EXPERIENCIA EXTRASENSORIAL

A veces entro en estado de shock y regurgito semen.

Cuando hago mamadas me gusta tragarme la lefa, alimentarme del líquido de la lujuria, sentirme vampira poderosa ante mi presa.

Es algo que le suele gustar mucho a los chicos, pero no más que a mí… No existe nada en el mundo que me ponga más cachonda que sentir como se aproxima a mis labios, explosionando imprevisto sobre éstos, envolviendo mi lengua e hidratando mi garganta de tan maravilloso manjar.

Recuerdo la primera vez que entré en estado de shock… Hacía 1 mes de mi primera mamada, me encontraba sola en casa y comencé a recordar aquella vivencia para ponerme a tono. De repente, una luz cegadora me paralizó y comencé a revivir la experiencia con una realidad pasmosa. Regurgité litros y litros de semen, los cuales me volví a tragar gustosamente.

Desde entonces, y cada vez que me como una polla, vuelvo a revivirlo pasado 1 mes. A veces se me han llegado a juntar en un mismo día hasta 38 regurgitaciones, luego me quedo como la negraca de la peli Ghost, hecha polvo pero feliz por haber pasado por tan mística experiencia extrasensorial.

MUNDO VIEJUNO

Hoy, mientras paseaba tranquilamente por el parque, me ha parado un abuelo de unos 80 años.

-Perdone señorita, ¿la conozco de algo?

-No creo abuelo, no soy de Madrid.

-¡Ya sé! ¡La he visto por la tele!

-Mmmm no creo…

-¡Sí! Presentas un programa infantil, lo he visto con mis nietos.

-Que no abuelo, que si le suena mi cara le aseguro que no es precisamente por presentar un programa para niños.

-Ay jovencita… nunca olvido una cara, y yo a usted la he visto antes.

-Vale abuelete, si tan intrigado está acompáñeme.

Le llevé detrás de un matorral, me agaché para bajarle el pantalón y me metí su arrugada polla en la boca.

-¿Y ahora? ¿Me reconoce?

-Ohhh Biancaaa, ¡Bianca como la lecheee! No paresss, qué sorpresa, a mis 80 años…

Me dio pena el viejales, así que me esmeré con la mamada.

 

Y es que nunca está de más hacer feliz a la tercera edad.