EXPERIENCIA EXTRASENSORIAL
A veces entro en estado de shock y regurgito semen.
Cuando hago mamadas me gusta tragarme la lefa, alimentarme del líquido de la lujuria, sentirme vampira poderosa ante mi presa.
Es algo que le suele gustar mucho a los chicos, pero no más que a mí… No existe nada en el mundo que me ponga más cachonda que sentir como se aproxima a mis labios, explosionando imprevisto sobre éstos, envolviendo mi lengua e hidratando mi garganta de tan maravilloso manjar.
Recuerdo la primera vez que entré en estado de shock… Hacía 1 mes de mi primera mamada, me encontraba sola en casa y comencé a recordar aquella vivencia para ponerme a tono. De repente, una luz cegadora me paralizó y comencé a revivir la experiencia con una realidad pasmosa. Regurgité litros y litros de semen, los cuales me volví a tragar gustosamente.
Desde entonces, y cada vez que me como una polla, vuelvo a revivirlo pasado 1 mes. A veces se me han llegado a juntar en un mismo día hasta 38 regurgitaciones, luego me quedo como la negraca de la peli Ghost, hecha polvo pero feliz por haber pasado por tan mística experiencia extrasensorial.








