Uno de mis programas predilectos de la tv francesa es Vie privee Vie Pubique de France 3. Lo conduce Mireille Dumas, una especie de inexpresivo robot televisivo cruce entre Rosa María Mateo, Encarna y Marisa Naranjo, que en este programa de corazón hace retratos muy íntimos y personales de las celebridades de ese país tipo Farah Diva, Diana de Francia, Silvye Vartan… que luego participan en un debate con otros periodistas tipo María Patiño, Chelo García Cortés, García Calvo, Mariñas, Rosa Villacastín… pero en su clonación francesa, o sea… profesionales, mucho más educados, dando palos mucho más sutiles y en plan “couer de qualité”. Es casquería fina pero tratado como un debate literario o de política y esta muy bien que pongan esos temas al mismo nivel. Es mi programa favorito de Francia ahora mismo.
En esta sección “Cachorros High Class” analizaremos a las nuevas estrellas en ciernes de las “socialités”. Una de mis favoritas es Manuel Martos, hijo de Raphael, Natalia Figueroa y nieto de otro alegre personaje de la aristocracia española, el Marqués de Santo Floro del que soy fan también. Manuel es uno de los cachorros prototipo del pijo new generation, que captan todo lo mejor y lo peor de varias generaciones: el rollo conservador, rancio y clasista de los padres y abuelos mezclado con el rollo medio enrollado de sus hermanos mayores, niños pera.
Pero en este caso la raza mejora y este tipo de cachorros pijos son ahora mucho más cercanos, gente sana, con ideas progresistas cercanas al PSOE, se dedican al mundo de las artes y la farándula… Criado en Miami, el lider del grupo Mota, amadrinado por la popular cantante Alaska, tiene todas las papeletas para triunfar en la canción y en la sociedad: es medio guapo, preparado, sano, tolerante e incluso se atreve a dar mazazos en la tele a su popular padre. Yo creo ciegamente en Manuel Martos, que representa una nueva especie de pijo que es consciente de su clase y lo aprovecha al máximo pero de cara a la galería se presenta con una capa entre moderniqui y solidaria muy extrema, mucho más clasista que generaciones pijas anteriores y con menos escrúpulos sociales. Todo el tiempo arriba.