En Películas

Bajo este acertado nombre se presentó en nuestro país la primera entrega de Teenage Anal Princess, la saga porculizante “adolecente†ideada por Sal Genoa para Anabolic. Entrecomillo “adolescente†porque hay varias chicas que superan los 20 años… Pero no será problema para que disfrutemos de este recomendable disco, distribuido por Rhuider este verano.

La película tiene una estrella indiscutible: la gran KATIN. Esta chica, que está medio retirada, nunca se prodigó mucho durante sus dos o tres años de máxima actividad, ni consiguió una fama espectacular. Físicamente es un cruce entre Venus y Katia Kassin, y sus escenas son siempre de un altísimo voltaje. Aquí protagoniza el primer y largo, segmento, con las mejores demostraciones de sexo oral de todo el film: largos, profundos y con muchas ganas. Los dos afortunados varones que reciben las felaciones se comportarán como auténticos trogloditas con ella, machacándole el coño con ganas para pasar rápidamente a los anales, que recibirá en varias posturas. Fijaos que la “doblepenetran†escupen, le pisan la cabeza, le meten la mano en la boca… y la chica entregándose a todo, haciendo bromas y hasta riéndose de buena gana. Una fiera, esta Katin. Por follar, hasta le follan los pies y las tetas, para luego recibir sendas descargas en plena boca. De verdadera antología.
 
La ardiente exhibición de Katin marca el resto del metraje. A continuación viene KAT, esta chica oriental que suele llevar aparato en los dientes y que a mí tampoco le vuelve loco: sin embargo siempre es muy profesional y da el 100%. Esta escena es más breve y menos intensa, pero no por ella falta el sexo anal, que protagoniza, atención, con su corona en la cabeza y sin quitarse la faldita. Lo cierto es que se agradece de características algo diferentes, lo que otorga cierta variedad al conjunto.
 
Es el turno de CHANEL CHAVEZ, una mejicana que aparece muy guapa (y con unas bonitas tetas naturales) en su presentación y que luego pone unas caras de placer que, aunque la afean un poco, son bienvenidas, ya que demuestran su entrega y sus ganas de se bien follada. Chanel tiene buena química con los dos actores que la porculizan: los planos son muy largos y la escena apenas tiene cortes, estando el trío bastante entregados al sexo. El anal llega rápido, y se presta a largas dobles penetraciones y a escenas de “del culo a la bocaâ€. A destacar una postura algo acrobática, con la chica apoyándose únicamente en una mano y un pie, para que la cámara no pierda detalle. Bien, muy bien.

Luigina es, a mí parecer, la más bonita de todas las chicas: rubia, pizpireta y con una cara bastante juvenil. Es checa y no es especialmente hábil con el sexo oral y por ello no la vemos con un rabo en la boca durante mucho tiempo… pero lo compensa con su sonrisa permanente y las miradas que le lanza a uno de los chicos, con quien parece tener muy buen rollo. Está muy guapa a lo largo de toda la escena, y le meten sendos penes por sendos orificios inferiores mientras es sujetada en volandas por los dos mocetones. Uno de los cuales, por cierto, pierde la erección…. Hubiera molado más si solo hubiera un chico, y así podríamos haber visto más de la belleza de la protagonista. Luigina se despista en el facial, y en lugar de la boca, le pringan la cara. Buen segmento, y, como digo, esta chica me hacía tilín, Una lástima que apenas hiciera unas 20 apariciones.
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Tras un par de escenas más extensas, volvemos con una algo más corta, esta vez protagonizada por TEGAN PRESTLEY , la chica de portada, que guarda un cierto parecido con Britney Spears. Teagan es una auténtica megazorra y realiza una gran demostración de sexo oral, folla con mucha energía y su ano afronta las acometidas del gañán que la folla como si nada. No se prodiga tanto como otras, pero cuando lo hace, deja su marca.

Por último tenemos a GIA PALOMA, que se enfrenta a dos pollones que la sodomizan directamente y sin mediar más explicación que un “Quero polla YAâ€. A pesar de sus reconocidas facultades orales, Gia no encuentra tiempo ni la postura para practicar mucho sus famosas gargantas profundas, aunque están ahí. Hay que decir que Gia es demasiada exagerada con sus gritos en la escena y mira mucho a la cámara y poco a sus compañeros… pero la escena va de menos a más y la ponen tibia a base de metérsela a la voz por el culete y el chochete. Sorprendemente, hay bastante vaginal, y aunque es una buena escena, la Paloma no se hace con el premio a mejor “princesita†en esta ocasión.

Como hemos dicho, Genoa está siempre atento a las reacciones de sus actores, y cuando la pareja o trío demuestra buena química, prefiere mantener al mínimo el montaje y dejar planos largos en los que la cámara se mueve buscando el detalle y cambiando de ángulo. La iluminación es también estupenda para lo que es un gonzo, dejando ver todo a la perfección. Si de algo adolece Las princesitas quieren sexo anal es de un “previo†satisfactorio, aunque sea con las chicas hablando un poco, mostrando su cuerpo… eso sí, si os hace gracia lo de empezar a saco a meterla por el culo o en la boca, algo bastante normal en Anabolic, no tendréis ningún problema. Un notable para las princesitas. Y atención, que hay más entregas de la saga editadas con diferentes títulos, como la 3ª parte, que han llamado “Princesitasâ€. Aquí hay tomate para rato

Recomendada si te gusta: el sexo anal descarnado y a saco paco. Las chicas jovencitas y naturales.
Mejor pasa sí: necesitas mucho sexo oral en tus pelis o variedad de lugares y situaciones.
En Películas
“Cuando los punkis nos vamos de marcha no te enamores tonta del haba”. Manolo Kabezabolo lo tenía claro: los punks tienen su sex appeal. En el porno también lo sabemos. Jeanna Fine era punk en los 80, antes de su retirada y regreso. En Ballbusters recuerdo que había una con una pedazo de cresta que ni Chicha (la de los tebeos de Ibañez) Y no olvidemos títulos míticos como New Wave Hookers, el clásico del porno artie por excelencia. Quizá sea porque, al igual que el punk, el porno
toca las narices a muchos sectores bienpensantes, y muchas de sus prácticas y actitudes nacen de la necesidad de transgresión a determinados valores morales. La conexión, pues, existe para hace tiempo, para regocijo de los punk-rockers de todo el mundo.

Poruque, ante todo son un mercado a explotar. Que de eso se trata, al final de todo. Rob Rotten, cabeza del sello multidisciplinar Punkz productions, ha tomado buena nota y nos presentó el pasado año la película Fuck the system, donde confluyen grupos pretendidamente antisistema y chicas que siguen la moda punk con todos sus complementos. Ahora llega a nuestras costas bajo el título de BRUTALIDADES URBANAS, título que, como veis, borra cualquier connotación con el movimiento. Ya hablaremos un día de lo de los títulos en español de las pelis, ya.

La película cuenta con 5 escenas, una por actriz, con potentes temas de bandas como Rancid o Anal Cunt (estos muy punk no son) a modo de banda sonora La actriz
más popular de todas las protagonistas es la torpeda de Gia Paloma, tragafalos de excepción que siempre ha tenido pinta de rebelde y zumbada. Su escena es, paradójicamente, la más floja del DVD, sin llegar aestar mal. La chica se lo monta con el tatuadísimo Rob Rotten en un escenario ¡mientras un grupo toca sus canciones! Desgraciadamente no hay mucha química entre los dos actores, además de planos demasiados largos que no le dan buen ritmo a la cosa. Eso sí: Gia, con esos pinchos
en la cabeza, está de lo más simpática siendo enculada.

Afortunadamente, la escena de Ula Lay, la primera de todas, compensa esto con crecena. No conocía a Ula y me ha gustado bastante. La chavala sale primero haciendo el mongui con un patín para ir a toparse con dos skinheads, que la ponen tibia en un bareto. No sabemos si eran skins, redskins o qué coño, pero lo cierto es que nos alegramos de que se
dediquen a estas actividades. Los chicos abusan de ella y la obligan a hacerles largas mamadas, dobles penetraciones, etc… a lo que Ula se entrega de muy buena gana, y a pesar de que la meten mucha caña, mantiene el control y da la sensación de que se lo pasa muy bien y acoge en su boquita la doble descarga seminal. Descarga mezclada con cerveza, por cierto, para que la chica tenga la boca más llena. Tiene su gracia la cosa, no se crean.. El montaje, por cierto, es caótico, no siguiendo el orden natural de mamada+vaginal+anal. Pero la cosa funciona y queda original y gracioso.

El resto de las escenas, correctas. Una morena bastante mona, con suchupa de cuero y parches de Los Misfits, llamada Brooklyn, se enfrenta a un zumbado que hace molinillos con la polla en el suelo de un almacén desierto. Por su parte, Vanessa Lane, que sale muy guapa y con unos ojazos, se lo monta con un skater que, seamos sinceros, no tiene mucha idea de patinar (ni Vanessa tampoco, que casi se escoña). De lo que si tiene bastante idea es de chupar pollas, porque su afortunado compañero recibe una sesión de sexo oral bastante caliente. Los dos se lo pasan bastante bien en el coito posterior, jincando, atención, ENCIMA del monopatín. Ojito, pervertidos fans del anal, que ninguna de estas dos entrega el culete a sus compañeros.

Por último, comentaremos la escena de Katrina Kraven, la más interesante en su puesta de escena. A Katrina la pilla un policía berraco robando la radio de un coche. Se la lleva a un almacén abandonado y allí la obliga a que se le limpie el sable de una manera bastante bruta, empujando con ganas. Por si fuera poco, la sodomiza en la escalera de una manera bastante incómoda, y además utiliza su cinturón “metalero” como correa para montarla. Así me gusta, que improvisen sobre la marcha. Me gustó este polvete, pero ¿no hubiera tenido más gracia si el punk hubiera sido el que se follara a la poli? Vamos digo yo.

La peli adolece de cierta desgana en el montaje, cosa curiosa, dado lo frenético de la música que atruena durante toda la duración de la película. Pero lo compensa con la originalidad de las situaciones y una puesta en escena original. Desde luego, si estáis aburridos de los
típicos gonzos rodadas en anónimas habitaciones de hotel, os va a molar bastantes: no hay muchas películas donde se fornique mientras una banda de punk-rock aporrea sus guitarras al lado, o sobre una patineta.
Recomendada si te gusta: las chicas con pintas punk. La variedad de situaciones y localizaciones en una película porno
Mejor pasa si: odias la música cañera o necesitas anal en todas las escenas.
En Películas
Skeeter Kerkove era, hasta hace un par de años, uno de los directores más de moda en el hardcore americano. Desgraciadamente aquí no hemos tenido ocasión de difrutar de gran parte de su trabajo, siendo sus títulos más conocidos los realizados para la factoría Private. Hoy comentaremos un título especialmente recomendable por contar con dos diosas del porno de esta década, Taylor Rayne y Lauren Phoenix. Distribuida aquí por cortersía de Elephant Channel, estoy seguro que más de uno disfrutó en su momento con El sexo según Skeeter Kerkove.

Su título original nos dice bastante más sobre el contenido de la película:
Stick it where the sun doesn’s shine, Métemela donde no me da el sol. Queda claro que el sexo anal tiene especial importancia en este disco, como, por otro lado suele ser habitual, junto con las otras características del autor: sumisión femenina, largas e intensas felaciones y algún elemento sadomaso en el vestuario: cuero negro, cadenas, etc… Ah, y la posición de “la barca“, como la llamo yo, en la que la chica hace sexo oral tumbada mientras se coge los tacones de las botas.
Cinco escenas como cinco soles que le van a alegrar la vida a más de uno.

La primera tiene como protagonista a una Selena Silver muy guapa (bueno, en la foto no) a la que ponen tibia dos tipejos a base de atragantarla a pollazos y largas escenas de sodomías. Hay algún momento en la que Selena pierde el control de la situación y no es capaz de hacerse carga de los dos maromas, pero lo compensa entregándose con ganas a un piledriver bastante vicioso. Sensacional comienzo.

Brandy Lions es la siguiente en desfilar, con su correspondiente collar con cadena. A destacar que uno de los compañeros masculinos de Brandy me da bastante mal rollo por su esquelética figura y parecido con Steve Buscemi. La cúspide de la aparición de Brandy es la doble penetración anal que le regala los chicos, la cual es algo apurada y, para ser sinceros, no termina de funcionar como debiera… ¡Pobre! Su culo no da para más…

Y es que aún hay clases en el porno. Y Taylor Rain pertenece a otra, superior a las chicas que le han precedidio en el DVD. Taylor puede con todo y con todos: borda las gargantas profundas que sus compañeras no han podido hacer con unas escenas de sexo oral fenomenales, la meten siete dedos por el culo y la historia tiene un
final feliz una eyaculación final que tela marinera. Taylor se deja hacer con bastante entrega y el resultado es de sobresaliente.
Miss Arroyo viene en 4º lugar y protagoniza otra contundente escena con todas las características aquí citada, también de notable, poniendo la nota latina a este “El sexo según…”
Skeeter se dejó lo mejor para el final, con una de las mejores starlettes de los últimos años: Lauren Phoenix, capaz de hacer de todo con una facilidad y entrega que nos hace pensar que estamos ante un ser de otra galaxias. Lauren, sin ser una belleza de 10, está aquí más guapa que nunca, y es acompañada por Cristal Ray, con una cara de zorrón 100% americano de los que nos gusta por aquí, y además lleva medias de red rosas, que siempre es un plus.

Las dos ponen en su lugar al gañán en cuestión, a base de profundísimas mamadas y sexo anal por un tubo en varias posturas, con varias escenas de esas de “Del culo a la boca” de las que hablaban en Clerks 2. Y como compartir es de buenas personas, al final de la escena, se dedican a guarrear con el semen del afortunado.
Un titulo más que recomendable este El sexo según Skeeter kerkove / Stick it where the sun doesn’t shine. Si hay algún pero que le pondría es que la acción de todas las escenas es prácticamente similar, y sería de agradecer algo más de variedad en las situaciones. Aunque el director tiene títulos más redondos, es un gonzo muy potente y representativo de la trayectoria del director.
Recomendada si te gusta: el sexo anal en cada escena, cierta sumisión
femenina, la mamadas largas y atragantadas
Mejor pasa si buscas: las rubias de grandes tetas tipo playboy, variedad entre escenas.