Max Hardcore: al talego por guarro
En Mundo Porno, NoticiasPaul Little, más conocido por su nombre artístico, Max Hardcore, ha sido encontrado culpable de los crímenes que se le imputaban. En concreto, el jurado ha determinado que Little es culpable de distribuir material obsceno por correo y por internet (a pesar de que dicho material fue adquirido a través de otra tienda online, con la que Max no tiene nada que ver).
“Estoy animado, y además no consiguieron quitarme mi casaâ€, ha dicho Max. He estado hablando con un par de miembros del jurado y sentían profundamente lo que me había pasado, pero dada la formulación de las leyes, estaban atrapados. Debí haberme librado de toda esta tontería, la obscenidad es un término arcaico, no está bien definida., Nadie me avisó y están tratando de encerrarme. Tienen una condena, pero pienso seguir luchandoâ€.
A pesar de que el jurado estaba, según palabras del portavoz del mismo “muy divididoâ€, llegaron a una conclusión unánime y declararon culpable a Max, que puede llegar a pasar hasta 5 años en la carcel y una multa de 250.000 dólares. Uno de los jurados declaró que “Es una vergüenza, pero la ley está escrita de una manera y no tenemos elecciónâ€. Como afirmaba Max, varios miembros del jurado transmitieron a Max sus simptías y achacan su decisión a la “mala redacción†de la ley referente a la transmisión de material obsceno via internet y al envío de los DVDS a un distrito de Florida.
La actriz Ashley Blue ha escrito en su blog “Lo que le ha pasado a Max Hardcore es injusto. Siempre ha sido amable conmigo. Es, de lejos, el pornógrafo más original del universo. Dave (su marido) y yo acabamos de gastarnos 500 $ en las versiones europeas de sus DVDS, que valen su peso en pis dorado y en potas.
Algunas personas deciden beber meadas dar por culo y vomitar por voluntad propia. No creo que los adultos necesiten censura. Algunos de nosotros aún creemos en la libertad de expresión. Me gusta tener mis propias opiniones. “
El debate está servido. Todas las páginas importantes de noticias XXX, y muchos periódicos y tvs, se han hecho eco del juicio. En los foros sobre porno americanos el debate está a la orden del día. Y la conclusión es que por lo visto en la tierra de la libertad es el gobierno el que decide que puedes hacer con una mujer o un hombre, y lo que puedes o no puedes, en la intimidad de tu hogar.
A Max le han encerrado por sus actos “extremosâ€. Sexo anal, lluvia dorada, fisting. Y acaso, ¿qué hay más extremo que la sociedad americana? ¿Qué esos obesos mórbidos que viajan en carritos? ¿Qué esa comida llena de grasas y azúcares que desperdician? ¿Qué sus famosos coches, enormes y que consumen gasolina por un tubo? ¿Qué esa manera de aupar y hundir a sus famosos, qué esas Paris Milton y Lindsay Lohan? ¿Qué ese patriotismo que raya lo fanático y lo ridículo? ¿Qué ese presidente semi-analfabeto que fue elegido con tongo?
América es extrema. Y el porno de Max Hardcore, no es sino un reflejo de su sociedad. Es, por el carácter íntimo y personal del sexo, la expresión artística más sincera, profunda y representativa de que se ha dado en América en los últimos 30 años. La obra de Max debería de estar en museos, y ser estudiada en las universidades, no perseguida y prohibida. Ahora solo esperamos que la apelación llegue a buen puerto.










