En General, Mundo Porno
A poco que seáis consumidores habituales de porno, os habréis topado con algunas escenas donde una chica satisface a la vez a dos sementales, introduciéndose dos penes a la vez, uno por la vagina y otro por el culete. Nada fuera de lo común, pensaréis, con esa mentalidad de pornófilos cínicos que están de vuelta de todo.

Quizá habría que pensarlo desde un punto de vista más personal… ¿os prestaríais a ello con tanta alegría? Pensad que mientras estáis introduciendo vuestro miembro, estáis notando ahí el miembro del otro. Más escasos son los dobles anales o dobles vaginales, aunque se han popularizado en los últimos años. Se dice pronto. Preguntad a vuestras amigas si les apetece meterse no ya una, sino dos penes por el culo. Y pensad, vosotros mismos, en la situación, en la que la mitad del placer que obtengáis… se debe al roce con la polla de otro tío. Pero, hey, hoy día, ¿no decimos todos ser bisexuales, para ver si así impresionamos a alguien?

En la edad de oro del porno, todo valía. La sensación de estar haciendo algo transgresor y novedoso se contagiaba a la propias películas, que en muchas ocasiones proponían prácticas poco comunes y argumentos que iban entre retorcidos dramas a comedias tontarronas pero totalmente honestas. Ya por entonces tuvimos las primeras DPs, incluso una anal, a cargo de la actriz Bridgette Maier en, aunque su pésima realización impide su disfrute y correcta apreciación.

Durante los 80 la doble penetración no se estilaba especialmente, principalmente, porque el anal tampoco estaba muy de moda. Solo algunas todoterreno como Ginger Lynn o Alicia Monet se atrevían a llenar sus dos orificios inferiores simultáneamente. En general,los números con varios hombres se limitaban a incluir sexo oral y sexo vaginal, a veces simultáneamente. Pero como estamos diciendo, era una rara avis que podía aparecer, pongamos, en una de cada 6 o 7 películas.

El catalizador para que las DP encontraran final su sitio fue la irrupción de Private en el mundo del cine. La clásica revista ya incluía desde hace tiempos chicas recibiendo sendas acometidas por ano y vagina, y esto se trasladó perfectamente a sus DVDs. El resto del continente tuvo que tomar nota para ponerse a la altura de las circunstancias, con Magma a la cabeza. El propio Rocco Siffreddi también contribuyó al asunto, y antes de que nos diéramos cuenta, que a una chavala se la clavaran dos a la vez ya era lo más normal del mundo. Menos en la realidad, claro.

Teniendo en cuenta que antes el anal esta bastante más escaso… ¿pudiera ser que las doble penetraciones vaginales fueran más comunes? Si de verdad te has preguntado eso, háztelo mirar, so anormal. ¿Es acaso normal meterse dos rabos por el chocho a la vez? Pues no, y para muchas mujeres, casi imposible. Sin embargo, en el mundo del porno, con su constante “más difícil todavíaâ€, solo era cuestión de tiempo. La cosa ya comenzó en alguna película de los 70, y las escasas veces que fue utilizada durante los 80 y 90 fue siempre por su “shock valueâ€. En la estupendo Chicas de la nueva ola (New Wave hookers part. II) la guapaísima Danielle Rogers, que hasta hace escasos momentos se supone desconoce la utilidad del pene, se ansia y se mete dos a la vez. Imaginaos el impacto que causó en un joven Viru. Así me he quedao. Pero me consta que gente como la legendaria Amber Lynn hicieron algunas en los 80, en cosas como El diablo en Miss Jones 3 o Head Games (anda, como el disco de Foreigner) ¡Incluso Tracy Lords lo hizo en Double Penetrations 2, siendo menor! Sin embargo, era algo extraño y que impactaba por lo escaso y atrevido de la escena.

Aplíquese el mismo cuento al doble anal, una especialidad que es más difícil todavía y que aún cuenta con ese “shock value†que tanto escasea en el porno actual. La primera doble penetración anal de mención se la llevó Brittany Stryker en Back Door to Hollywood (1986), para asombro del personal. Pero para que al cosa arrancara definitivamente tuvimos que esperar a la pizpireta Tammy Ann en la primera parte de Fantasías Depravadas, (994). El director, John T. Bone, uno de los tipos más sucios de los 90 y que anda desparecido en combate, sometió a chicas como Annabel Chong y otras de sus protegidas a los rigores del porculismo duplicado. De hecho la china esta llegó a tener 3 rabos metidos a la vez en sus partes bajas, pero eso lo dejaremos para otro momento.

Casi al mismo tiempo, y como no podía ser de otra forma, en Europa andábamos experimentando con lo mismo. Aquí los pioneros fueron los alemanes marranos de Magma, amigos del fisting, las enculadas y las lluvias doradas, en una película que se llamaba así, Doble Anal. En realidad solo una escena contenía tan exigente práctica, pero fue suficiente par convertir la cinta en un exitazo.

El primer título dedicado al tema fue Al Terego’s Double Anal Alternatives, donde destacaban fieras como China Lee o Liza Harper, a las cuales se echan mucho de menos. Sin embargo la película no tuvo especial éxito. La verdadera consagración del género vino de Europa con la la saga Club Doble Anal (1997), donde un par de mentecatos se dedican a regalar una camiseta del exclusivísimo club a aquellas que accedan a probar la experiencia. Ni los jóvenes castores. Por si fuera poco, la cinta contaba con la presencia de una primera espada del porno 90’s, como fue Silvia Saint, y de algunas fan favorites (al menos mias) como la rubita Nicolette. La película fue un exitazo y abrió la vida y el camino a seguir.

Una de las primeras sagas que trató de explotar dicho subgénero desde los USA fue Anal Asylum. Sin embargo, la dirección de la primera entrega de la película, algo confusa y sin garra, marró las posibilidades de dicha saga. Aunque Jonathan Morgan se hizo con el timón y firmó una estupenda segunda parte, las ventas no remontaron y se quedaron ahí, mientras Club Doble Anal llegaba hasta las 7 entregas. Por lo menos Morgan firmó una segunda parte estupenda, con una escena de China Lee con 4 maromos que aún tengo grabada por ahí.
Hoy en día, la actividad que nos ocupa tiene varias líneas consagradas o en las que la práctiva aparece con relativa frecuencia, como Double stuffed.o que, directamente, están consagradas a ella, como Double Anal Drill Team, por decir algunas…
Ahora, parémonos un momento sobre lo que supone estas dobles. Ante todo, incomodidad, para la chica, que está viéndose invadida por dos recias barras de carne, aunque también para los chicos, que tienen que hacer malabares para poder empujar de una manera cómoda.
Luego tenemos el escabroso asunto del sentir no ya el cuerpo… sino el contacto del pene de nuestro compañero masculino durante el acto. Las paredes que separan la vagina del ano son finas, y notaremos que hay algo “moviéndose ahíâ€. La cosa pasa a mayores cuando estamos hablando de meter dos penes en el mismo orificio, sea cual sea. Incluso dándole a uno morbo la posibilidad del sexo en grupo, estamos frotando incesantemente nuestra polla con la del otro tío. No es mi idea de pasar una tarde divertida.
Sin embargo parece ser que hay muchos fans que prácticamente se niegan a consumir producto si no hay doble, y que lo consideran el sumún de la pornografía. Evidentemente, depende mucho de la escena y de la chica: hay veces que es un calvario verlas, y otras que da gusto. Personalmente, cuando tenemos dos varas por un mismo agüjero, me llega a dar grima en vez de morbo, pero desde luego me alegra que haya sitio en el mercado para este tipo de prácticas. Todo sea por la variedad y satisfacer la ley de la oferta y la demanda. ¡Ah! Una recomendación: 2 in the Can, de la cual espero que hagan una saga. La escena con Tyla Wynn es de las que quitan el hipo. En chicos, que donde caben dos caben tres, y aunque a nosotros nos pueda dar grimilla el tema, para eso están los actores porno profesionales. Que se las froten, que para algo les pagan.
En Películas

Bajo este acertado nombre se presentó en nuestro país la primera entrega de Teenage Anal Princess, la saga porculizante “adolecente†ideada por Sal Genoa para Anabolic. Entrecomillo “adolescente†porque hay varias chicas que superan los 20 años… Pero no será problema para que disfrutemos de este recomendable disco, distribuido por Rhuider este verano.

La película tiene una estrella indiscutible: la gran KATIN. Esta chica, que está medio retirada, nunca se prodigó mucho durante sus dos o tres años de máxima actividad, ni consiguió una fama espectacular. Físicamente es un cruce entre Venus y Katia Kassin, y sus escenas son siempre de un altísimo voltaje. Aquí protagoniza el primer y largo, segmento, con las mejores demostraciones de sexo oral de todo el film: largos, profundos y con muchas ganas. Los dos afortunados varones que reciben las felaciones se comportarán como auténticos trogloditas con ella, machacándole el coño con ganas para pasar rápidamente a los anales, que recibirá en varias posturas. Fijaos que la “doblepenetran†escupen, le pisan la cabeza, le meten la mano en la boca… y la chica entregándose a todo, haciendo bromas y hasta riéndose de buena gana. Una fiera, esta Katin. Por follar, hasta le follan los pies y las tetas, para luego recibir sendas descargas en plena boca. De verdadera antología.
 
La ardiente exhibición de Katin marca el resto del metraje. A continuación viene KAT, esta chica oriental que suele llevar aparato en los dientes y que a mí tampoco le vuelve loco: sin embargo siempre es muy profesional y da el 100%. Esta escena es más breve y menos intensa, pero no por ella falta el sexo anal, que protagoniza, atención, con su corona en la cabeza y sin quitarse la faldita. Lo cierto es que se agradece de características algo diferentes, lo que otorga cierta variedad al conjunto.
 
Es el turno de CHANEL CHAVEZ, una mejicana que aparece muy guapa (y con unas bonitas tetas naturales) en su presentación y que luego pone unas caras de placer que, aunque la afean un poco, son bienvenidas, ya que demuestran su entrega y sus ganas de se bien follada. Chanel tiene buena química con los dos actores que la porculizan: los planos son muy largos y la escena apenas tiene cortes, estando el trío bastante entregados al sexo. El anal llega rápido, y se presta a largas dobles penetraciones y a escenas de “del culo a la bocaâ€. A destacar una postura algo acrobática, con la chica apoyándose únicamente en una mano y un pie, para que la cámara no pierda detalle. Bien, muy bien.

Luigina es, a mí parecer, la más bonita de todas las chicas: rubia, pizpireta y con una cara bastante juvenil. Es checa y no es especialmente hábil con el sexo oral y por ello no la vemos con un rabo en la boca durante mucho tiempo… pero lo compensa con su sonrisa permanente y las miradas que le lanza a uno de los chicos, con quien parece tener muy buen rollo. Está muy guapa a lo largo de toda la escena, y le meten sendos penes por sendos orificios inferiores mientras es sujetada en volandas por los dos mocetones. Uno de los cuales, por cierto, pierde la erección…. Hubiera molado más si solo hubiera un chico, y así podríamos haber visto más de la belleza de la protagonista. Luigina se despista en el facial, y en lugar de la boca, le pringan la cara. Buen segmento, y, como digo, esta chica me hacía tilín, Una lástima que apenas hiciera unas 20 apariciones.
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Tras un par de escenas más extensas, volvemos con una algo más corta, esta vez protagonizada por TEGAN PRESTLEY , la chica de portada, que guarda un cierto parecido con Britney Spears. Teagan es una auténtica megazorra y realiza una gran demostración de sexo oral, folla con mucha energía y su ano afronta las acometidas del gañán que la folla como si nada. No se prodiga tanto como otras, pero cuando lo hace, deja su marca.

Por último tenemos a GIA PALOMA, que se enfrenta a dos pollones que la sodomizan directamente y sin mediar más explicación que un “Quero polla YAâ€. A pesar de sus reconocidas facultades orales, Gia no encuentra tiempo ni la postura para practicar mucho sus famosas gargantas profundas, aunque están ahí. Hay que decir que Gia es demasiada exagerada con sus gritos en la escena y mira mucho a la cámara y poco a sus compañeros… pero la escena va de menos a más y la ponen tibia a base de metérsela a la voz por el culete y el chochete. Sorprendemente, hay bastante vaginal, y aunque es una buena escena, la Paloma no se hace con el premio a mejor “princesita†en esta ocasión.

Como hemos dicho, Genoa está siempre atento a las reacciones de sus actores, y cuando la pareja o trío demuestra buena química, prefiere mantener al mínimo el montaje y dejar planos largos en los que la cámara se mueve buscando el detalle y cambiando de ángulo. La iluminación es también estupenda para lo que es un gonzo, dejando ver todo a la perfección. Si de algo adolece Las princesitas quieren sexo anal es de un “previo†satisfactorio, aunque sea con las chicas hablando un poco, mostrando su cuerpo… eso sí, si os hace gracia lo de empezar a saco a meterla por el culo o en la boca, algo bastante normal en Anabolic, no tendréis ningún problema. Un notable para las princesitas. Y atención, que hay más entregas de la saga editadas con diferentes títulos, como la 3ª parte, que han llamado “Princesitasâ€. Aquí hay tomate para rato

Recomendada si te gusta: el sexo anal descarnado y a saco paco. Las chicas jovencitas y naturales.
Mejor pasa sí: necesitas mucho sexo oral en tus pelis o variedad de lugares y situaciones.