.

PSSSSSSSSSSSS

Publicado el Lunes, 25 de Febrero de 2008 por dildo

Bienvenidos a la segunda y esperadísima entrega del Diccionario de los Fluidos Corporales. Hoy hablaremos de un líquido acuoso, amarillento y humeante, de olor fuerte e inconfundible, que es expulsado por el aparato urinario… Sí, lo han adivinado: hoy hablaremos del PIS.
¿de donde viene la lluvia?
El pis, orina o meada es generado por los riñones, que lo filtran por los uréteres hasta la vejiga urinaria, donde se almacena. Cuando la vejiga está muy llena, surgen esos desagradables pinchazos llamados “ganas de hacer pis” y nos vemos obligados a echarlo fuera mediante la micción. La uretra la poseen ambos sexos, pero mientras en la mujer sólo vale para mear, en el hombre también sirve para permitir el paso del esperma desde las vesículas seminales hasta el exterior.
nadie lo diria…
Por eso es bueno mear antes y después de eyacular: para no volver loca a la uretra haciendo pasar por ella líquidos mezclados y para que no entren ganas de orinar durante el acto sexual. Cuando meamos estamos limpiando el organismo, filtrando todo lo malo: drogas, alcohol, urea, sodio, potasio… Si no mearamos, nos convertiríamos en una especie de gallifantes hinchados y reventaríamos, corroidos por mil infecciones.
el pobre no aguantaba mas…
El hombre, como cualquier animal, está programado por la naturaleza para evacuar el pis en cualquier momento o lugar, sin cortarse. Pero la civilización nos ha enseñado, desde pequeñitos, que sólo debemos mear en váteres o urinarios.
bua, tronco, me meo del colocón!
Entre los doce meses y los dos años de edad, los padres empiezan a educar a sus criaturas para que hagan “pipí” en su sitio. Cada hora, los sientan en orinales o en adaptadores para que no se cuelen por el agujero del váter y acaben en las alcantarillas. Poco a poco, las crías humanas van aprendiendo a pedir el pis y a ir solitas al váter.
un clasico…
Pero la infancia dura poco. Luego crecemos, nos pervertimos y empezamos a hacer guarradas, desviándonos del buen camino marcado por los papás y meando fuera de la bacenilla. Y no porque seamos ciegos, como este señor al que se le desvía el chorro del sitio adecuado:

Entre otras cosas, olvidamos que debemos hacer pipí en el váter y, con los riñones llenos de alcoholazo, meamos en el primer sitio que se nos pone a tiro. Los hombres somos todos unos guarros y, si nos entran ganas, sacamos la manguera y vaciamos la vejiga en cualquier parte. Por ejemplo, en un coche de policía. ¡Gamberro!
piss the police!
Las tías lo tienen más difícil pero, sin embargo, las muy desvergonzadas hacen lo mismo. Hoy en día ya no tienen sentido del pudor y les da igual que les vean el culete. Se bajan las bragas, se abren de piernas y, ¡hala! a mear en plena calle, ya sea en una esquina…
si te vieran tus padres…
…entre dos coches…
como una perra
…contra un buseto…
regando el cesped
…y hasta en un cajero automático!!! Lo dicho: ya no se respeta nada, ni siquiera algo tan sagrado como un banco…
claro, sus puneis siegas a chevecha y luego… pssss
También hay degenerados que utilizan el pis para excitarse, o sea, que son fetichistas de la orina. Dentro de esta parafila, cabe destacar cuatro subgéneros:
1) Pee o pissing: excitarse viendo orinar a otras personas. Es decir, todo aquel que se ponga burro contemplando esta foto:
joder…
2) Watersports: en román paladino, la tradicional y entrañable “lluvia dorada”. Se refiere a juegos donde se orina encima de otra persona. Como hacía una agridulce y postadolescente Alaska en “Pepi, Luci, Bom… y otras chicas del montón”. Probablemente, la mejor escena jamás rodada por el Almodóvar de la era Waters. Reconozco que, en su día, me calentó:

3) Pissing-mouth: Se refiere a la práctica sadomasoquista de orinar en la boca a otra persona. Que, para entendernos, viene a ser algo así:
the human toilet
4) Self-pissing: cuando se orina uno mismo encima para ponerse cachondo. Mismamente, como este mondrigonazo de bañera:

Pero que nadie se me escandalice, porque beber pis es bueno para la salud. ¡Buenísimo! O, al menos, eso dicen los defensores de la Orinoterapia. Por lo visto, en Japón ya hay 13 millones y en Alemania 7 millones de personas que beben su propia orina con fines terapéuticos. Es una naturopatía que proviene de la India y ya se extiende por Sudamérica y Europa. Al parecer, el pis es una potente medicina que cura casi todo: artritis, tumores, gonorreas, cefaleas, alergias, infecciones, piorreas, cánceres, sífilis…
para que vean que no me lo he inventado
Los meaos también son mano de santo para la fatiga, para mejorar la potencia sexual y como cosmético: rejuvenece todos los órganos y quita las arrugas. De hecho, cuando el ser humano es aún un feto, se alimenta de una mezcla de secreción amniótica y de su propia orina. Vamos, que todos nacemos “jartos pis”. Pero luego, perdemos las buenas costumbres y preferimos beber cerveza, leche o algo peor.
feto bebiendo pis
El mismísimo Dios, en la Biblia, dice que el pis es “el agua de la vida”. ¿Quiénes somos nosotros para llevarle la contraria? El polémico fotógrafo neoyorquino Andrés Serrano dio fé de ello, creando una obra llamada “Piss Christ”, que consistía en un Cristo de plástico sumergido en la cargada orina del artista. Los tontos de siempre se enfadaron, olvidando que la orina es un producto secundario de la filtración de la sangre, un alimento puro y sanador, una fuente de energía bendecida por el Creador. Un maná…
¿y ratzinger que opina de esto?
Bueno, pues ya sabemos un poco más sobre ese líquido que sale a presión de nuestra entrepierna. Pero no podemos terminar este post sin escuchar un himno al pis: “Mi agüita amarilla”, aquella canción de Los Toreros Muertos que empezaba así: “Creo que he bebido más de 40 cervezas hoy, y creo que tendré que expulsarlas fuera de mí”. El grupo nunca fue santo de mi devoción, pero hay que reconocer que este videoclip era verdaderamente didáctico, en su forma de responder con pelos y señales a una pregunta que siempre nos había atormentado a todos: ¿Qué pasa con nuestro pis después de que lo echamos y tiramos de la cadena? Les dejo con el video porque yo… me van a perdonar, pero… es que me estoy meando.

Archivado en Diccionario de Fluidos Corporales | 9 Comentarios »

¡MENUDAS ESTRELLAS!

Publicado el Miércoles, 20 de Febrero de 2008 por dildo

son como niños…
El underground en estado puro late en este corto alemán dirigido en 1981 por Nikolaus Utermöhlen y Max Müller. En él, se recrea y resume la recta final de Sid y Nancy mucho mejor que en la mayoría de las pinículas y documentales hechos sobre el tema (salvo, quizás, la de Cox). Pero lo más curioso son los actores que protagonizan el corto: el bebé Oskar en el papel de Sid y la niña Angie como Nancy. No es ninguna broma ni ningún capricho bizarro porque, ¿qué era Sid sino un hombre que involucionó hasta el estado mental de un bebé sadomasoquista? ¿Y qué era Nancy, sino una niña mala que acabó fatal? Así que, nada, pónganse un buen pico, túmbense en el catre y observen, pero no lo intenten en casa: jugar puede matar.

Casi diez años después de la filmación del corto que acabamos de ver, Michael Jackson haría una paródica versión infantil de su video Bad.
un niño de 40 años
Una pieza titulada “Badder” y protagonizada por el actor de nueve años Brandon Quintin Adams. Aquí, la gracia no estaba en la condensación dramática y biográfica, sino en la caricaturización plano a plano del video original. Sin embargo, y pese a que fue concebida como un chiste inocente para la película Moonwalker“, vista hoy y teniendo en cuenta el complejo de Peter Pan que siempre ha arrastrado Michael, la minipelícula se revela como una obra aún más significativa que la anterior. Lo que sigue siendo un misterio es por qué Jackson escogería a un niño negro para hacer su papel cuando él ya era casi completamente blanco.

Y para completar este tríptico de guardería, un video de primera.
la puta de la cabra
La democratización de las videocámaras y la explosión del YouTube han propiciado cientos de híbridos entre las piezas de Jackson y Sid. Como esta, una pequeña masterpiece de realismo sucio: en un ambiente de caos doméstico (como el que se respira en muchos videos de YouPorn) una diminuta fan nerdie de Madonna destroza a capella el sacrílego himno Like a prayer bajo la siniestra mirada de su tatuado progenitor. Puro white trash art:

Archivado en Aberraciones en tubo, Locos bajitos | 3 Comentarios »

SIN TÃÂTULO

Publicado el Miércoles, 20 de Febrero de 2008 por dildo

di patata

Archivado en El rincón del artista, La vaca que ríe | Sin comentarios »

LA REVOLUCIÓN EUROVISIVA

Publicado el Miércoles, 13 de Febrero de 2008 por dildo


Como, por no tragarme el gran timo del sistema democrático, paso de hacer comentarios sobre la campaña electoral esa, me voy a centrar en algo tan rancio e inofensivo como el festival de Eurovisión. En los últimos meses, MySpace ha organizado el concurso “¡Salvemos Eurovisión!” para tratar de aumentar la calidad de la participación española en el legendario festival de la canción europea. O, al menos, intentar subir figuras más o menos “subterráneas” a la superficie de la industria musical (o lo que queda de ella), para -ejem- exportar sus sonidos a Europa y que no todo sea Bisbal, Rosa y Chenoa. Echando un vistazo al grueso de lo que se presenta, pocas alternativas he visto. Sólo me han llamado la atención dos aspirantes por los que no me importaría apostar.
la nueva reina de europa?
Por aquello de mandar algo aflamencao y extremadamente bizarro, votaría a la azucarmorenesca “Un poquito más“, interpretada por la actriz, cantante y pin up megafreak Malena Gracia, cuyo nombre destaca entre los más de 300 presentados a este concurso que se celebra el 24 de mayo en Belgrado. Escuchemos el peazo cansión:

Ahora, veamos las expectativas de Malena ante el concurso:

Para los indecisos, aquí está Malena despelotándose:

www.tuporno.tv
Y para aquellos que todavía duden, aquí pueden ver a Malena follando:

www.tuporno.tv
Si esto tampoco les ha convencido, tiro la toalla y paso a defender a mi segunda apuesta. Se trata de una canción que, en el vertedero de candidatos, brilla con esplendor dinarámico: “La revolución sexual”, del grupo de superpop chicloso La Casa Azul. Más allá de la ironía (que haberla hayla), este grupo de mentirijillas merecería tener, por méritos propios comerciales y artísticos, una oportunidad en Eurovisión. Veamos el vidrio de la canción que presentan:

Como se puede comprobar, “La revolución sexual” es una energética y pegadiza joya de pop bailable dotada de estimulantes cambios rítmicos y estribillos irresistibles (diría un crítico). De presentarse, digo yo, el grupo de laboratorio (formado por David, Virginia, Sergio, Clara y Oscar) dirigido por el ciclotímico Guille Milkyway (cuya mano también estaba detrás del prefabricado jit de opus-pop Amo a Laurao de la sintonía de la serie “Gominolas“), sólo podría arrasar clamorosamente, a pesar de su alegría de plástico y de su mensaje postdepresivo.
el ventrilocuo del ritmo y sus eurovisivas marionetas
Y a mí, sin embargo, se me ha pegado su letra, aunque no creo que la revolución sexual esa (o, más bien, cibersexual) nos vaya a salvar del inevitable cataclismo:
Tuuuu, que te creías que tu vida no valía
Que te inclinaste por sentirte siempre mal
Que anticipabas un futuro catastrófico
Hoy pronosticas la revolución sexual
Tuu que decidiste que tu amor ya no servía
Que preferiste maquillar tu identidad
Hoy te preparas para el golpe más fantástico
Porque hoy empieza la revolución sexual

A falta de imágenes de La Casa Azul copulando, tengo aquí otro video, hecho por un tal Clarkito, que a mí, personalmente, me gusta más que el original, que encuentro demasiado sintético (entre los Pet Shop Boys de la era “Very” y Daft Punk). Este es más orgánico, más casero y, además, en él no salen sólo chicos y chicas, sino también muchos niños, un dildo, una espectacular anciana y (detalle mayúsculo) El libro de la vida sexual del doctor López Ibor:

En fin, que estas son mis apuestas. Si no sale ninguna de ellas, mejor que repita D”Nash y que España vuelva a quedar en el puesto 20 de 24.

Archivado en Bichos raros, Música y estrellas | 14 Comentarios »

NOSOTROS SOMOS LOS MONSTRUOS

Publicado el Jueves, 7 de Febrero de 2008 por dildo

“Los desórdenes parciales no pueden no ser, puesto que son elementos necesarios del orden total; pero, a pesar de ello, una época de desorden es, en sí misma, comparable a una monstruosidad“.
René Guénon.
ejemplo de ciudad monstruosa
(NOTA: si aún no has visto “Monstruoso” y tienes intención de ir a verla, no sigas leyendo porque te la destripo).
Era una de esas tardes tontas, deprimentes, perdidas, en las que el cerebro sólo quiere huir. Al enterarme de que, en un cine cercano a mi santa sanctorum, echaban una pinícula llamada Monstruoso“, ahí fui, como alma que lleva un alien: fuera lo que fuera, ese título no podía esconder algo flojo, sobre todo si estaba impreso en un irresistible cartel en el que salía la Estatua de la Libertad decapitada.
bonita estampa…
Y, aunque voy al cine cuatro veces al año y, de esas cuatro, tres salgo despotricando, juro que esta vez no me arrepentí: aquello era un estimulante experimento de cine hiperrealista, con atronador sonido Dolby, avalado por el productor de Perdidos“, y protagonizado por un primo de Cthulhu que decide poner Nueva York patas arriba y, ya de paso, merendarse a los neoyorquinos con la misma alegría con la que yo devoro palomitas.
Narrada en plan porno gonzo (o sea, que el protagonista graba la acción a tiempo real, cámara en mano) “Monstruoso” es como “Rec”, “Open water”, “My Little Eye” o “Turistas”, pero a lo bestia: porque esto no es un insignificante naufragio parejil en alta mar o una doméstica epidemia zombie, sino el mismísimo advenimiento del Caos Reptante en todo su pixelado esplendor, descrito con ritmo vertiginoso e impecable montaje. Bienvenidas sean las ficciones que se come la realidad para hacernos disfrutar/sufrir con auténtica intensidad… si es que nuestras retinas son capaces de seguir la imparable velocidad de los acontecimientos, claro: en el cine no hay “pause” ni “rewind” que valgan.
dos putas pasándolas idem
A lo mejor estoy enfermo, pero lo cierto es que para mí, lo realmente monstruoso de “Monstruoso” (valga la flunflunflancia) no es el lovecraftiano horror tentacular que caga arañas mutantes y castra edificios con la colita, sino el grupo de protagonistas humanos. Esos seres odiosos que quedan retratados en la primera parte de la película, en esa infame fiesta pija en la que imperan el tedio amorfo, la deriva existencial, la fofez espiritual, el vacío mental y el más absurdo derroche energético. El único que parece divertirse de verdad es el más cretino: el tontolacámara. Por poco tiempo: la alegría es efímera y pronto emprenderá una frenética e inútil huida a ninguna parte. Sólo una cosa le honra: en ningún momento deja de grabar, para que así todos podamos ver las cosas que pasan.
una auténtica celebración de la estupidez humana
Y las cosas se ven venir desde el principio, desde esa imagen en la que se nos muestra, a través de un ventanal, la ciudad de Nueva York antes de la llegada del monstruo: una Babilonia de cristal, luz artificial y hormigón cuya simple existencia es un atentado contra las reglas más elementales del Cosmos. La ciudad moderna es, en sí misma, una aberración. Una aberración que pide a gritos una buena catástrofe que la borre del mapa.
pongamos que hablo de new york
Y llega la catástrofe, en forma de cefalópodo. Y rompe cosas y come gentes. Y, entre tanques y soldados que atacan al monstruoso, miles de “civiles” corretean patéticamente por las avenidas de la urbe intentando esconderse como cucarachas asustadas o (en un irracional e irreal acto reflejo que pone en evidencia la esencia de la sociedad de consumo y del dominio de la técnica) robar cacharritos de las tiendas… ¡en pleno Apocalipsis!
Y como no nos queda más remedio que identificarnos un poco con ellos (al fin y al cabo, también tenemos dos piernas y una cabeza), nos vemos como somos en realidad: frágiles hombrecillos que se desmoronan cuando les tiran las casas y les quitan la electricidad. Infraseres que, en igualdad de condiciones, quedan muy por debajo de las ratas: en la película, ellas -puro nervio y puro instinto- corren más rápido y escapan mejor de los bicharracos mutantes que los titubeantes humanoides.
En fin, que, sin querer, el filme este pone al ser humano en el lugar que se merece: racialmente, uno más dentro del bestiario terrestre; a medio camino entre los gusanos y las hormigas. Y como monstruo, el más devastador de todos: él es, al final, el que destruye la ciudad de Nueva York a bombazo limpio, para acabar con el primo de Cthulhu.
caos en el hormiguero
Mis dos escenas favoritas de “Monstruoso”:
-La cabeza de la Estatua de la Libertad rodando por las calles neoyorquinas (gran símbolo del principio del fin de Occidente).
2008: no hay rescate en nueva york
-El tontolacámara siendo masticado por el bicharraco (mareante, sí, pero magistralmente rodado, aunque… la cámara debía ser de adamantium, porque sobrevive a un sinfín de hostiones -incluido uno en helicóptero- y a varias dentelladas del monstruoso).
el personaje más simpático de la pinícula
Conclusión: Que yo sepa, la más grande peli de monstruos desde The Host“. He aquí un trailer, que vale más que mil palabras:

Archivado en Pinículas | 35 Comentarios »