MUNDO VIEJUNO
Hoy, mientras paseaba tranquilamente por el parque, me ha parado un abuelo de unos 80 años.
-Perdone señorita, ¿la conozco de algo?
-No creo abuelo, no soy de Madrid.
-¡Ya sé! ¡La he visto por la tele!
-Mmmm no creo…
-¡Sí! Presentas un programa infantil, lo he visto con mis nietos.
-Que no abuelo, que si le suena mi cara le aseguro que no es precisamente por presentar un programa para niños.
-Ay jovencita… nunca olvido una cara, y yo a usted la he visto antes.
-Vale abuelete, si tan intrigado está acompáñeme.
Le llevé detrás de un matorral, me agaché para bajarle el pantalón y me metí su arrugada polla en la boca.
-¿Y ahora? ¿Me reconoce?
-Ohhh Biancaaa, ¡Bianca como la lecheee! No paresss, qué sorpresa, a mis 80 años…
Me dio pena el viejales, así que me esmeré con la mamada.
Y es que nunca está de más hacer feliz a la tercera edad.









