EL MITO DE LA CAVERNA

Cuando era joven vivía en una caverna. Allí compartía lecho con mis más íntimos amigos: castos e inmaculados.

El sexo era concebido como la mayor de las aberraciones, el sexo era el camino hacia el infierno, la perdición de todo ser humano.

Un día, mi condición curiosa me llevó a salir de la cueva. Hombres de todos los tamaños, formas y colores me esperaban empalmados, un nuevo mundo ante mis ojos: la luz, el sentimiento, las formas… heterogéneo, extraordinario.

Follé con todos y cada uno de los hombres con los que me topé, y entonces descubrí que había estado viviendo como esclava de mí misma, influenciada por lo que experimentábamos presos en la caverna.

Viajé y lo vi aún más claro. Enriqueciéndome de culturas y dejando a un lado los prejuicios, conseguí encontrarme con mi YO real, con el que vive dentro de mí. Un YO corrupto y lujurioso, incapaz de ser feliz llevando una vida normal, pleno si seguía el camino que tantas veces había vetado en la caverna.

Debía volver para comunicarles lo que había vivido, pues sólo así podrían volar más allá de las dimensiones de sus jaulas, amén de encontrar un sentido real por el que vivir. Ofrecerles la oportunidad de elegir, ante tal variedad, la mejor forma de realización, aspirando a que cada uno de ellos potenciara aquello con lo que verdaderamente sintieran plenitud.

Me tomaron por loca. Yo contra el mundo, contra lo que habían vivido desde su nacimiento, ¿cómo era capaz? Me mostré incansable, incluso forcé a mi más querido amigo a salir de aquella cárcel, mas lo único que conseguí a cambio fueron golpes y amenazas.

Aquellos presos vivirán inmersos en su eterna ignorancia, incapaces de ver más allá de las cuatro paredes de su morada… Qué triste es la incultura para el que regresa de la vida.

VIAJE A LA SELVA DE PERÚ

Creo que nunca os he hablado de mi visita a la selva de Perú.

Todos los años me reúno con mis amigos para hacer un viaje. Normalmente volamos a Sudamérica; playa, selva, montaña: lo más paradisiaco posible.

Nos alojamos en unos pequeños bungalows, cerca de una aldea de nativos. Eran morenos, de estatura media y vestían faldas de paja.

La primera noche ya nos acercamos a la aldea para intercambiar “costumbres” amén de ofrecerles alguna que otra delicatessen made in Spain.

No tardé en desnudarme, cosa que, para mi sorpresa, no les causó gran ilusión. Supuse que estarían habituados al desnudo femenino, así que aquella dificultad a la hora de provocar erecciones me puso aún más cachonda si cabe. Acostumbrados a la sumisión de la mujer, me comporté como una autentica devora-nativos. Me paseé por toda la aldea haciendo de hembra dominante, azotando culos, intentando manejar la situación… cosa que a los nativos no les hizo demasiada gracia.

Mientras mis amigos disfrutaban de los estupefacientes que la selva les ofrecía, estos individuos me ataron a un palo cual jabalí asado y me ofrecieron la ración de sexo más impresionante de toda mi vida.

Como si de una orgia multirracial se tratase, estos machotes se encargaron de follarme a destajo y sin contemplaciones, haciendo de mi visita a la selva de Perú uno de los viajes más alucinantes que he vivido y viviré jamás.

SOY UNA HIJA DE SATANÁS

Me paso el día borracha, follando y escuchando a los Iron Maiden. Siento repulsa por los que se pasan la vida encerrados en una oficina, alimentándose de obligaciones y resignándose a sus superiores. Yo me alimento de sabo, y sólo me resigno ante una buena polla.

Ayer recibí un email de un conocido presentador de televisión. Su fantasía sexual consistía en follarse a una actriz porno muy guarra, y por supuesto no hay otra mejor que yo.

Acepté su propuesta y quedamos en un lujoso hotel de Madrid. Al muy imbécil siempre le había gustado llevar una doble vida. Su mujer e hijos tan solo eran la tapadera de su inmunda y repulsiva existencia.

-Oh Bianca, me voy a correr.

-Córrete dentro mi amor, tomo la píldora.

Una vez terminado el polvo me levanté y le dije:

-Si en 24 horas no tengo 60.000 euros en el banco no tomaré la pastilla postcoital y tendré un hijo suyo. Su esposa se enterará y arruinaré su vida. Le mentí, no tomo la píldora.

-Eres una zorra -Dijo entre sollozos.

-Gracias.

Esta mañana me he despertado con 60.000 euros en el banco.

Soy una hija de puta y me enorgullezco de ello.