Este post ha sido sin duda el que más me ha costado escribir de toda mi vida…

Me cuesta limpiarme las lágrimas y poder hacer una frase que tenga sentido… porque en este momento nada lo tiene…

Ayer 5 de Enero le era arrebatada la vida al abuelo de la persona más importante para mí. Mi niño, mi cari, mi churry, mi loqui, mi vida…mi TODO.

Para él su abuelo lo era todo y el destino ha decidido poner fin a la historia de su vida. Y tú te quedas así…incrédulo, vacío, con la mirada ida, transparente, inútil ante la vida. Es cuando eres consciente de nuestra fragilidad. Y de que no somos nada.

Mario es mi mejor amigo. De esos amigos que son verdaderos TESOROS. La vida regala muy pocos a determinadas personas, para que los cuides y los mimes. Mario y yo somos una piña. Es un niño que te demuestra siempre que está para lo malo y para lo peor.

Dulce, guapo, cariñoso, agradecido y con el corazón más grande del mundo. Mario, mi vida, tu Tati, tu Tito y todos estamos contigo. Y tú que en la distancia siempre estás tan cercano desde la capi te mando todo lo que se pueda mandar. No me salen apenas palabras que tengan sentido porque estoy super afectada.

No te imaginas cuanto lo siento mi amor. Piensa que tu abuelito y el mío estarán juntos cuidándonos desde ahí arriba vale?

Tu abuelito, como tu le decías, se fue de esta vida como el quería. A tu lado, en la calle y entre la gente de su barrio. Una persona muy querida por todos lo asturianos.

Hoy en la Nueva España, le dedican unas palabras por su gran labor y empeño como policía en nuestra tierra asturiana. Pero para mí, su más auténtica y admirable labor es que crió a mi niño Mario desde chiquitín. Le dio estudios, caprichos y una educación ejemplar que ha hecho que a día de hoy, Mario sea un hombre de 19 años.

Estoy muy orgullosa de ti cariño. Mira en que te has convertido y a lo que llegarás. Con mi ayuda, tu valor y tu talento llegarás sin duda alguna a donde te propongas cariño.

Sólo te puedo decir…poco a poco.

CARI LOVE YOU…