Necrológicas porno
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Que sí, que sí; que tenemos que darle ritmillo a la cosa. está claro. Pero a lo largo de estos meses de relativo silencio se han sucedido una serie de lamentables pérdidas para los fans del triple X. Y quiero destacar la reciente desaparición de alguien por el cual sentía mucha simpatía. No cabe duda que el fallecimiento de Gerard Damiano es una noticia ineludible para el pornófilo, pero…. ¿por qué se habla tan poco del adios del gran Buck Adams?
La figura de Adams es bien conocida para cualquier fan iniciado en los 80 o 90. Adams entró en acción a mediados de los 80 gracias… ¡su hermana! Así es; Buck era hermano de Amber Lynn, la cual se hizo rápidamente un nombre en la industria. Amber, encantada con el estilo de vida del porno en aquella época, animó a su hermano a introducirse en la escena. Que familia.
Buck no era precisamente el típico gañán melenas al que estábamos acostumbrado hace años. Más bien parecía Popeye o algo así.. Caía bien. Fue boxeador durante un tipo, y ahí se acostumbró a la mala vida. Era un borracho de tomo y lomo y muy aficionado a todo tipo de drogas. Sin embargo, era puntual, simpático y amable con las chicas y cumplidor en los sets, lo cual le hizo labrarse un nombre en la siempre turbulenta escena angelina de los 80. Amber y Buck siempre llevaron en secreto su relación familiar, hasta que un productor les emparejó para una escena en una película. Tras tratar de poner mil excusa, al final tuvieron que confesar que eran familia y que todo tiene un límite.

No recuerdo ahora si al final fue él el protagonista del Popeye porno, pero si por algo pasó a la historia fue por la saga de películas de Los vigilantes de la playa X, donde hacía las veces de David Hasselhoff con el pito tieso encamándose con hembras como nuestra querida Asia Carrera, la voluptuosa Rebecca Wild o JR Carrigton. Una de las más exitosas sagas X de la pasada década. Tantos años de mala vida le pasaron factura… sufrió varios infartos durante los 90, que superó. El hombre se casó y seguía planeando cochinadas, ahora por Internet.
Ya ni recuerdo la primera vez que le vi; seguramente fue en alguna película de las emitidas por Canal +, pero el tipo aparecía cada dos por tres por ahí. Me viene a la cabeza un polvo suyo en una pista de tenis con alguna anónima señorita que ya ni recuerdo a que película pertenece, pero que me gustaba mucho. Una pena. Adios, amigo.
Como decimos no es más que la última de una nefasta racha. A estas alturas ya sabéis todos que Anastasia Blue la inaguró hace unos 3 meses. Anastasia fue una de las felatrices más desbocadas de principios del nuevo milenio, practicando todas esas cosas que o bien no te atreves a pedir a la novia o directamente te da reparo hasta a ti. Se metió con 18 años en el tema y trabajó un tiempo con para que se diga que quien prueba con él no repite. No fue una chica especialmente feliz: una vez más una baja autoestima y su adicción a las drogas (como tantos de vosotros) impidió que fuera especialmente feliz en sus escasos 28 años de vida. Se suicidó a base de ingerir Tilenol. Muchos la tendremos presente cuando revisitemos cintas como Planet Max, Fuck Pigs o cuando recordemos su emparejamiento con Sean Michaels.
Tras ella llegó Missy. Habitual también de las noches más X, fue una bellísima rubia a la que no le importaba que se la encasquetaran por detrás o recibir la semilla de sus compañeros masculino. Era de esas que follan con los dientes apretados, a veces con rabia, lo que daba lugar a muchas escenas que impresionaban en aquella época; por otro lado nunca se consideró actriz y se negaba a recitar frases con más de unas cuantas palabras. Tanta sinceridad impresiona, más aún en un mundo lleno de egos y fantasmones que se creen lo que no son.

Missy se había retirado hace años, pero no era ese su principal problema. Estaba aterrada ante la posibilidad de que su marido la matara (¡) y tenía fuertes crisis de ansiedad. Se volvió una cristiana radical y decidió no volver a tener sexo jamás. Falleció con 41 años por sobredosis de medicamentos. Por cierto que tanto Missy como Anastasia Blue habían compartido experiencias laborales (y en el de Missy, fluidos) con el propio Buck. Cachis la mar… Como veis, era guapísima.
Un último recuerdo también para el grandísimo Gerald Damiano; de Gerald planeo escribir algo en breve, así que tendremos ocasión de rendir nuestro particular y marciano homenaje a uno de los grandes directores del porno mundial. Sin él nunca habríamos tenido la seminal (nunca mejor dicho) Garganta profunda ni títulos tan importantísimos para el hardcore como Historia de Joanna o el Diablo en la señortia Jones…. Y muchos más. Como digo, volveremos a hablar de él en el futuro. Desde aquí, nuestro pésame para las familias de los cuatro.












