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A FLÚOR

Publicado el Miércoles, 11 de Junio de 2008 por dildo


Sólo un cerebro (literalmente) enfermo y delirante como el del gran Poch (alias Ignacio Gasca; Donosti, 1956-1998) pudo vomitar una canción dedicada a la higiene dental. La rareza se llama “A flúor” y la grabó junto a su grupo Derribos Arias en 1982. La letra era sencilla y breve pero, como todo lo que escribía este hombre, dotada de un singular sentido del humor absurdo. Decía así:
“A flúor es la sensación que se siente después de comer al lavarse los dientes con flúor”.

A continuación, el no menos disparatado videoclip de la canción, dirigido por Rafael R. Tranche y protagonizado por el grupo Derribos Arias al completo y una señorita que sólo aparece para dar un gritito:

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EL ANTIGEEK

Publicado el Sábado, 24 de Mayo de 2008 por dildo

“¡¡¡¡Mierda!!! ¿!!!Por qué no consigo aprender a trabajar con un jodido ordenador!?! ¡Llevo diez meses usando este cacharro y todavía no tengo ni puta idea de lo que va a pasar cuando pulso un botón! ¡Los niños de ocho años saben manejar ordenadores y yo no! ¡¡¡¡¡Sigh… Supongo que estoy listo para el desguace!!!!!”

*Chiste dibujado por Robert Crumb en el año 2004, sobre una idea y un texto de Harvey Pekar.

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LALI: LA NIÑA DE LAS DOS CARAS

Publicado el Viernes, 11 de Abril de 2008 por dildo

Como a casi todo el mundo, siempre me han fascinado las historias de mutantes y freaks (es decir, seres deformes, fenómenos de la naturaleza, que no pajeros). De niño, sentía una horrible pero irresistible atracción hacia portadas de la revista “Pronto“, que mi abuela compraba religiosamente. Aún no he olvidado el agradable escalofrío que me provocaron seres tan extraños como los niños-lobo del Perú o el mítico niño viejo.

Años después, en la efímera edición española del periódico “Noticias del mundo” también había cosas de estas, pero más falsas que un euro de madera: se notaba a la legua que eran retoques fotográficos prePhotoshop.

Ahora gracias a Internet (que es un “todo vale”) y al novísimo periodismo (cajón de sastre que mendiga lectores a base de reciclar todo tipo de detritus) este tipo de noticias bizarras salen en los medios convencionales contratamiento de cosa seria. La última es que ha aparecido una niña con dos caras llamada Lali en Gautam Buddha Nagar, un pueblo que hay cerca de Nueva Delhi. Desde que nació, sus vecinos la adoran, le tiran monedas y le piden milagros, creyendo que es la reencarnación de Durga, la Diosa del Valor, una deidad tradicional hindú que, por lo visto, se parece un disparate a la cría.

Según los médicos de su pueblo, la bebita está perfecta de salud, aunque tendrá que pasar el resto de su vida teniendo más cara que espalda… y siendo adorada por ello.

Es curioso: una malformación que en Occidente transformaría a este capricho de la naturaleza en una aberración que, tras pasar un calvario en el colegio, quedaría traumatizada por el rechazo de las personas “normales”, en la India le ha hecho alcanzar categoría de Diosa.

Probablemente, en el país de las vacas sagradas, esta niña de dos caras y una cabeza crecerá feliz, sintiendose querida y agasajada por todos, como una reina mutante. Una prueba más de que, a veces, más que de los atributos genéticos, la felicidad depende de nacer en el lugar correcto en el momento adecuado.

¿Quién sabe las leyendas, mitos e historias que brotarán de esta pequeña de doble rostro? Tal vez estemos asistiendo al nacimiento de una nueva religión y, en el futuro, brillantes figuras de dos caras iluminarán cientos de templos en todo el mundo, con miles de fieles muriendo y matando por preservar el culto a la niña de las dos caras y una cabeza que nació en un pueblo perdido de Nueva Delhi.

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MURIÓ CON LAS BOTAS PUESTAS

Publicado el Lunes, 7 de Abril de 2008 por dildo

Ha muerto Charlton Heston, a los 84 años. Tenía Alzheimer, pero hasta el final mantuvo el mismo carácter y el mismo aplomo que demostraba a la hora de empuñar armas o interpretar jabatos: “No tiraré la toalla”, prometió cuando anunció su enfermedad en 2002. El cielo sabe que cumplió su palabra.
heston y uno de sus mejores amigos
Aunque a mí no me caen bien algunos de sus amigos (empezando por Bush) ni a él le caen bien algunos de los míos (Ice T y demás rappers: Heston defendía la censura de sus discos), tenemos en común nuestra pasión por las armas. Por eso, voy a dedicarle un post en el que sólo he utilizado fotos de Heston empuñando todo tipo de armas, desde primitivos palos a modernos rifles, pasando por pistolas, metralletas o espadas. Heston amó las armas tanto en la ficción como en esta realidad que la supera y que nunca tiene happy end: aquí, en la vida real, no se comen perdices y siempre vence la muerte. Para bien o para mal.
el arma de nuestros primeros padres
Como actor, Heston representó el héroe puro y duro, al valiente de gesto estreñido, mirada cínica y voluntad de acero: como Kirk Douglas, bordaba los papeles épicos. A mí no me gustan las películas de gladiadores ni las grandes sagas históricas, así que no puedo evitar un bostezo cada vez que repiten uno de esos larguísimosmetrajes donde Heston hace de Ben Hur, del Cid, de Moisés o de Marco Antonio.
heston campeador
Me quedo con el Heston más contemporáneo, con el héroe solitario enfrentado a un mundo que se le viene encima: sus mejores papeles los identifico con la lucha del individuo contra el mundo moderno.
el rostro impenetrable
Encabeza mi lista de películas favoritas de Heston la inolvidable aunque algo acartonada “Cuando ruge la marabunta” (The naked jungle, 1954), donde Heston interpreta a un malhumorado y rabudo héroe que se enfrenta a la llegada del elemento femenino a su austera y asilvestrada existencia, pero también a la invasión de las hormigas (¿insectófoba metáfora de la masa turística que todo lo devora y lo biodegrada?) que amenazan la plantación de cacao que tiene en plena selva sudamericana.
balas contra la mediocridad
El poli bueno de “Sed de mal” (Touch of evil, 1958) no está entre mis papeles favoritos de Heston, pero merece ser recordado por la inmensidad de la película. El poli malo era Orson Welles: el lado oscuro de la misma moneda.
el jefe armado
No está mal haciendo de lobo de mar en “Misterio en el barco perdido” (1959), donde se bate en duelo interpretativo con Gary Cooper. Una película muy estimulante para los que tenemos la frustración de no habernos embarcado nunca en uno de esos mercantes con tripulación llena de caracteres hoscos pero singulares, dotados de una entrañable y viril camaradería.
camaraderia violenta
La que sí es una cumbre de su carrera es la interpretación del zoófilo coronel George Taylor, de “El planeta de los simios”, un tipo desencantado con la raza humana que, como el Kamandi de Kirby, acaba perdido en un mundo dominado por bestias. Obligado por las circunstancias, acaba repartiendo leña entre los monos (que no son de goma) e intercambiando fluidos con alguna simia. Las secuelas no son tan buenas, pero también molan. Eso sí: mejor olvidemos el terrible remake de Tim Burton , del que no se salva ni el cameo de Heston.
leña al mono que es de goma
El Robert Neville de la infravalorada “El último hombre vivo” (Omega Man, 1971) pese a ser muy inferior al personaje de la clásica novela de Richard Matheson (”Soy leyenda”) y a cualquiera de las zombie-movies de Romero, es otro de mis grandes favoritos, aunque sólo sea por las imagenes de Heston vagabundeando por una urbe desierta y postapocaliptica. Ni el aristocrático Vincent Price ni el apayasado Will Smith lo hicieron mejor en sus respectivas versiones.
el hombre omega y la negra alfa
También me encantan sus incursiones en el cine catastrofista que estuvo tan de moda en los 70. Charlton protagonizó pinículas tan horteras y entretenidas (en su día: no he vuelto a verlas) como “Aeropuerto 75″ (1974; en la que se convierte en salvador de un avión en apuros), “Terremoto” (del mismo año: aquí hace de ingeniero de obras casado con una frívola ricachona interpretada por Ava Gardner; ambos intentan sobrevivir a un terrible terremoto californiano) o la electrizante “Pánico en el estadio” (de 1976: Charlton hace de jefe de batallón de SWATs que intentan detener a un francotirador que amenaza un multitudinario partido de rugby).
rifle-linterna
Estas son, si mal no recuerdo, mis pinículas favoritas de Charlton Heston, un hombre republicano hasta la médula, monógamo empedernido (pasó toda la vida con la misma mujer: su señora) y coherente con sus ficciones: defendió siempre las armas, presidiendo la Asociación Nacional del Rifle durante varios años, siendo blanco de los chascarrillos de la progresía, cuando lo que hubiera sido ridículo es que un actor que hizo tal cantidad de filmes bélicos y violentos asistiera a las hipocritonas manifestaciones del “No a la guerra”.
nra
Pero el mejor papel que pudo interpretar Heston, ese para el que, en mi humilde opinión, había nacido, nunca lo hizo, ya que jamás llegó a filmarse una película sobre la magistral novela “Carretera maldita” de Stephen King. Siempre que la releo, no puedo evitar imaginarme al protagonista con el físico de Charlton Heston. No puede ser otro, ese personaje que lo deja todo (mujer y trabajo incluídos) para enfrentarse con balas y bombas a los terroristas del progreso que quieren destruir su casa para construir una espantosa carretera. En esa novela laten todos aquellos entes que se han enfrentado al progreso, sea cual sea su signo: desde los grupos vascos de solidaridad con Itoiz hasta el buen Friedrich Georg y su cabezonería espiritual frente al dominio de la técnica. Como ellos, el personaje de King sabía que llevaba las de perder, pero también que prefería morir que ceder. Morir matando para descansar en paz. Morir con las botas bien puestas.
bang!

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EL CEREBRO PEDÓFILO

Publicado el Jueves, 3 de Abril de 2008 por dildo

“El pedófilo es la figura más marginal de la sociedad, la más odiada. El monstruo último modelo. Eso es para mí lo que lo convierte en una figura tan cercana. La pedofilia es el último tabú”. Así justificaba Todd Solondz su manía de sacar pedófilos en sus películas, en una entrevista concedida a Jordi Costa para su ensayo “En los suburbios de la felicidad”. Y no le falta razón: el pedófilo (o, mejor dicho, el abusador, el child molester) ha superado al terrorista y al maltratador en el top 5 de modernos hombres del saco.
asaltacunas
Pero, ¿qué es lo que hay dentro de la cabeza de una persona que siente atracción sexual patológica por los niños? Esto es lo que trata de averiguar un equipo de la Universidad de Otto von Guericke (Magdeburg, Alemania), que en los primeros resultados de sus estudios preliminares han observado notables diferencias entre la actividad cerebral de los pedófilos y la de los individuos “sanos”.
sorpresa sorpresa
La conclusión es que la pedofilia está asociada a una baja actividad del hipotálamo y del cortex lateral prefontal durante la estimulación erótica de tipo visual. O sea, se supone que los pedófilos necesitan mayor nivel de estimulación cerebral y por eso recurren a imágenes de niños para calentarse. Se supone que cuanto más intensa es la sed de un pedófilo, menor actividad posee en las áreas de su cerebro que manejan los mecanismos de excitación sexual. Esto puede significar que, además de la pedofilia, tenga debilidad por otras prácticas sexuales no aceptadas por la sociedad, como pueden ser el sadismo o la zoofilia.
pedo fetish
Según Georg Northoff, director del estudio, publicado en el número 15 de la revista Biological Psychiatry, este es un paso para la creación de una neurobiología de la pedofilia, que podría “contribuir al futuro desarrollo de eficaces terapias para esta enfermedad”. Sin embargo, añade que “estamos muy lejos de conocer las auténticas causas de este trastorno”.
El método de estudio ha sido de carácter puramente neurológico, aunque puede recordar al utilizado por los reeducadores policiales de La naranja mecánica: los científicos practicaron una serie de resonancias magnéticas que exploraron la actividad cerebral de 14 pedófilos y otros tantos sujetos sanos, mientras les mostraban distintas imágenes más o menos pornográficas de adultos. De momento, debido a motivos éticos, no se ha realizado la misma prueba con imágenes de menores, pero todos los neurólogos coinciden en la necesidad de repetir el estudio con pornografía infantil, lo cual podría mejorar el campo de estudio.
retrato
El director de la revista Biological Psychology añade que, como en el caso de la gallina y el huevo, es complicado saber si “el patrón de actividad cerebral de los pedófilos analizados es un factor de riesgo que puede desembocar en la pedofilia o una consecuencia de las experiencias sexuales con menores”. Es algo que prometen descifrar en futuras investigaciones.
era coco pedofilo?
Además, los autores atisbaron otros fenómenos que podrían explicar algunas de las carencias emocionales observadas en estos sujetos, como la falta de asertividad y la inmadurez. El córtex prefrontal dorsolateral, el complejo hipocampo-amígadala y el córtex retroesplenial de las personas con este trastorno tampoco presentaban una actividad normal.
trio
Dentro de la anomalía cerebral pedófila hay grados: pedófilos que sólo necesitan fantasías, otros que “molestan” o manosean niños, otros que abusan de ellos, otros que caen en la violación y otros que explotan niños para el comercio sexual.

“En la inmensa mayoría de los casos de abuso sexual de menores, el pedófilo abusador se encuentra en el entorno cercano a la víctima y en un porcentaje del 90% es un miembro de la propia familia. Los comportamientos de pedofilia pueden ser llevados a cabo por un familiar directo del niño o de la niña, como abuelo, padre, tío, primo, por un vecino, un amigo de la familia o por cualquier persona allegada en la que tenga confianza”, dice el sexólogo de Infosexual.
pt handjob
“Las profesiones donde más incidencia tienen los abusos a menores fuera del hogar son precisamente aquellas que se dedican a proteger a nuestra infancia (maestros, policías, soldados, cuidadores, ONGs)”, concluye Pablo Santiago en su libro Alicia en el lado oscuro.

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