Después de eyacular soy una persona normal

ME QUITA LA NOVIA UN DESGRACIADO QUE NO ES NADIE: TRABAJA EN UNA OFICINA DE MILEURISTA

A mi amigo Félix le metí dentro de mi círculo de amigos porque me parecía un tipo majo, con dinero, del que me podría aprovechar.

-Eres mi ídolo, Rafael Fernández –me decía- Yo quiero ser como tú.

Me molaba estar con Félix, ya que siempre estaba chupándome el culo por todo lo que me admiraba. Tenía cara de gilipollas y nada más verlo, me descojonaba. Cuando veía a Félix, yo me sentía bien. Pensaba que era cierto: que existían los subhumanos (él) y los superhumanos (yo).

-Me encanta todo lo que escribes. Me descojono vivo –me decía delante de todo el mundo- Y, encima, ahora, eres director de cine.

Hasta el día que Félix me quitó a Desiré, la única chica que me follaba en esos momentos.

-Me he enrollado con Desiré –me confesó- ¿Te importa?

-¡Cómo me va a importar! –le mentí sonriente- ¡Esa tipa la chupa genial! ¡Yo soy el eZcritor y me sobran las tías!

Y ahora, cada vez que veo a Félix me siento acomplejado por él. Hasta he pensando en cortarme el cabello como él, copiar su forma de vestir. En su presencia ya no puedo vocalizar bien de lo inferior que me siento. Ahora siento que él es el superhumano y yo el subhumano. Cada vez que le veo con Desiré me quiero morir. Él follándosela y yo matándome a pajas.

UN NOVIO IDEAL

Me estaba follando a mi nueva novia por quinta vez. Ya me la había follado de todas las maneras que me gustaban. Menos de una. Mi nueva novia no me dejaba correrme dentro de su boca. Le daba asco. No obstante, yo tenía un plan.

Esperé al momento en el que sintiera que estaba a punto de correrme. En ese momento, saqué mi polla corriendo. Le dije:

-Di “ENSALADA”

-¿Qué? –preguntó ella con la boca muy abierta.

Y, entonces, se la metí dentro de la boca, sin permiso.

-¿Qué faces, agrffrfrfrrrrr!!!!!! –gritó ella.

Logré correrme dentro de su boca sin que ella pudiera evitarlo.

Tanto asco le dio probar mi semen que comenzó a dar arcadas y a vomitar. Yo, la verdad, es que consideré aquella situación como bastante cómica. No pude dejar de reír desde que empecé. Pero mi nueva novia comenzó a vomitar sangre de manera extraña y desorbitada. Se atragantó con sus propios vómitos. A los 5 minutos, cayó sobre el suelo de la habitación. Muerta.

-A esta sí que me la he follado –me dije cuando comprobé que se había quedado sin pulso.

Llamé por teléfono a sus padres. Les comuniqué que, a no ser que su hija supiera hacerse muy bien la muerta, su hija había fallecido. Que se había asfixiado sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo.

-Tendré que cargar toda mi vida –les dije- con haber elegido la profesión de escritor en lugar de la de auxiliar de Cruz Roja. Si en lugar de observar cómo moría para poder describirlo más tarde frente a una hoja en blanco, hubiera sabido cómo socorrerla…

-¿Pero cómo diablos se asfixiÓ? –me preguntó su madre entre sollozos.

-Se empeñó en tragarse toda mi lefa. Y era mucha. No podía ni respirar.

-Por favor, no le cuentes eso a nadie. Sobre todo a su padre. No lo soportaría. No soportaría saber que su hija murió de esa forma.

-No lo haré (pensé decirle que, a cambio de mi secreto, ella tendría que hacerme una mamada, pero un segundo antes de decidirlo, sentí pena al recordar el bigote y los dientes amarillentos de la madre; pensé entonces en decirle de darle por culo sin que ella girase nunca la cabeza hacia mí, pero ya habíamos colgado el teléfono y me pareció una indiscreción volverla a llamar sólo para pedirle eso.)

Antes de que viniera la policía, comencé a sacarle fotos al cadáver desnudo de mi novia mientras me la follaba. Era otra de las cosas que me había quedado pendiente con mi novia (ya ex) y que me gustaba hacer con todas mis novias: sacarles fotos desnudas mientras me las follo. Hasta que no les saco fotos desnudas follándomelas, no las dejo.

Y esta era mi última oportunidad. Luego, el cuerpo dejaría de estar caliente y, metérsela, me daría frío. Si hay algo que no soporto, es el frío.