¿Max Hardcore a la cárcel?

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Uno de los pornógrafos más célebres puede acabar con sus huesos en la cárcel por grabar guarrerida española. Un jurado federal será el responsable de decidir que es obsceno o no y si la pornografía es aceptable o no. Nuestro amiguete Max Hardcore, de verdadero nombre Paul F. Litte se enfrenta a varios cargos, entre ellos, usar un servidor para vender material obscena y cinco cargos de entregar material obsceno a través del correo, concretamente los dvds — Max Extreme 20, Golden Guzzlers 7, Planet Max 16, Fists of Fury 4 y Pure Max 19 ¿Dónde está, pregunto, el delito?

El delito está, claro, en la naturaleza del material. Muchos sabéis que en films de Hardcore tienden a humillar a sus actrices, sometiéndolas a fistings, lluvias doradas, insultos… Muchas veces a las chicas se le saltan las lágrimas, pero en las tomas falsas, se demuestra que en más de una ocasión todo está pactado de antemano para un mayor efecto dramático. Aunque, por otro lado, son muchas las actrices que juran y perjuran que acudieron engañadas al rodaje y no sabían nada de los peculiares métodos de Max.

Courtney Simpson, por ejemplo, no volvió a hacer anal tras su primera experiencia con Max. Nuestra Rebeca Linares, tan divina ella, tampoco tiene intención de repetir jamás la experiencia. Esto contrasta con el montón de actrices que han trabajado en muchas ocasiones sin ningún problema, desde gente como Catalina, que fue pareja del actor, a Dalny Marga o Leanni Lei, que repiten y se embolsan el fruto de su esfuerzo con alegría.

Por supuesto, la defensa se acogerá a la primera enmienda americana que garantiza que Max puede rodar y hacer lo que quiera… pero las leyes contra la obsecenidad se ha opuesto en varias ocasiones a dicha enmienda. Fruto de esas sentencias viene la prohibición del fist-fucking (una mano solo puede introducir 4 dedos en un orificio, nunca cinco), o la de la lluvia dorada. Así nos encontramos situaciones tan ridículas como que sea ilegal meter un puño pero sea legal meter 16 dedos (4 manos metiendo 4 dedos).

El juez del caso sabedor de todo eso, propone tres condiciones para determinar si algo puede ser acusado de obscenidad, y, por lo tanto, prohibido: tiene que tener un interés lascivo, ser considerado patentemente ofensivo por miembros de la comunidad y no tener valor literario, científico, político o artístico. Y esto le corresponde determinarlo a un jurado de siete mujeres y cinco hombres, entre los cuales consta un ex párroco que confesó ser adicto al porno (¡!!) y una mujer con poco estómago que ya avisa que el material que tendrán que valorar puede que provoque flojera.


No es la primera vez que el FBI busca encarcelar a pornógrafos. Hace unos años, la gente de JM Productions (recordar aquello de Anal Double Nelson) se vio en las mismas, aunque, como prácticamente todos los casos desde los años 80, fue resuelto a favor de los acusados, que pudieron continuar grabando guarecidas. Pero max lleva años en el punto de mira, no sólo de los federales, sino de sus propios compañeros de profesión. Muchas actrices le odian, muchas productoras envidian su éxito e independencia y muchos adalides del porno fino llevan años oponiéndose a sus ásperas cintas, buscando un reconocimiento mainstream para el porno que ni llegará nunca ni es, en absoluto, necesario.

Aunque hay que reconocer que Max a veces de un poco de grimilla, su influencia en el porno modenro es incontestable. Su manera de grabar las mamadas y de tratar con cierta dureza a las mujeres, que ya data de principios de los 90, es hoy de lo más común en el ciertamente embrutecido género actual. Además, su insistencia en rodas versiones más fuertes para el mercado europeo le otorgan cierta credibilidad y compromiso con el lado más extremo del porno hetero.

Personalmente, lo que menos me gusta de Max es esa manía de vestir de “niñas” a sus actrices. Digo niñas porque ese aspecto con collares de Marge Simpson, coletas y maquillaje a granel no lo veo en ninguna niña. Es… una cosa rara. Pero como tanta gente, en su día el descubrimiento de algunas cinas de la saga Cherry Poppers supuso la apertura hacia un nuevo mundo de sensaciones. Y sólo por eso el tipo no me cae tan mal.

El juicio, de momento, parece que no pinta mal para Hardcore, y muchos creen que podrá salir inocente. De momento, la compañía Jaded vides ha declarado que fueron ellos quienes enviaron los DVDs, con lo cual uno de los cargos que se le imputan parece que va a ser finalmente desestimado. Si hay algo interesante que comentar durante el juicio, ya os lo contaremos.

Viruete // 3 dEurope/Berlin Junio dEurope/Berlin 2008 // 40 Comentarios

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