable por sus escenas entre blancos y negros, algo no tan normal en el porno de esa época, y por su final, con una alegre conga entre miembros de la tribu (¿pero no se habían comido a su madre?)

Cuando Harrison Ford volvió para la última productora, los pornoproductores aprovecharon para rodar un par de falsas secuelas, cambiando a Dahl por la célebre Porsche Lynn. Se llamaron The return of Indiana Joan e Indiana Joan in the Golden Triangle. Desgraciadamente, ninguna de las películas está disponible en DVD, y encontrarlas en VHS es una tarea muy dura. No desisto. En fin, por lo menos os pongo una foto de Porshe, que aún sigue trabajando en la industria del sexo, ahora como Dominatrix. ¡Lleva látigo, igual que Indi!

Private retomó, muchos años después, las alusiones directas al personaje en su díptico Indiana Mack. La primera se titulo Sexo en la jungla, y la siguiente, sexo en el desierto, cubriendo así las localizaciones básicas para este tipo de aventuras y así rodar en exóticos parajes, como gustan en esa productora.

Y aquí tenemos arqueólogos intrépidos, reliquias mágicas, tribus y jeques que se oponen a los buenos… lo que pasa es que la película es tan seria como casi todas las de Private, y yo prefiero algo de cachondeo. Normalmente las verisiones de Private fallan en su intención de interesar más allá del sexo, así que ya puestos, hagamos un poco el tonto y nos reímos.

Eso sí, el sexo está bastante mejor que en sus predecesoras ochenteras, para qué nos vamos a engañar, y las chicas están bastante potentes, como podéis comprobar. Ahí están pibones como Henriette Blond o Alexa Schieffer dispuestas a todo. ¡Glups! Más de uno se dejaba dar algún latigazo y se aventuraba a entrar en su templo maldito. Estos dos títulos sí que son fácilmente conseguibles, tanto por medios legales como “alegales”. Nos entendemos.

Así que cuando me acerque el jueves a ver la de la , seguro que en algún momento divaga mi mente y me pongo a pensar en alguna de estas versiones. Que le vamos a hacer: tenemos la mirada sucia, como diría el patriarca de Los Serrano.
En 90's, Películas
En Pornotopía no hemos dejado de dar buena cuenta de auténticas barbaridades y bizarradas. Pero tengo que reconocer que ha sido el título que hoy nos ocupa, que se encuadra dentro de mi especialidad favorita, las paroidas porno, y que por tanto tendría que ser fresca y divertida, uno de los que peor cuerpo me han puesto en los años que llevo como pornófago. Igual soy un espíritu sensible… pero algo hizo “crack en mi cuando me enfrenté a… ET, The Vagina.

En los 80 ya hubo una especie de parodia del tema, ET, The Extra testicle, pero la cosa se quedaba ahí, en el título. En 1994 una productora alemana decidió llevar a sus últimas consecuencias y hacer una películas donde el bicho follaba y era follado. Para ello metieron a una chica bajita en un traje que recreaba el del muñeco original y dejar aperturas estratégicas en la vagina y la boca de la chica. El resultado, el que pueden ver en estas fotos bastante mal rollo.

¡Cu cu!
El film arranca con ET su nave espacial (pincha para ver), recibiendo indicaciones de sus superiores de hacer contacto con los humanos y observar sus costumbres. El bichejo llega tan ufano a la tierra, concretamente… a la Alemania del siglo XIX.. ¿Y eso por qué? ¿A qué viene ambientarlo en el pasado, cuando haciéndolo en el presente podrían ahorrarse vestuario y decorados? Pues no lo sabemos, pero el caso es que toda la acción sucede en la torre de un castillo con los protagonistas entrando y saliendo de habitaciones disfrazados de víctimas de Jack el Destripador.

El extraterrestre tiene, además, la extraña habilidad de teleportarse en habitaciones justo cuando alguien va a empezar a follar. Así es su primer contacto con la humanidad, presenciando el coito de una joven pareja que se encontraban tranquilamente tomando el te.

El alienígena se pregunta intrigado… ¿qué hacen los humanos? ¿Podré yo también sentir ese placer? ¿Qué es la iniciativa Dharma? Y movido por estas cuestiones comienza a masturbarse mientras sigue el coito, que por cierto, no está mal del todo, con anal y facial incluido.

Al bicho le ha gustado lo que ve. Quiere más. Así que dedice quedarse por ahí investigando más sobre los humanos y sus extrañas costumbres. Asi que pasa a otra habitación donde se encontraba una chica masturbándose. La chavala se asusta, lógicamente, ante la presencia del alienígena… pero cuando este toca sus pezones todo cambia, y tras las explicaciones del bicho, se lo montan.

Al poco llegan dos caballeros, que reaccionan con alegría y curiosidad. Están entusiasmados ante la idea del alienígena follador, y le informan que si desea aprender las costumbres terrícolas, la chavala es la más indicada (vamos, que es un poco puta), y que le ayudará un caballero. Y ahí se ponen a follar en trío. Enhorabuena al actor, al que no le baja la erección a pesar de tener que follarse semejante engendro.

Por cierto, que aquí ET prueba el semen humano, lo que provoca la creación de una lucecita verde que no se sabe muy bien que hará pero que, seguro, representa todo lo bueno de la humanidad. O algo.

La nueva amiga de ET sigue enseñándole más costumbres. A continuación, el marciano cabezón perfeccionará su técnica masturbatoria en un trío lésbico / extraterrestre con muchas risas y alegrías. ¡Así da gusto! ¡Viva la hermandad entre especies!

A ET le queda una prueba de fuego: el coito completo, sin ayuda. Así que se lo monta con un caballero mientras otra pareja folla a su rollo. El tipo está entusiasmado: ¡como la chupa el monigote! ¡Tenemos que hacer que se quede en la tierra, no podemos perder alguien con semejante boca! Mientras la otra pareja a lo suyo. Hay que decir que la pelirroja que se encarga del otro maromo está bastante buena y compensa el repelús que nos provoca el ET este.

Pero por muy bien que se lo esté pasando, todo lo bueno tiene un final, y ET tendrá que partir para volver a su planeta. Los humanos lloran, apenados, ante la posibilidad de no volver a follar jamás con un ser de otro mundo. ET promete hablar bien de la tierra. “No son unos salvajes”, y enseñar a su pueblo las costumbres sexuales aquí aprendidas. Menos mal que no aterrizó en el país vasco o, con las enseñanzas que allí aprendería, su raza acabaría extinguiéndose.

La pareja de hermanos directores tan solo firmaron una película más, y de todos los actores, solo el protagonista masculino repitió la experiencia porno. El resto de los actores no volvió a trabajar jamás en el porno. Me pregunto por qué. En todo caso, saludo a sus responsables, que quisieron transmitir aquí un bello mensaje: follemos más y guerreemos menos. Dado que todo es follable, el entendimiento entre otras culturas debe producirse a base de coitos y de darse placer. Lástima que, ante la posiblidad de que nos la chupara la bicha esta, preferiríamos pegarle un tiro en la cabeza aún a riesgo de comenzar una guerra interplanetaria.

O quizá no… ¿no hablábamos hace poco de gente que se folla mesas de campings?
En 80's, Películas
Este año estamos celebrando el 25º aniversario del lanzamiento del Thriller, de Michael Jackson, el disco más vendido de la historia y un auténtico hito en la historia de la cultura pop. Hasta lo más jovencitos se conocen de pe a pa los míticos videos para temas como Billy Jean o Beat It, y, como no, la legendaria epopeya de zombies bailarines que supuso Thriller. Tanto éxito tuvo el cortometraje de John Landis que salió una edición en video con un making off… y también se realizó una versión porno: DRILLER.

Driller está protagonizada por Taija Rae, una pornostar muy querida por los fans del XXX añejo, de raices latinas y que llegó a ser una de las starlettes más populares de principio de los 80. Lo mejor de todo es que los productores y la directora del film, Joyce James, no escatimaron esfuerzos a la hora de la parodia, y no solo recrearon la parte del ataque de los zombies, sino que crearon bailecitos-homenaje y hasta grabaron temas sospechosamente parecidos a los del genial cantante.

Todo comienza en el concierto de un sosias de Michael Jackson al que llaman Mr. J. La gente se vuelve loca, las chicas le enseñan las tetas y nosotros flipamos al oír una suerte de Billy Jean de saldo entre su repertorio. Entre el concierto está Louise (nuestra tija) Sam, una pareja de nerds que han disfrutado del concierto y echan un polvete a llegar a casa, para disgusto de la chica, muy aprensiva con el tema sexual.

Cuando Louis se echa a dormir, rodeada de postres de sus ídolos comienza la pesadilla. De la nada, un grupo de zombies andrajosos irrumpen en su habitación, recreando el final del videoclip que obviamente parodian. Una vez dentro de la casa…. ¡se ponen todos a bailar! Aunque no están a la altura de los zombies de Jackson, lo hacen relativamente bien. Mientras, suena la canción Driller: ‘cos he’s a Driller, in the Night”

Súbitamente, aparece el líder de los zombies, el mismísimo Mr. J, convertido en muerto viviente, y se une al baile, mientras, además, intenta seducir a la protagonista. Tras un rato de bailoteo, se convierte en hombre lobo y saca su polla / taladro (¡gira sobre su eje!) para penetrar a Taija , que se resistirá entre gritos. El hombre lobo llegará al orgasmo y eyaculara un viscoso líquido totalmente negroooorl. ¡Puaj! Tras esto, la chica se desvanece. Y yo me pregunto, si antes su semen era negro… ¿habrá cambiado hoy día de color?

Cuando recupera el conocimiento, está en una siniestra mazmorra de un castillo, donde contemplará, horrorizada, pero también muy excitada, como un deformado jorobado, bastante parecido al vengador tóxico, presiona a una chica para que se masturbe. La escena se intercala entre otras con una pareja de lesbianas doradas montándoselo con un consolador luminoso y con otra donde dos monjes someten a una atractiva rubia a un trío satánico. ¡Que miedo! Estas son sin duda las escenas más eróticas de toda la película, tras el arranque más concentrado en el bailoteo y los monstruosetes.

A continuación, el grupo de no-muertos y su líder deciden bailar un poco más, que se note que se han ensayado bastante tiempo para la película. Tras esto, se organiza una orgía-zombi (más bien mendiga) onde curiosamente hay gente con careta de Nixon y Reagan, que además se ponen a imitar a los ex presidentes (¿¿??). Por último, y tras otro numerito de baile, por fin se consuma el acto sexual entre Taija y el Michael Jackson de imitación…. Al cual, además, se apuntan otros tres tipejos que pasaban por ahí. ¡Que no decaiga! Al final, lógicamente, todo era un sueño… ¿o no?

Os aseguro que la primera media hora está entre lo mejor que he visto nunca en las parodias porno: el concierto, la pareja nerd follando, la recreación de planos y situaciones del video original… todo funciona perfectamente y es muy, muy divertido, y las coreografías están curradas. La canción, aunque suena fatal, tiene su gracia en su intento de imitar al Thriller, que no es tan sencillo. Pregúntenle a Luixy Toledo.

A partir de ahí, la película pierde gracia pero gana potencial pajero. Las escenas son originales para la época, gracia a sus toques de película de terror, e incluso hay algún facial bastante jugoso… ¡y un squirting! La pena es que no se decidieran a parodiar más videos de Jackson, porque los bailes y piruetas a ritmo de Driller se hacen repetitiva. Otra canción hubiera venido bien. Y salir del plano fijo, también.

Aún así el resultado es notable: hay bastante presupuesto para lo que son estas películas, la puesta en escena está bastante bien y Taija está muy guapa, y lo dice alguien que no era muy fan de esta chica. El resultado es muy recomendable para todos los aficionados a las parodias X o el porno 80s. Ahora solo falta que la reediten como Dios manda, con entrevistas, y extras… como han hecho, precisamente, con el disco original en el que se basa esta magna obra del hardcore. Taija, y Michael se lo merecen.
En 80's, Películas
En mi otra web, viruete.com, estamos celebrando la Semana Rambo, con artículos sobre la importancia del personaje, ahora que Rambo IV está cerquita. Y he decidido que quiero extender la alegría también a Pornotopia y Putalocura. Es bien sabido que Stallone comenzó su carrera artística en un film porno: The Italian Stallion. Por ello, lo natural y lógico es que el mundo del porno le devolviera el favor creando un Rambo erótico y follador, cerrando así el círculo. Su nombre: Ramb-Oooh

Ramb-ohh, producida por la Paradise Visuals, fue encarnado por Peter North, conocido entre mis amigos como “El bombero” o “El lechero”, por sus descargas seminales. North es, si cabe, más petreo aún en su interpretación que el propio Stallone. Eso sí, al darse cierto aire en la cara y por tener un físico potente y musculado, daba el pego. Ramb-ooh es un veterano de Vietnam que vaga por las ciudades, soportando las burlas de motoristas.

Pero pronto surgirá una misión para el ex-combatiente. Un conocido club de relax, donde van millonarios a desahogarse con preciosas chicas, es una tapadera para una organización terrorista que pretende poner una bomba en un avión y cargarse a cientos de veteranos de la guerra. Y allá que va nuestro héroe, para detener a los malvados, aunque no sea su guerra.

Lo que se encuentra Ramb-ooh allí es… sexo, sexo y más sexo. A cargo de los chavales del club, claro. Nuestro héroe se infiltra poco a poco en el complejo, y cada poco rato, contempla una escena de sexo. Entre las agraciadas hay muchas caras habituales de los 80, como Barbi, Careena Collins, Krista Lane y Candy Evans, o Tom Byron o Francoise Papillon por la parte masculina, que irán retozando entre los pasillos de la mansión mientras Peter North acaba con los guardias, de una manera bastante chapucera.

Porque hay que decirlo: la cinta es una mierda total. El sexo es tan flojo como la acción, que ya es decir. La cosa llega a tener que tirar de insertos de otras películas, ya que algún miembro del reparto masculino no eyacula. ¿Pero qué es esto? Vale que era una práctica habitual para convertir en “X” las películas eróticas, tipo Holocausto Porno… ¿Pero en un porno de 1987, con la industria consolidada? Poco menos que una estafa. ¡Estoe s un infierno! Además la acción es cutre y está filmada sin ninguna gracia … y hasta la eyaculación de North es tirando a escasa. Que pocas, poquitas, poquísimas ganas le pusieron a esta “película”.

No es de extrañar que su director se ocultase bajo el pseudónimo de Adam. Aún así la película fue un éxito (?) y se preparó una segunda parte: Ramb-ooh II: The Sex Platoon. El reparto es excepcional, con una de mis chica favoritas de los 80, A, especializada en versiones X de películas 80s y la guapa Tracy Adams.

En esta ocasión Ramb-ooh, se ha retirado y se dedica a acostarse con Alicia Monet. Normal. Pero nuevamente sus servicios son requeridos. Debe volver a Vietnam y apoyar a un comando especial: un grupo de mujeres entrenadas para dejar sin fuerzas al ejército enemigo a base de polvos. Una táctica auténticamente letal, a la que ni el propio Ramb-ooh podrá resistirse. Muerte por kiki. ¿Logrará Ramb-ooh y sus amigas salvar la libertad y la democracia?

Si suena más divertida es porque así es, esta película es mucho mejor que su primera parte, gracias a un argumento más divertido y en el que el sexo está más integrado en la trama, una dirección más dinámica y un reparto que le pone muchas más ganas, sobre todo Monet, y también el flipao de Mike Horner, con sus caretos de velocidad habituales. Aunque ojo, no deja de ser un porno típicamente 80’s de poco presupuesto.

Hubo otras parodias y hasta actores que tomaron “Rambo” como nombre artístico, pero por haber aparecido en el momento en que las películas triunfaban, es sin duda la versión porno de El acorralado por excelencia, aunque la primera sea tan nefasta. Eso sí: al menos este, en lugar de pegar tiros, se dedicaba a follar hasta que no sentía las piernas. ¡Que el chorro de Peter North caiga sobre vosotros!