Aquellos maravillosos pornos alemanes
En 80's, Webs Hace poco, mis compañeros putalocurianos os dirigían a una web con cantidad de páginas escaneadas de antiguas revistas porno, muchas de ellas de los 70, que nos ayudaban a retratar no solo como se entendía el porno por entonces, sino que nos servía como ventana a una sociedad, unas costumbres y una moda de pensar.  Hoy os traigo un enlace similar, aunque no exactamente igual. Una página que recopila cientos de carátulas de porno aleman añejo, principalmente de los 80.

Es relativamente sencillo encontrar las portadas de títulos americanos de la década de la laca y el AOR. Pero cuando hablamos de sus primos europeos, la cosa se pone más complicada. En aquella época, la industria europea estaba totalmente descentralizada (para bien). El star-system europeo, era escaso, al margen de nombres como Ciccolina, Moana Pozzi o Gabriel Pontello. Sus autores eran famosos, sobre todo, en sus propios países. En Francia o Italia … se producían pornos extraños, con querencia por el fetichismo e influido muchas veces por la serie “S”. Pero, a la vez, conservaban un sentido del humor y también, de la perversión (que en muchos casos va unido) más cercano a las sensibilidades europeas.
Y luego estaban los alemanes.

Lo de esta gente era para darles de comer aparte. Ellos, desde el principio, dejaron claro que les gustaba era el sexo más duro. Palabras como “Bizarre“, “Faust” o “Pissen” se repetían en los estuches de las cintas de video, adornando fotografías de tipos bigotudos haciendo suyo aquello de “Puños fuera” que decía Mazinger, acompañados de señoritas de cabellos rizados, cierto sobrepeso y tamañas cantidades de maquillaje que, en caso de aplicar una toalla sobre el rostro de la mujer, tendríamos una nueva versión de la sábana santa.
 Mientras que en el porno americano, protagonizado por chicas altas, rubias cardadísimas, era imposible ver anales o lluvias doradas, en Alemania lideraron el porno europeo gracias precisamente a esto, a la serie Z, a cosas rodadas en un cuarto durante una tarde. A enseñarnos mil guarrerías practicadas a chicas, digámoslo ya claro, más feuchas, pero que solían aparentar estar más que dispuestas a las prácticas. Quién sabe. Recordemos que la pornografía estaba prohibida en la RDA con lo cual, seguramente, fuera vista como un símbolo de la “libertad” y democracia que disfrutaban al otro lado del muro. Y tras su caída, lo seguiría simbolizando, ahora para los antiguos comunistas… Así que venga: hagamos todo tipo de cerderías y grabémoslas, que para eso somos, al fin, libres para hacerlo. Una vez más, política y porno, cogidas de la mano, como sucedió, sin ir más lejos, en nuestro país.

Es posible que muchos de vosotros recordéis portadas semejantes. Los más jóvenes, o los que no habéis tenido mucha costumbre de trastear por videoclubs o sexshops seguramente penséis que os hablo en chino. Pero en su día suponía un muy bien venido cambio en nuestra alimentación pornoerótica. Lo mejor de todo era las sorpresas que te llevabas. Te llevabas una película que ponía “anal noseque”, para ver un poquito de esta magna especialidad, y te acababas econtrando también el tío penetrado analmente por un consolador que manejaba la chica, vestidos todos de latex. Aquí o follamos todos o la puta al río. Nunca mejor dicho.

Magma es de las poquita empresas reconocibles, que contaba con directores y actrices destacados y que se encargaban de publicitar, y que marcaron el camino a seguir, por ejemplo, para John Thompson y su GGG / 666. Pero yo, desde aquí, quiero recordar y mandar un fuerte abrazo a todos esos héroes anónimos del porno aleman , esas valkirias treintañeras teñidas, esas putas reconvertidas a actrices durante un par de meses, a esos tipos panzones con bigote, que nunca pensaron en “hacer carrera” en el porno, sino en divertirse y sacarse unas cuantas perras, sin salir nunca del anonimato. Hoy, más que nunca, que tenemos en el emule y en inet toda la perversión que queramos, se aprecia aún más la labor de estos pioneros.

Y si todo lo que os digo os parece una gilipollez, al menos habéis visto una foto de dos tías bebiendo de una lata introducida en el recto de una mujer. Con lo cual me doy por satisfecho. Ahora, si me disculpan, voy a beber algo que me ha entrado sed.







