QUIERO VIVIR FOLLANDO

Como he dicho en varias ocasiones, las actrices porno gozamos de una inteligencia superior, innata y adquirida pues el semen contiene un tipo de neurona capaz de desarrollarse una vez alojada en el cerebro.

Estamos por encima de la media, pero además no lo aceptamos con humildad sino que relegamos y despreciamos a la plebe. Al ser seres superiores, diosas y divas, dedicamos nuestra vida a comer, a beber y a follar. ¿Son, acaso, los científicos o los médicos, más inteligentes que nosotras? ¡Ja! Desperdiciar una vida estudiando es, cuanto menos, de retrasados natos.

Tengo una sola vida, y la quiero pasar tumbada sobre la hierba, abierta de piernas, invitando a rubios, morenos y pelirrojos. A mí me gusta culturizarme a base de pollazos. Muchas veces, mientras me revientan, pregunto cosas sobre el país del colega. Y claro, después de todos los tíos que me he follado, te podría decir hasta los habitantes de Mogadishu.

Yo no quiero conocer el porqué de nuestra existencia, ni vivir encerrada en un laboratorio o memorizar tochos y tochos de mierda ridícula, malgastando mi juventud, para luego “tener futuro”. Yo quiero VIVIR, y morir sabiendo que no pasé por aquí sin pena ni gloria. Habiendo follado y bebido como la que más, viajando y conociendo pollas que me enseñen de su cultura, luchando contra el sistema que nos han impuesto pues soy libre y quiero vivir con el coño.