UN HOMBRE ME HA RECHAZADO

Estoy indignada, un señor no ha querido follar conmigo.

Muchas veces, cuando me llamáis al móvil, lo pongo en modo vibración y me hago pajas pensando en vuestra insistencia follatil. Ayer lo tuve que llevar a arreglar… mi flujo vaginal lo había atascado.

El dependiente me comentó que jamás había visto semejante guarrada, a lo que respondí sacándome una teta. Casi me echa de la tienda señores.

Me disculpé, y le ofrecí sexo gratis en compensación a la falta de respeto.

-No señorita, mi religión me prohíbe tener relaciones sexuales.

-¿Cómo? ¿Pero qué mierda de religión es esa? –Le grité sorprendida.

-No tengo por qué darle explicaciones. Esto es lo que hay y punto.

Me volví loca, me desnudé allí mismo y la lié. Me restregaba contra las esquinas, me pasaba el móvil por las tetas… pero ni caso. Como último recurso opté por subirme al mostrador, abrirme de piernas y gritarle –¡Saluda a Satán hijo de puta! –mientras me señalaba efusivamente el coño.

Llamó a la policía y casi me meten en chirona por escándalo público, no obstante aquellos polis si supieron apreciar mi puterío.

No entiendo cómo puede existir gente que, ante un momento de placer, opte por el celibato y la castidad.  

Ahora necesito follaos a todos para compensar este disgusto. Venid a mí pecadores, pues sólo en mi coño encontrareis cobijo.