En 90's, Escenas
Aquí estamos de nuevo con esta sección sobre escenas que marcaron época. En esta ocasión retrocedemos a 1992, cuando se estrenó Sorority Sex Kittens II, titulada aquí Universitarias ardientes 2.

La cinta es la segunda parte de un díptico que se dedica a contar las aventuras de una hermandad universitaria muy peculiar, que se dedica a “raptar” estudiantes varones para sus propósitos. Que ya os imagináis cuales son.

Pero eso sí, si superan las pruebas, las chicas serán recompensadas. La cermonia de ingreso en la es nada más y nada menos que una gigantesca orgía lesbiana donde presenciamos la creación de LA RUEDA LESBICA: 25 pornstars dando y recibiendo placer . Y atención a los nombres allí involucrados: Ashlyn Gere, Victoria PArís, Nina Hartley, Flame (¡ay, Flame!), Tyffany Mynx, Lacy Rose, Nikky Dial, Kelly O’Dell…. y algunas otras, más chicas desconocidas, forman parte de esta original y colosal escena que traumatizó a muchos espectadores del Canal plus.
Ahí la tenéis, recien subidita, disculpad la calidad del ripeo pero viene de un viejo divx/VHS. Ni Pirelli, ni Firestone: la segunda rueda más importante de la historia de la humanidad, tras la primera y primitiva, es esta.
En Escenas
Cuando comencé el blog tenía intención de repasar no ya largometrajes, sino, sencillamente, escenas de estas que se recuerdan durante mucho tiempo. Por otro lado, la categoría de las escenas también nos será útil a la hora de examinar contenidos webs, así que vamos a ir estrenando la categoría. Y para ello, nada mejor que una de las escenas más memorables de la ya de por sí imprescindible carrera de Rocco Siffredi: el mítico CHAMPAGNE DE ROCCO.

Dicha escena está incluída en la película Nunca digas no a Rocco, uno de los títulos clave del porno de los 90, donde Siffredi dio rienda suelta a su particular estilo, descarnado, excesivo y protagonizado por chicas que el descubría y que prácticamente solo trabajaban para él. Todos sabéis de quién hablo: Kelly Stafford, Sandy… pero antes que ellas llegó Letizia Bisset, aka Shalimar. Sí, Letizia, con Z, como nuestra futura reina.
La escena en cuestión comienza en una sesión de fotos, donde se encuentran Letizia, Monique Covett y dos negracos listos para actuar, aparte de Rocco, que supervisa la acción. Cabe destacar la chaqueta azul con gigantescas hombreras que lleva el semental italiano, y eso que ya estábamos en los 90. Tras un calentamiento previo, cuelgan a Letizia bocabajo de un arnés, donde a Rocco se le ocurre la genial idea de introducir una botella de champán, bien agitado, por su coño. ¡Que descacharrantes ideas tiene nuestro pícaro amigo!

Pues dicho y echo, Rocco agita la botella y la introduce en Letizia, que, asustada, trata de incorporarse, aún colgada del arnés. Como ha sido bien meneada, el espumoso líquido sale a horcajadas de la botella y del chocho de la chica, en un espectacular bautizo alcohólico-genital, o, más evidentemente, de copioso simil de eyaculación. Tras verter todo el líquido, Rocco decide intentar beber del resto del champagne que ha quedado en la vagina de Letizia, lográndolo a medias. ¡Huuuuuuy! El resto de la escena tampoco tiene desperdicio, con las chicas chupando a los negros, que no llegan a empalmarse del todo… pero tranquilos que para eso está Rocco, que herramienta en ristre, se trajina a las dos chavales, metiéndoles buena caña y rellenando todos sus agujeros. Sin embargo, es la parte de la botella la que se quedará fija en nuestra retina 4ever & ever. Siffredi intentó repetir el asunto, por ejemplo, con Belladonna, pero nunca le quedó una escena tan redonda como esta.

Letizia fue la primera de las chicas Rocco, con todo lo que ello conlleva: protagonizó varios títulos con el italiano donde follaban como salvajes, era sometida a mini-bukkakes al aire libre y, finalmente, se retiró del negocio sin hacer mucho ruido. No era una superbelleza, pero su arrojo sexual la convirtieron en una actriz más recordada que las muñequitas estándar que poblaban la Vivid por la época. Por cierto, si os ha sobrado alguna botella de champagne tras los recientes festejos, ya sabéis. Todo sea por darle algún uso, no vamos a tirarlas ¿verdad?
En Escenas
Es muy posible que muchos de ustedes ya hayan visto este pequeño clip. Pero yo, que no visito yonkis, por ejemplo, no lo había visto hasta hace poquito. Pensando en esa gente que, como yo, no está a la última de los memes de inet, lo rescatamos aquí, dado su valor pedagógico.
Que quieren que les diga: me parece sensacional. Debería haber una saga de películas donde se potencia la introducción de las bolas en anos ajenos. Por lo visto es relativamente habitual en el porno gay. En el hetero, es la única vez que lo he visto. Lo cierto es que hay que cumplir unos requisitos bastante complejos: un culete lo bastante elástico y, ante todo, una bolsa testicular similar al saco de Papa Noel, algo no tan sencillo cuando estás ahí, dándole que te pego al tema, que se te suelen subir.
El clip está extraído de Blackonblondes, web especializada en el cruce racial y el ayuntamiento entre rubias y negros. En todo caso, una escena para el recuerdo. Productores, por favor, tomen nota. Queremos más.