LA MILá

No soporto a la Mercedes Milá, creo que vive en otra dimensión, se cree una superheroina del mundo del periodismo, se cree juez y las cosas que dice.

He encontrado un texto sobre ella de Carlos Boyero que me parece muy acertado, aqui está

La alergia al sensacionalismo, al énfasis, a la obviedad, a la teatralidad rancia, al efectismo, al subrayado, a la histeria, que caracteriza a la apasionante socióloga y honesta periodista de investigación Mercedes Milá también se manifiesta en la titulación de sus reportajes sobre las miserias de este mundo. En Diario de… los temas van encabezados por ‘Los vicios del concejal’, ‘Caza de menores en la Red’, ‘Pillado in fraganti’, ‘Mujeres adictas’, ‘Una doble vida’ y sutilezas de este tipo.

En uno de ellos, la vocación policial de dama tan concienciada intenta atrapar a un pederasta utilizando como cebo a una redactora del programa que se hace pasar por una Lolita de 13 años. La última cita con el infame menorero la establecen en un parque. Éste y su presunta presa hablan del color de los pezones, de la posibilidad de un beso y de lo que sea menester después. Pero la Milá, vestida de soldado de asalto y que está siguiendo con unos sofisticados auriculares (para aclararnos: en plan The wire) las tórridas proposiciones del pervertido a la falsa colegiala, decide cortar la farsa plantándole la cámara al acojonado buscaniñas y gritándole: “Ya se acabó. ¿Cómo se puede ser tan inmoral?”. El pavo se abre a toda leche con actitud despavorida. Y encontrando deleznable su afán por andar seduciendo crías, aún me inspira más miedo la militarizada y justiciera Milá que el cazador cazado. Y parecida grima. Irracional que es uno.